Donna Haraway: Story Telling for Earthly Survival. El pensamiento acompañado y transformado en sonidos, colores e imágenes

Resultado de imagen de imágenes de Donna Haraway: storytelling for earthly survivalFabrizio Terranova (Italia, 1971) es cineasta, activista, dramaturgo y profesor en la École de Recherche Graphique de Bruselas. Donna Haraway (Denver, Colorado, 1944) es profesora emérita distinguida de los departamentos de Historia de la Conciencia y Estudios Feministas en la Universidad de California (Santa Cruz) y autora de los libros El Manifiesto Cyborg (1985) o Ciencia, Cyborgs y Mujeres: La Reinvención de la Naturaleza (1995), entre otros. Esta mujer vitalista y provocativa es una gran pensadora y narradora centrada en el feminismo, el futuro del mundo, así como la relación entre especies y la relación de las especies con las máquinas. (Donna estudió zoología, filosofía y literatura en la Universidad de Colorado y se doctoró en biología en la Universidad de Yale).

¡Que apto es el apellido de Fabrizio Terranova! Terra nova, el mundo nuevo de Donna Haraway plasmado en este fascinante documental en el que el espectador ve a Donna sentada en su casa explayándose sobre su adolescencia católica y su familia alrededor de la mesa contando cuentos, sobre la importancia de las mujeres escritoras de ciencia ficción (un nombre: Joanna Russ) y la importancia de escuchar a las mujeres, sobre la imperante necesidad de cambiar el relato para salvar el planeta , sobre la afinidad de las especies y las críticas al capitalismo, … Para el espectador que no conoce la obra de Donna Haraway (yo misma y me aventuro decir que será el caso de la mayoría de los espectadores), sus palabras sorprenden, pero uno acaba convencido por la pasión y la lógica que las sustentan.

Estos soliloquios se alternan con vídeos, grabaciones y dibujos y también secuencias que captan el entorno natural, dando al documental un aire lúdico y familiar, a menudo aderezado con música estimulante cuando no envuelto en un silencio calmante.

Acabada la proyección del documental, tuve el privilegio de asistir al coloquio posterior con Fabrizio Terranova. Nos contó que el documental se gestó largamente entre él y Donna Haraway. Es el bellísimo lenguaje de sonidos, colores e imágenes de Fabrizio que nos transportan más allá de las meras palabras de Donna. Para él el pensamiento de Donna rompe con las tendencias actuales – el mundo ha dado un giro a la derecha- ; es una inyección de aire fresco.

Una colaboración exquisita la de Fabrizio Terranova y Donna Hathaway. Si pueden, vayan a ver este mágico y cautivador film. Conozcan a las personas y otros seres vivos que importan o han importado mucho a Donna (sus maridos, amantes y amigos; su fiel acompañante canino Cayenne o el gorila Koko). Disfruten escuchando a los Gypsy Kings y su canción No Volveré. Rían con el vídeo de Cows with Guns. Sueñen con las medusas. Y presten atención al cuento final contado por Donna y a los créditos finales de Fabrizio; se sorprenderán.

Donna Haraway: Story Telling for Earthly Survival está programado aún hoy por la tarde en la Cineteca. Este documental merece un recorrido más largo por las pantallas de España. Esperamos poder verlo en las carteleras en el próximo futuro.

Para toda la programación de Cineteca (Twitter: @CinetecaMadrid), consultar la página web:

https://www.cinetecamadrid.com/

Diana Shoffstall

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Muchos hijos, un mono y un castillo. La incombustible Dña. Julita

Entrañable, tierna, sentimental, afectuosa y rebosante de autenticidad pero también un poco triste esta película documental de Gustavo Salmerón que se alzó con el premio Goya en esa categoría hace unos días. (El segundo Goya para Gustavo; ganó el premio Goya en el año 2002 por su cortometraje Desaliñada).

Resultado de imagen de cartel muchos hijos, un mono y un castilloY es que Julita Salmerón, de 82 años, la madre de Gustavo, es única. Durante años Gustavo grababa vídeos de la vida familiar para el disfrute de sus padres y sus hermanos. Pero fue hace 14 años cuando decidió realizar una película documental con su madre como alta mater, nunca mejor dicho. Cuatrocientas horas grabadas para producir una cinta que dura 90 minutos. ¡Una gozada los 90 minutos! Y cuantas escenas y anécdotas magníficas se habrán desechado.

Sobre todo Julita rebosa una vitalidad enorme. Entre grabación y grabación de Gustavo, se intercalan home movies de la familia, cuando los niños eran pequeños y adolescentes, y fotografías sacadas de los álbumes familiares. Y allí está Julita, sonriente, como una gallina con sus pollitos, feliz y orgullosa. Julita y Antonio García se enamoraron (y siguen enamorados; Antonio es una presencia omnipresente en la película aunque no siempre en primera plana) y tuvieron 6 hijos. El primer deseo de Julita se había cumplido: tener muchos hijos. Julita también siempre había deseado tener un mono (¿porqué no?) y ese sueño asimismo se cumplió (aunque finalmente hubo que regalar a Óscar porque era bastante agresivo). ¿Y el tercer deseo? Sería algo más difícil para una familia numerosa de clase media (Antonio era ingeniero industrial y propietario de una fábrica) comprar un castillo, pero una herencia inesperada pudo hacer realidad ese tercer deseo de Julita de vivir en un castillo.

Un castillo con hijos, nietos, animales y jardines. Y todo lo que debe tener un castillo (armaduras, grandes cuadros y retratos familiares, pesados muebles, vajillas para todos los gustos, …) más todo lo que rodeaba a Julita. Y es que Julita guardaba (¿guarda?) todo -incluso las cosas más inverosímiles-, porque todos esos objetos, prendas y cachivaches significan algo para ella. Cuando Julita menciona que había guardado unas vértebras que había sido de su abuela (la abuela era una de las víctimas sin sentido de la Guerra Civil española), Gustavo se empeña en que las encuentran para darles sepultura. La familia entera recorre el castillo, abriendo armarios y cajones, y con cada descubrimiento conocemos un poco más a Dña. Julita quien, con un desparpajo y naturalidad refrescante, se nos muestra con todas sus idiosincrasias y sin complejo alguno. Le encanta la Navidad; ergo, un gran Belén se monta sobre una mesa en el jardín y allí permanece. Julita se encarga de refrescar las figuras en los meses más calurosos con la manguera. Había pensado en ser monja cuando era joven, antes de casarse; ergo, Julita se vestirá de monja cuando muere e insta a la familia a hacer un simulacro para que todo vaya sobre ruedas en su momento.

Con cada nuevo descubrimiento, con cada reflexión ingeniosa (y totalmente sin artificio) de Julita, el espectador se va encariñando más y más con ella. La pérdida del castillo (la crisis y las deudas pudieron con la familia) nos entristece a nosotros y a Julita (y mucho también a Antonio a quién se ve en algún momento realmente desalentado). Ya no hay castillo, ya no hay mono, pero …

Queda la famiia: Julita, la matriarca; Antonio, el patriarca; sus hijos y sus nietos. Y quedan los recuerdos y las fotografías y esta maravillosa película de un hijo que honra a su querida madre.

Muchos hijos, un mono y un castillo está exhibiéndose en los cines de España en la actualidad. Lleva ya unas cuantas semanas en la cartelera. Si no la han visto ya, no la pierdan.

Diana Shoffstall

¡Lumière! Comienza la aventura. Gozosa aventura.

El 28 de diciembre de 1895, una fecha que muchos historiadores consideran el verdadero nacimiento del cine, los hermanos Lumière —ingenieros, inventores, empresarios, pero también artistas— mostraron al público una serie de pequeñas películas, previo pago de una entrada, en una sala del Boulevard des Capucines de París. Había comenzado un nuevo arte y aún estaba todo por hacer.

Resultado de imagen de imagenes de Lumiere comienza la aventuraDesde 1895 hasta 1905, Louis y Auguste Lumière, junto con una serie de operadores colaboradores suyos, rodaron —no solo en Francia, sino en prácticamente todo el planeta—casi 15.000 de esas pequeñas películas, de apenas 50 segundos de duración, pero capaces de contener una historia completa, “mostrando el mundo al mundo”. Ya nada sería igual: comenzaba una nueva era.

Thierry Frémaux, actual director del Festival de Cannes y del Instituto Lumière de Lyon, —y, sobre todas las cosas, amante del cine— ha seleccionado 108 de esas películas, las ha agrupado en un montaje didáctico pleno de sentido y nos las ofrece en un subyugante documental, narrado con pasión por él mismo, para goce y disfrute de todos. Goce y disfrute porque a la vista de estas pequeñas joyas atemporales el espectador recupera la mirada ingenua y sorprendida del niño ante la magia de la vida.

Asistimos asombrados a un despliegue de ingenio, innovación y arte. Estas pequeñas obras maestras nos sorprenden por su perfecta y exquisita composición (a pesar de estar rodadas con una cámara que carecía de visor), por la riqueza de detalles conseguidos en unas tomas de una extraordinaria profundidad de campo, por el ritmo asombroso y la precisión matemática con la que lograban encajar una historia en los 50 segundos de duración, por la audacia de las tomas, con los primeros travellings de la historia del cine, pero sobre todo por su vivacidad, por su calidad de documentos únicos e irrepetibles de una época.

Otro detalle muy destacable, importantísimo, de este documental es que nos permite disfrutar de los trabajos de los hermanos Lumière con una calidad nunca vista hasta ahora, gracias a la paciente y exhaustiva restauración de sus películas. Así, junto con las apasionadas y didácticas explicaciones de la voz en off del propio Frémaux y la deliciosa banda sonora de Camille Saint-Saëns, rememoramos las conocidas “La salida de los obreros de la fábrica”, “Llegada del tren a la estación de La Ciotat” o “El regador regado”, junto con otras menos conocidas y algunas casi inéditas, que nos permiten reconocer el talento de los hermanos Lumière no sólo como inventores sino como directores de cine.

Un consejo: no se la pierdan.

Carlos Sobrino

 

 

La Grieta. El quebrantamiento del tejido social y familiar.

Alberto García Ortiz e Irene Yagüe Herrero han parido.

La gestación ha sido larga. Se han dedicado durante los últimos 5 años a su proyecto “La Grieta”, un documental que ha visto la luz en España hace unos días en la sección Doc. España dentro de la Semana Internacional de Cine SEMINCI  de Valladolid.

Resultado de imagen de imagenes de la película la grieta 2017 de alberto garcía ortizCorre el año 2013. España aún está en crisis económico. Peligran los hogares de muchas familias en España, incluso los hogares más humildes como son las viviendas de protección oficial. Entran en escena los “fondos buitres” que ansían comprar los activos en riesgo. Y llegan hasta la puerta de dos familias de Villaverde (un barrio de Madrid), familias mercheras o quincalleras.

Alberto e Irene hacen sombra a dos mujeres y sus familias a lo largo de su calvario. La notificación de desahucio, los recursos, la solidaridad de los vecinos y de las asociaciones sociales, la resistencia pacífica, … Y cuando creemos que quizás hayan ganado, cae el hachazo. El golpe definitivo contra el que no cabe recurso alguno.

Resultado de imagen de imagenes de la película la grieta 2017 de alberto garcía ortiz“La Grieta” es un relato de la actualidad de España, especialmente de las grandes ciudades. Las personas son reales. Sus gritos y sus lágrimas son reales. Es evidente que la razón de ser de esta película documental es denunciar unas situaciones que han empeorado la calidad de vida de los afectados. Nos consta que Alberto García Ortiz e Irene Yagüe Herrero ya están trabajando en un segundo proyecto relacionado con este primero. “La Grieta” a veces adolece de falta de nitidez en el sonido o cambios quizás demasiado abruptos en la cronología del relato. Sin duda estos pequeños tropiezos serán abordados por los realizadores en su futuro rodaje.

Estad atentos a las carteleras futuras. Estemos o no de acuerdo con su planteamiento, vayamos a ver “La Grieta”. Vayamos a verla para no olvidar y para aprender. Aquí  os dejo un poquito para probar:

http://lagrieta.es

Diana Shoffstall