Rebelde entre el centeno. Una rebeldía en celuloide descafeinada que no refleja la complejidad del gran escritor

Rebelde entre el centeno (Rebel in the Rye) es la ópera prima del estadounidense Danny Strong como director de largometraje. La trayectoria de Danny Strong, de 43 años, como actor, guionista y productor (y también guionista de esta película, basada en el libro de Kenneth Slawenski J.D. Salinger: A Life), ha ido in crescendo, con variados y premiados trabajos tanto para la pequeña como la gran pantalla.

Resultado de imagen de poster oficial rebelde entre el centenoEl título de esta cinta es un juego de palabras transparente y fácil. El escritor Jerome David Salinger (Sonny para su familia, Jerry para sus amigos, J.D. Salinger como autor) prácticamente de la noche a la mañana  alcanzó una celebridad enorme con la publicación de su novela El guardián entre el centeno (The catcher in the rye) que vio la luz en el año 1951 (y que sigue siendo un éxito de ventas; unos 250.000 nuevos ejemplares son vendidos cada año). La película pretende desvelar las motivaciones del escritor y describir su proceso de escritura creativa. Los lectores entusiasmados con la obra de Salinger seguramente acogerán esta película con cariño, sintiéndose más cerca al autor. Pero la película es realmente muy discreta, neutra, sin color.

Fiel a la vida de Salinger, bastante. Él procedía de una familia acomodada de Nueva York que le proporcionaba muchas facilidades (y recursos económicos) gracias a la insistencia de su madre (su padre no compartía el entusiasmo de la madre por la “afición” a la escritura de su hijo). En la Universidad de Columbia, Salinger encontró en Whit Burnett, su profesor de escritura creativa (y editor de la publicación literaria Story), un mentor. (A lo largo de su vida, Burnett sería una persona de influencia para otros escritores en sus comienzos, como por ejemplo Truman Capote o William Saroyan). Desgraciadamente, la Segunda Guerra Mundial interrumpió en la vida de J.D. Salinger; sus experiencias en las campañas del norte de Europa y en la liberación de campos de concentración fueron devastadoras para su psique. Con el tiempo, y con la ayuda de la práctica de yoga y su interés por el budismo zen, Salinger pudo -apenas- asumir una vida “normal”. Después de un flirteo algo bizarro con la jovencísima Oona O’Neil (con 18 años se casaría con Charlie Chaplin, 36 años mayor que ella, estando Salinger todavía en Europa), Salinger llegaría a casarse (con Claire Douglas en el año 1955) y sería padre de una hija y un hijo, pero Salinger iba poco a poco retirándose de este mundo mundano. (El divorcio llegó en 1967). No se repetiría el éxito de El guardián entre el centeno porque, aunque Salinger siguió escribiendo, tomó la determinación de no publicar.

Es realmente una pena esa falta de color, de emoción, en esta película porque la figura de J.D. Salinger es muy atractiva, algo trágica, y también apasionante. Él mismo reconocía que estaba dañado y que no se sentía capaz de ser un buen hijo, un buen esposo o padre, ni siquiera un buen amigo.

He acudido en parte a ver Rebelde entre el centeno porque (si no me equivoco) es el último papel completado por Kevin Stacey (él es Whit Burnett). Los escándalos recientes en torno a su vida personal le han apartado de la pantalla (fue “despedido” del proyecto Gore, posterior a Rebelde entre el centeno). Creo que Kevin Stacey es un gran actor y su interpretación de Whit Burnett es realmente estupenda. El actor británico Nicholas Hoult es J.D. Salinger. Está bien, pero su cara de niño y su lenguaje corporal no cambian a lo largo de las casi dos horas de la película (que cubren unos 20 años de la vida del escritor); es más convincente como el joven Salinger y no tanto como el Salinger menos joven. Muchos secundarios buenos: Victor Garber como el padre de Salinger y Hope Davis como su madre; Sarah Paulson en el papel de Dorothy Olding, su fiel agente; Zoey Dutch es Oona O’Neill y Lucy Boynton su esposa Claire Douglas.

Ni muy buena ni muy mala esta película. Pueden ir a verla, pero casi mejor leer (o re-leer) El guardián entre el centeno. Su protagonista Holden Caulfield puede que nos proporcione la clave para conocer de verdad a J.D. Salinger.

Diana Shoffstall

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