Fiesta Corral Cervantes 2019. El teatro clásico vuelve a la Cuesta de Moyano de Madrid. ¡Empieza el espectáculo!

Un año más la Cuesta de Moyano acoge este magnífico festival de teatro clásico, con el Siglo de Oro como protagonista. Más de 120 representaciones con 17 espectáculos (de compañías nacionales e internacionales) de teatro, danza, música y teatro familiar, desde el 25 de julio al 22 de septiembre.

Image previewLos espectáculos se representan en una construcción que se levanta elegantemente en este emplazamiento de Madrid entre el Parque de Retiro, la estación de Atocha y el Paseo de Prado y que es una réplica del Corral de Comedias de Almagro. En su entorno, el público tiene a su disposición y para su disfrute amplias zonas de ocio, restauración y artesanía también ambientadas en el Siglo de Oro.

La novedad de esta edición es su hermandad con el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Entre otras obras procedentes del festival manchego, Fiesta Corral Cervantes nos ofrece una sola función de La lengua en pedazos de Juan Mayorga (basada en El libro de la Vida de Teresa de Jesús), con montaje de la Compañía Nacional de Teatro de México. Será el 30 de julio.

Precisamente México ha sido el país invitado en el festival de Almagro de este año y Fiesta Corral Cervantes se suma al homenaje con un montaje de una segunda compañía del país azteca, Efe Tres Teatro de México, que representará El Merolico (entremeses de Cervantes) varios días.

De martes a sábado Fiesta Corral Cervantes ofrecerá dos espectáculos distintos cada día, a las 20:00 y a las 22:00 horas. Quevedo, Lope de Vega, Tirso de Molina, Molière, … Y también las noches de los jueves, viernes y sábados a las 24:00 horas danza y música.

La que suscribe ha tenido el placer de asistir a varias funciones de la Fiesta Corral Cervantes en años anteriores. Créanme, son espectáculos de gran calidad, con opciones para todos los gustos y todas las edades. El cálido verano de Madrid respira cultura y complicidad en la Cuesta de Moyano. Prueben.

Consulten la página web para toda la información sobre ésta, la III edición del único festival de teatro clásico de Madrid.

Los precios de las entradas para todos los espectáculos son más que accesibles para todos los públicos. Vean también la página de Atrapalo.com que, por tiempo limitado, ofrece entradas con descuento.

Fiesta Corral Cervantes 2019

https://www.atrapalo.com/entradas/corral-de-cervantes_l28016/

Diana Shoffstall

Ojos negros. La España vacía llena la pantalla con un coming of age relato

Ojos negros es la ópera prima de dos jovencísimas cineastas, Marta Lallana (Zaragoza, 1994) e Ivet Castelo (Vic, 1995). Emprendieron este proyecto como trabajo fin de carrera tras su paso por las aulas de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona. Y han aprobado con nota. Presentada en la sección Zonacine del último Festival de Málaga, Ojos negros se alzó con la Biznaga de Plata como mejor película española.

Resultado de imagen de cartel ojos negros película marta lallana e ivet casteloOjos negros es una película íntima y personal. Las directoras y guionistas (con la colaboración en ambas tareas de Iván Alarcón y Sandra García) se han nutrido en gran parte de los recuerdos y vivencias de Marta Lallana, aragonesa con raíces familiares en el pueblo de Ojos Negros, Teruel (población actual: menos de 400 habitantes). Ambas, Marta e Ivet, aún tienen cerca su propia adolescencia y con Ojos negros han querido dirigir la mirada del espectador sobre ese período de coming of age, cuando comenzamos a dejar atrás la infancia y damos los primeros pasos hacia la madurez.

Paula es una joven de 14 años que deberá pasar el verano con su tía (hermana de su madre) y su anciana abuela en el pueblo de Ojos Negros. Su madre, Celia, se alejó de su entorno familiar hace años y Paula apenas tiene recuerdos del pueblo y de su familia. En esas pocas semanas estivales Paula empezará a perder la inocencia e ingenuidad que son propias de su edad y a comprender mínimamente el mundo de los adultos.

Ojos negros es una película breve, apenas 65 minutos. Y ahí reside el “problema”. Sesenta y cinco minutos son escasos para profundizar en los perfiles de los personajes y para describir o desvelar los lazos que les unen o que, habiéndose roto esos lazos, les separan. Y Paula no es una chica que se expresa verbalmente con facilidad. Hemos de intuir lo que está pasando por su cabeza a través de sus miradas y sus lágrimas. En muchas escenas es testigo muda y su silencio es elocuente. La primera escena cuando Paula (la debutante Julia Lallana, hermana de Marta) escucha a sus padres (voces en off) discutir del verano, si Paula me toca en julio o en agosto, si me cambias el mes, si estoy de mucho meses (la madre, embarazada) y no puedo más, si tu no quieres a tu familia, porque quieres que vaya Paula al pueblo (el padre a la madre). La escena cuando Paula entrevé a través de la puerta del dormitorio de su tía Elba que hay intimidad real entre mujer y hombre (su tía y Rodrigo, un “amigo” de la familia que prácticamente vive en la casa, los actores Anna Sabaté y Roberto Sanz). Las escenas cuando Paula contempla a su abuela (Inés Patricio) en su cama por la noche y escucha su respiración torturada. La escena entre su tía Elba y su madre (Raquel Vicente) cuando la tía reprocha a su hermana por haberse ido a vivir una gran vida lejos del pueblo, dejando a ella toda la carga económica y toda la responsabilidad de mantener la casa y cuidar de la abuela (una escena, por cierto, que se reproduce en la vida real entre muchísimas familias españolas en muchísimos pueblos de este país). La escena en que Paula ve a Alicia (la también debutante Alba Alcaine), la que ha sido su amiga de alma durante unas semanas, en compañía de otra chica y dos chicos.

Todas estas escenas y otras componen esta pequeña película que no disgusta pero que sabe a poco. En todo caso, una ópera prima de la que Marta Lallana e Ivet Castelo pueden sentirse orgullosas.

Diana Shoffstall

Sauvage. La crudeza de una realidad social, sin tapujos ni apenas esperanza

Sauvage es una película que casi ha rebasado los límites de mi tolerancia. Dolor, sufrimiento, desesperación, abusos, agresiones, la inocencia perdida, el futuro más que incierto, … Buscaba ansiosamente algo positivo, esperanzador a que agarrarme. La proverbial luz al final del túnel. Pero no la hubo y salí del cine destrozada.

El francés Camille Vidal-Naquet (nacido en Nevers, Nièvre en 1972) con ésta, su primer largometraje (director y guionista), ha logrado poner caras a las personas que pueblan ese sub-mundo inmundo de la prostitución masculino en un entorno de todo lo contrario a un entorno privilegiado. Se documentó bien entre los jóvenes chaperos que frecuentan el Bois de Boulogne de París. Y de sus observaciones y sus conversaciones con ellos ha salido Léo.

Resultado de imagen de imágenes de Sauvage película Léo (interpretado por Félix Maritaud), un joven de 22 años, a quien nadie llama Léo en la película. Léo, un chico sin nombre que no sabemos de dónde viene ni cómo llegó a estar donde está. Si un cliente le pregunta su nombre, Léo contesta que le puede llamar como quiera. Si le quieren prestar un teléfono móvil para hacer llamadas, Léo contesta que no tiene a quien llamar. Cuando la doctora le pregunta por su familia, Léo contesta con un encogimiento de hombros. Léo, un joven sin casa que demasiados días despierta en un parque o sobre la acera. Deambula cuando no está en la carretera a la espera de su próxima cita. Sus “amigos” son otros prostitutos. Fuman, beben, se drogan. Léo apenas come, se lava poco, su ropa está gastada y sucia. Y es aún más vulnerable porque es ingenuo -aunque parezca inverosímil- . Si no fuera por Ahd (el actor parisino Eric Bernard), también prostituto pero no tan joven e ingenuo -sabedor que un futuro seguro pasa por encontrar un patrón de avanzada edad que le invitará a compartir su casa y vida hasta que la muerte les separe- , Léo se perdería aún más. Ahd le aconseja a Léo, le reconforta, le defiende, le da calor humano sin que cambie dinero de manos. Pero Ahd no puede salvar a Léo, ni tampoco Mihal (el actor rumano Nicolas Dibla) que entra en la vida de Léo cuando Ahd ya no está, ni tampoco Claude (Philippe Ohrel), que mima a Léo y quiere llevarle a Canadá, … Y es que Léo no es consciente que está perdido en un laberinto sin fin. Su ingenuidad y su vulnerabilidad, su falta de madurez y su inconsciencia hacen que crece sin parar la congoja del espectador.

Hay escenas durísimas en la película, sexo violento, vil e indigno. Escenas de abandono y de humillación. Y hay escenas también conmovedoras. Cuando la doctora está examinando a Léo y él, espontáneamente, la abraza y ella, bendita sea, se queda quieta y no se aparta. Porque Léo es como un chiquillo con recuerdos lejanos de otra vida, una vida amable que día a día se le va escapando.

Félix Maritaud también nació en Nevers, Nièvre como Camille Vidal-Naquet, pero en 1992, veinte años más tarde, y no le leído nada que diga que el actor y el director se conocieran en su ciudad natal. Pero felizmente los dos han coincidido en Sauvage. Por muy duro que sea para el espectador ver esta película, debe hacerlo. No podemos vivir a espaldas de esta realidad social.

Sauvage llegó a las pantallas de España el pasado día 14 de junio. Varios reconocimientos para la película, su director y el actor protagonista en distintos certámenes (Cannes, premios César, Festival de Sevilla, …) han precedido su estreno en España.

Diana Shoffstall

Los días que vendrán. Nueve inolvidables y bellos meses de embarazo como preludio al resto de nuestros días

Carlos Marqués-Marcet (Barcelona, 1983) tiene una trayectoria envidiable. Con su primer largometraje 10.000 km. (2014), los méritos del director y guionista ya fueron reconocidos (Biznaga de Oro a la Mejor Película y de Plata al Mejor Director en el Festival de Málaga y el Goya al Mejor Director Novel, entre otros). Con su segundo largometraje Tierra Firme (2017) esos méritos fueron avalados en varios certámenes. Y ahora llega el tercer largometraje, Los días que vendrán, una bella película sobre el amor, y las parejas, las familias e hijos en el pasado, presente y futuro. El Festival de Cine de Málaga ya ha dado su dictamen: nuevamente Biznaga de Oro a la Mejor Película y de Plata al Mejor Director.

Resultado de imagen de cartel los días que vendrán Vir (María Rodríguez Soto nacida en Barcelona, 1986) y Lluís (David Verdaguer, gerundense del año 1983) son una pareja de treintañeros que llevan juntos apenas un año cuando ella queda embarazada. Durante los próximos 90 minutos viviremos los 9 meses del embarazo con ellos. Compartiremos su intimidad. Seremos testigos de sus dudas y enfados, de sus miedos e ilusiones. Les escucharemos y sufriremos mientras intentan tomar las decisiones adecuadas. Y día a día, semana a semana, mes a mes irá creciendo ese pequeño ser en el vientre de Vir, ese ser que prosperará a pesar de las crisis en la relación de pareja y cuyo nacimiento es también un renacimiento.

Esta historia cobra fuerza para el espectador al saber que María Rodríguez Soto y David Verdaguer son pareja en la vida real y que el embarazo de Vir y de Lluís ha sido también su embarazo. Y es que Carlos Marqués-Marcet es amigo personal de esta pareja de actores. Además, David Verdaguer es colaborador habitual del cineasta. David Verdaguer protagonizó tanto 10.000 km. como Tierra Firme (en cuanto a la primera, fue nominado en los Goya al premio de Mejor Actor Revelación; dos años más tarde ganó el premio de Mejor Actor de Reparto por su trabajo en otra bella película, Verano de 1993, de Carla Simón). Para María Rodríguez Soto Los días que vendrán es su primer protagonismo en el celuloide. Y no será su último. También un Biznaga de Plata ha sido para ella, merecedísimo el premio. Como Vir, es vulnerable y fuerte, pero sobre todo radiante. Está claro que Vir y Lluís no son María y David (esto no es un reality show) pero sin duda María y David han aportado a la película una sensibilidad especial y única como padres en ciernes y novatos, como han sido ellos mismos durante el rodaje de la película.

Pero la realidad -la vida real- sí que hace una incursión en esta película: los padres de María Rodríguez Soto habían grabado en vídeo el desarrollo de sus vidas durante la gestión de María, el parto mismo y las primeras imágenes de la pequeña María, y este vídeo de familia, amateur -pero amable, tierno y real- se ha incorporado a Los días que vendrán como un elemento muy importante. La alegría de Vir cada vez que lo visiona -la gestión de Vir, el parto, ella de bebé- también es la alegría de María. Y aún más: también los padres de María aparecen brevemente en la película como los padres de Vir.

Supongo que algunos podrían pensar que ha sido un atrevimiento esta película, eso de mezclar realidad y ficción. Pero, ¿qué es la vida sino una ficción hecha realidad? ¿Y qué es una película sino la realidad hecha ficción?

Preciosa la película. Emocionante. Tensa a veces y cómica otras. La pequeña que finalmente ve la luz del día ahora también tiene un “vídeo” del que puede ser orgullosa. Papá y mamá lo han dado todo por ella.

Los días que vendrán (Els dies que vindran) llegó a las pantallas de España el pasado día 28 de junio.

Diana Shoffstall