El Insulto. El “never ending story” de Ellos vs. Nosotros

Enfrentamientos entre palestinos e israelíes, palestinos y judíos, palestinos y libaneses, palestinos y cristianos y, en El Insulto, entre un palestino musulmán refugiado en El Líbano y un libanés cristiano y seguidor ferviente del partido ultraderechista de su país.

Póster de El InsultoToni (encarnado por Adel Karem, nacido en Beirut) es el cristiano libanés. Casado y esperando su primer hijo, el trabajo en su taller mecánico ocupa sus días. Yasser (interpetado por el palestino Kamel El Basha, nacido en Jerusalén) es el palestino refugiado en El Líbano desde hace años con su esposa. Es ingeniero y trabaja como capataz de obras de mejora en calles e infraestructuras. El celo profesional de Yasser le impulsa a desmantelar de malos modos una tubería no autorizada que desagua a la calle desde el balcón de la casa de Toni. La discusión entre ambos y los improperios lanzados por Yasser a Toni tendrán eco a nivel nacional.

El director de El Insulto es Ziad Doueiri, libanés y musulmán (aunque se trasladó a estudiar y trabajar en EE.UU. cuando la Guerra Civil en El Líbano 1975-1990 asolaba su país ). También es el co-guionista de la película, junto con Joëlle Touma, que es libanesa y cristiana (y en aquel momento su esposa). Indudablemente un cierto conocimiento de causa impregna esta historia de Ellos vs. Nosotros.

Es el never ending story de la mentalidad de las tribus que protegen a los suyos y excluyen a los demás, del miedo al otro porque es diferente a mi, de la defensa a ultranza de un punto de vista y la ceguera irracional que impide reconocer que uno puede estar equivocado. Todo ello y más, pues el calvario de los palestinos refugiados en los países de acogida es bien conocido y documentado, mientras que la carga dolorsa que supone esa acogida para esos países limítrofes a Palestina es bien aprovechada por los partidos nacionalistas.

La película ha sido bien recibida por el público y los críticos: nominada al Óscar en la categoría de mejor película de habla no inglesa, premio al mejor actor (Kamel El Basha) en su paso por el Festival de Venecia, premio del público en la Seminici de Valladolid, entre otros. Bien merecidos los premios y las nominaciones. Si bien El Insulto se adentra en un terreno ya cultivado, su historia nos atrapa y nos frustra. La escalada implacable de un incidente más bien “entre vecinos” hacia una crisis a nivel nacional es preocupante. ¿Y para qué? Ninguno de los protagonistas reciben una “satisfacción” a sus demandas, aunque una frágil tregua entre los dos hombres, al margen de los medios, los jueces y los políticos, permite vislumbrar un futuro no exento de esperanza.

En el fondo, Toni y Yasser no son tan diferentes. Están en el juicio iniciado por Toni. Interrogan a Yasser que admite que es exigente en su trabajo. Se queja de la calidad de los camiones y materiales made in China que rehúsa emplear. Toni reacciona en el banquillo del demandante. Es un plano fugaz, un momento. La cara de Toni que se ilumina; Toni, que le hemos visto quejarse de la calidad de los repuestos y materiales made in China y que rehúsa utilizar en su taller. Una mirada de reconocimiento de un ser igual y respetable. Sí, sí, … el futuro no está exento de esperanza.

El Insulto, distribuida por Sherlock Films, está exhibiéndose en los cines de España desde el pasado día 16 de marzo.

Diana Shoffstall

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La casa junto al mar. Redescubriendo los lazos que unen

En su nueva película La casa junto al mar el director y guionista francés Robert Guédiguian indaga en la memoria colectiva de una familia y de las personas y lugares que poblaban su infancia y adolescencia.

La casa junto al marArmand, Joseph y Angèle son tres hermanos que se reúnen en su casa natal del pueblo costero y antaño pesquero de Méjean, cerca de Marsella, cuando su anciano padre queda inválido, con pérdida de sus facultades de comunicación y comprensión. Armand, soltero, ya vivía en la casa y regenta el pequeño restaurante que había fundado su padre. Joseph llega desde París a Méjean con su joven novia (se habían conocido cuando ella era estudiante y él uno de sus profesores en la universidad). Angèle no había vuelto al pueblo desde hace 20 años. Un trágico accidente de aquel entonces hizo que la vida de Angèle diera un vuelco y desencadenó los desencuentros en el seno de la familia. Ahora, nuevamente juntos en la casa del pueblo, una segunda tragedia -la de los inmigrantes que llegan a la costa en patera- reaviva en los tres hermanos su afecto mutuo  y su solidaridad y hará que redescubran sus raíces y los lazos que les unen y comiencen a andar por el fino sendero del equilibrio entre el pasado, el presente y el futuro.

Las preocupaciones  e ideologías que nutren la cinematografía de Robert Guédiguian son presentes en esta película: algo de añoranza y mucho respeto por el pasado (un pueblo vibrante, próspero, lleno de los alegres sonidos de los niños que jugaban y las conversaciones de los mayores mientras se afanaban en sus menesteres) o la reivindicación del lugar que debería ocupar la generación de los abuelos (incesantes luchadores por los derechos de los trabajadores y los beneficios sociales). Otra cinta del realizador, Las nieves del Kilimanjaro (2011, Les neiges du Kilimandjaro) fijó su mirada en la lucha de los sindicatos y de los obreros y sus familias y fue merecedora de la Espiga de Plata y el Premio del Público en el Seminici de Valladolid en el año 2011.

Los acompañantes asiduos en esta trayectoria trazada por Guédiguian son los actores Ariane Ascaride (que encarna a Angèle), Jean-Pierre Darroussin (Joseph), Gérard Meylan (Armand) o Jacques Boudet (Martin, anciano amigo de la familia). Ariane Ascaride es asimismo la pareja del director. Con estos actores Guédiguian ha rodado más de veinte films. Cuenta aquí también con jóvenes actores como son Anaïs Denoustier o Robinson Stévenin que repiten en la filmografía del director.

Durante la primera parte de la película, llama la atención la seriedad de los rostros de los personajes, los reproches en sus miradas y la gravedad de sus conversaciones o sus silencios. Poco a poco la esperanza, la ilusión y la alegría vuelven a sus vidas. El espectador, que no se impaciente. La recompensa es grande.

La casa junto al mar (cuyo título original es La Villa), distribuida en España por Golem Distribución, la podemos ver en los cines españoles en la actualidad.

Diana Shoffstall

Verano de una familia de Tokio. Mejor pasar un invierno en cualquier otro lugar

Verano de una familia de Tokio, del veterano director y guionista japonés Yôji Yamada, retoma la historia de la familia Hirata que comenzó en la película anterior Maravillosa familia de Tokio. En la primera película la paz familiar se tambalea cuando Tomiko, madre y abuela, pide el divorcio a Shuzo después de cerca de 50 años de matrimonio, y sus hijos deberán afrontar la crisis. En Verano de una familia de Tokio, el matrimonio Hirata ha superado en apariencia la posible ruptura matrimonial. Tomiko poco caso hace a su marido y se dispone a viajar con unas amigas a ver la aurora boreal, y Shuzo se enfrenta a sus hijos cuando intentan obligarle a no conducir. Resultado de imagen de imagenes de verano de una familia de tokio

Yôji Yamada tiene 86 años (nació en septiembre del año 1931) y tiene unas 85 películas en su haber (dirigió su primera película en el año 1961). Echen la cuenta. De esa multitud de títulos, 48 pertenecen a la serie Tora-san, realizadas entre 1969 y 1995. Si no hubo más películas de esa saga, fue porque el actor protagonista falleció. Pero a Yamada le gustan sus personajes y no quiere dejarlos ir. El resultado: Kazoku wa tsuraiyo (Maravillosa familia de Tokio) y ahora Kazoku wa tsuraiyo 2 (Verano de una familia de Tokio).

Por mucho que Yamada crea en sus personajes (y en sus historias, co-escritas con Emiko Hiramatsu), los miembros de la familia Hirata en esta segunda entrega resultan, la mayoría de ellos, meras caricaturas y, por ello, sus peripecias no invitan al espectador a la reflexión sobre ciertas cuestiones cuando deberían hacerlo. Cuestiones como el lugar que ocupan los mayores en la sociedad nipona actual, el derecho de las personas de cualquier edad o sexo de determinar su propio futuro, o la soledad de las personas aún rodeadas de la muchedumbre de una gran metrópolis.

En Verano de una familia de Tokio nada es sutil. En muchas escenas (demasiadas) las muecas, los gestos y las contorsiones corporales de los actores (en particular de los actores masculinos; por lo general las féminas se salvan) acaparan tanto la atención (y provocaron en esta espectadora una incredulidad absoluta) que los diálogos y las intenciones detrás de los diálogos se ahogan. Si Yôji Yamada realmente quiere a la familia Hirata y tiene intención de contar nuevas historias en torno suyo, quizás debería repensar su planteamiento y adoptar un tono menos burlesco y más benigno.

Pero, ¿quién soy yo para opinar? No soy Yôjo Yamada. ¿Quién va a reprochar a este cineasta de 86 años su fidelidad a la visión que le ha sostenido a lo largo de su carrera?

Distribuida por Sherlock Films, Verano de una familia de Tokio está exhibiéndose actualmente en los cines de España.

Diana Shoffstall

El Cairo confidencial. El crimen y la corrupción son una lacra común que carecen de nacionalidad

Resultado de imagen de imágenes de El Cairo ConfidencialEl Cairo confidencial es una película moderna que nos sitúa en un país árabe cuya población es mayoritariamente islámica. ¡Cuántas películas se han hecho que, situadas en los países del Oriente Medio o en el Norte de África y sobre sus poblaciones, nos hablan de conflictos entre religiones, guerras partisanas, derechos humanos en general y de las mujeres en particular, pobreza y miserias! El crimen y la corrupción presentes en El Cairo confidencial no son virtudes desde luego, pero son ilustrativos de una mayoría de edad en el cine árabe.

Aunque decir “cine árabe” en este caso, pues, no sé yo. La película es una co-producción de varios países (Suecia, Dinamarca, Alemania, Marruecos). Su director y guionista es Tarik Saleh, de nacionalidad sueca, nacido en Estocolmo (eso sí, de origen egipcio). Su protagonista es Fares Fares, también de nacionalidad sueca, de origen libanés (y nacido en Beirut). Pero el corazón de esta película es árabe.

El Cairo, comienzos del año 2011, vísperas de la primavera árabe en Egipto. Noredin (Fares Fares) es un policía respetado y eficiente pero no ajeno a las corruptelas rampantes en el departamento de policía, y también omnipresentes en la política del país y en todos los estratos de la sociedad cairota. Un asesinato en el hotel The Nile Hilton (el título original de la película es The Nile Hilton Incident; el título en castellano es un guiño al género, representado por películas como L.A. Confidencial del año 1997), involucrará a Noredin en los negocios sucios de la hampa residente en El Cairo y en las actividades sórdidas de los poderosos. De este entramado nadie sale ileso.

Tarik Saleh es un director, realizador, guionista y productor (y en los años 90 era uno de los artistas de grafiti más destacados de Suecia). Fares Fares es un actor de amplia experiencia y no ajeno al género del thriller. Ha protagonizado las películas MisericordiaProfanaciónRedención, basadas en las novelas policíacas de los casos del Departamento Q del autor danés Jussi Adler-Olsen. Juntos, el tándem Saleh-Fares nos sirven una historia suculenta que saboreamos con gusto. Cuenta con todos los elementos del género. No hay ningún giro realmente sorprendente. Pero el lugar de los hechos, sí que es especial. El enorme metrópolis de El Cairo, su opulencia y su decadencia. Son los detalles (uno de ellos la breve escena en la que Noredin cumple con sus obligaciones de oración) y los pequeños atrevimientos (una discreta escena de Noredin en la cama con una partenaire que es clave en el caso) nos llaman la atención, como nos llama la atención el fumar constante de Noredin en cualquier situación o la violencia practicada por los agentes de la policía de manera casi indiferente. No estamos en Los Ángeles; estamos en El Cairo. Y eso es una gran distinción para este thriller de corazón árabe aunque se haya gestado en los países nórdicos.

Los premios recibidos en el Festival de Sundance o el Seminici de Valladolid, entre otros, avalan esta película. Pero, también por méritos propios, El Cairo confidencial recorrerá mundo. Eso deseamos al menos.

El Cairo confidencial, distribuida en España por La Aventura Audiovisual (Twitter: @LaAventuraAV), se está exhibiendo en los cines españoles desde el pasado día 28 de marzo.

Diana Shoffstall

 

El hilo invisible. El amor transformador

El amor, el amor, … ¡Cuantas manifestaciones del amor hay en el mundo! De todos los colores y formas. En algunos casos la manifestación de este sentimiento universal es deplorable para unos, pero será sublime para otros. Caído del cielo, es una bendición. Pero será un castigo cuando nace en el infierno.

Resultado de imagen de cartel oficial el hilo invisiblePaul Thomas Anderson, director y guionista de El hilo invisible (Phantom Thread), eleva el amor al arte en esta cinta. Londres, años 50. Reynolds Woodcock (Daniel Day-Lewis) es un cotizado diseñador de moda cuyos clientes proceden de la alta sociedad, de la nobleza y hasta de la realeza. Es un hombre entre joven y viejo, soltero, introvertido, aparentemente ajeno a los estados de ánimo de sus congéneres y de costumbres fuertemente arraigados que condicionan su conducta. Su madre fallecida habita sus sueños. Le asiste su leal hermana Cyril (Lesley Manville), también cercana a la edad de su hermano, también soltera, pero mundana como no lo es Reynolds.  Y entonces aparece en su vida la joven y algo atrevida Alma (Vicky Krieps), pero no por azar. Reynolds se ha cansado de otra joven que conocemos brevemente al inicio de la película y que durante un tiempo el diseñador ha permitido que permanezca en su entorno, quizás por diversión, quizás por necesidad que él no reconoce. La frescura de Alma atrae a Reynolds, flirtea con ella, y ella, quizás por diversión, quizás por necesidad, le responde.

Lo que sigue es un tira y floja de voluntades. La voluntad de Reynolds de que no cambie nada y la voluntad de Alma de que cambie todo. Y todo transcurre bajo la atenta mirada de Cyril, una mujer inteligente, que conoce como nadie a su hermano y que quizás reconozca en Alma la joven que ella no pudo ser. Así es que comienza la partida, con un jugador claramente a la defensiva y la otra emprendiendo la ofensiva, mientras en segundo término pero con sumo ahínco Cyril asume el papel de árbitro.

En El hilo invisible estamos sometidos a múltiples manifestaciones del amor que nos obligan a abrir bien los ojos, agudizar el oído y, quizás, cuestionar nuestras creencias y convicciones al respecto. Paul Thomas Anderson se adentra con paso firme en el mundo de los deseos y pasiones, pintando un bello y delicado cuadro sobre carencia y culminación.

La joven luxemburguesa Vicky Krieps defiende adecuadamente el personaje de Alma en la película. Pero es la británica Lesley Manville quien brilla en el papel de Cyril. Su interpretación de esta mujer bien anclada en la realidad es magnífica.

Daniel Day-Lewis es un capítulo aparte. Confieso que siento debilidad por él. Ganador de tres Oscars (My Left Foot, 1989; There Will Be Blood, 2007; Lincoln, 2012), entre otros numerosos galardones, y protagonista de una decena de otros títulos inolvidables, Daniel Day-Lewis es mucho más que un intérprete excelso; es transformista. Cuando hayamos visto a Daniel Day-Lewis en un papel -en este caso en el papel de Reynolds Woodcock- sabemos que ningún otro actor podrá asumir el personaje de este diseñador de ficción.

Paul Thomas Anderson es el responsable de varios films notables (Boogie Nights, 1997; Magnolia, 1999; Inherent Vice, 2014). Con Daniel Day-Lewis repite. There Will Be Blood (Pozos de ambición, 2007) significó para ambos creadores un logro importante en sus carreras. Con El hilo invisible estamos en enhorabuena y agradecidos por su nueva aportación artística.

Daniel Day-Lewis, que cumplirá 61 años el próximo día 29 de abril, ha anunciado que El hilo invisible será su última película. Puede que sí, puede que no. Por si acaso, no dejen de verle en este intrigante y fascinante film.

El hilo invisible está actualmente exhibiéndose en los cines de España.

Diana Shoffstall

Perdido. No todo está perdido

Mon Garcón (mi chico o mi hijo) es el título original de este thriller francés dirigido por Christian Carion. Bien podría haberse titulado “le père” (el padre) porque el verdadero protagonista de esta historia del secuestro de un niño de 7 años es el padre, Julien, interpretado por Guillaume Canet. Incapaz de dejar la investigación en manos de la gendarmería, Julien, alimentándose con una mezcla de amor paternal y de un latente sentido de culpabilidad, se guiará por sus instintos y agudizará su intelecto -al margen de la ley- para dar con el paradero de su hijo.

Resultado de imagen de imágenes de la película perdidoBuscar a su hijo es, en parte, un acto de redención para Julien, un hombre que  se ha dejado llevar, permitiendo que las responsabilidades de su trabajo priman sobre las responsabilidades para con su familia. Debido a sus prolongadas ausencias en el extranjero, su matrimonio fracasó y su hijo es un recuerdo, una foto en la cartera. Cuando su exmujer le llama y le comunica la desaparición de su hijo, Julien vuelve para enfrentarse a sus sentimientos. Tomará decisiones que determinarán que su futuro discurrirá de un modo hasta entonces impensado. Un futuro incierto y un pasado -un hijo- recuperado.

¡Y de qué manera transcurre la transformación de Julien! El talento de Guillaume Canet en el papel de Julien es desbordante. La tensión en los músculos de su cara y su cuerpo.  Las dudas que acompañan a Julien a lo largo de la historia (¿Puedo? ¿Debo? ¿Esto soy yo? ¿Quién soy?). Su respiración y su mirada. El actor nos transmite uno a uno los estados de ánimo del padre. Dolor, miedo, ira, arrepentimiento, … Y también alivio, alegría y esperanza. Como si nosotros, los espectadores, estuviéramos dentro del cuerpo y cabeza de Julien.

Guillaume Canet y Christian Carion son amigos y colaboradores y ambos respetados y reputados creadores. Canet tiene en su haber, como actor, películas como The beach (La playa de Danny Boyle, 2000) o Jeux d’enfants (Quiéreme si te atreves de Yann Samuell, 2003). Y, como director, mereció el premio César por Ne le dis à personne (No se lo digas a nadie) en el año 2007 (y en la que Christian Carion formó parte del reparto). Por su parte, Christian Carion ha dirigido a Guillaume Canet en algunas de sus películas más conocidas y logradas, como son Joyeux Noël (Feliz Navidad, 2005), o L’Affaire Farewell (El caso Farewell, 2009).

En Mon Garçon Canet y Carion constituyen un dúo formidable, y en este caso han podido contar también con el buen hacer de Eric Dumont (responsable de la fotografía) y de Laurent Pérez Del Mar (compositor de la banda sonora).

La película es sobria. Su mirada es desnuda. Es una reflexión límpida sobre el amor y la superación. Y es, también, un logrado thriller que el espectador disfruta y agradece.

Perdido está en la cartelera de los cines de España desde el pasado día 16 de marzo de 2018.

Diana Shoffstall

Un pliegue en el tiempo. Sálvame peliculado

Hacía tiempo que no me encontraba con una película que fuera tal despropósito.

Resultado de imagen de un pliegue en el tiempo cartel oficialIntento ver el lado bueno de las cosas … Pero os aseguro que por más que me esforcé no lo encontré en esta producción firmada por Disney y dirigida por Ana DuVernay ¡Para mayor sorna encima! El guión, ridículo, noooo, lo siguiente. Absurdo tampoco; surrealista se le acercaría más.

Desconozco qué ha pretendido vendernos Disney ni a qué tipo de espectadores, pues tampoco creo que consiga deleitar a nadie, y menos a los peques de la casa, que cada vez más van teniendo el paladar exigente con maravillas como CocoLa forma del agua, por ejemplo.

Podría ser que hayan intentado hacer su Interstelar particular versión infantil, pero ni eso. A ver, con guión inexistente poco podemos hacer … La trama es peor aún, el ritmo monótono, previsible y ñoño. Los personajes a cual más histriónicos y ridículos. De veras que recuerda al plató del televisivo Sálvame. Eso sí, ¡Deluxe edition! Las interpretaciones sobreactuadas. Los diálogos se llevan quizás la palma a la absurdez y pedantería

En definitiva, que estás viendo una cosa que me niego a calificar de película, que ni tiene mensaje, ni noción alguna de estética y que da vergüenza ajena.

Chris Pine … ¡Jamás te lo perdonaré! O sea, sales de Comanchería por la puerta grande, después de una decente interpretación del Capitán Kirk, y vas y te nos echas a perder en este bodrio inclasificable … Esperemos que al menos cobraras bien y que la industria no te lo tenga en cuenta y te lo perdone.

Me duele, repito, criticar de esta forma a una película, pero creédme que no encontré el mínimo atisbo de algún aspecto positivo. Han intentado hacer un mejunje entre La historia interminableLas crónicas de NarniaIt, El exorcistaEl día de mañanaInterstelar, y tantas otras pelis de tan diversos géneros y tramas que realmente roza la perfección de la absurdez y ridiculez.

Disney, ni intentes hacer de esto una saga o trilogía, porque no te lo perdonaremos los fieles.

Sólo advertiros que destinéis el dinero de las entradas de Un pliegue en el tiempo (A wrinkle in time) a cualquier otra cosa más productiva. Más bien, cualquier otra cosa os resultará más productiva. ¡Palabrita de niño Jesús!

Iván García Ventosa

Loving Pablo. La imposibilidad de amar a Pablo cuando Pablo no ama a nadie

Pues no. El espectador no puede amar a Pablo Escobar, un narcotraficante colombiano despiadado, carente de las virtudes y características que humanizan al animal y responsable de miles de muertes violentas y grandes sufrimientos en su país.

Pero Fernando León de Aranoa (director y guionista) ha sabido contar en esta biopic esos 10 años del ascenso y caída del asesino y narco con una cierta objetividad. Esos 10 años que comienzan con la escena en la que Pablo Escobar y Virginia Vallejo (una guapa, famosa y querida presentadora de la televisión colombiana) se conocen y que terminan con la muerte a tiros de Pablo Escobar. Son los protagonistas, Pablo y Virginia, los dos empujados por la ambición irrefrenable y el ansia del poder; los dos finalmente derrotados en el intento. Pablo Escobar, muerto el 2 de diciembre de 1993; Virginia, refugiada en Miami, pero aún arañando pingües beneficios sobre el cadáver de su antiguo amante con la publicación en el año 2007 de su libro Amando a Pablo, odiando a Escobar. (Libro que, por cierto, fue una fuente de inspiración para Fernando León de Aranoa).

Loving Pablo se ciñe en casi todo a la realidad de la vida y muerte de Pablo Escobar. La película, como no, tiene escenas muy desagradables de una gran violencia. Incluso las escenas de Escobar con su familia (su mujer, fiel hasta el final; su hijo, que tenía 17 años cuando murió su padre; su hijita, de solo 9 años en diciembre de 1993) son desagradables. No nos creemos ni un momento en la sinceridad de los sentimientos de Pablo Escobar. Por mucho que él hable de lo importante que es para él su familia. Y mucho menos creemos que quería verdaderamente a Virginia. En la escena en la que ella acude a él pidiendo ayuda y garantías de que su vida no corre peligro -su relación ya ha hecho aguas- Pablo Escobar la trata -verbalmente- con una crueldad lacerante. Virginia no era ninguna santa desde luego, pero el desprecio que él muestra hacia ella no lo merece nadie.

Un excelente trabajo de los actores: Javier Bardem como Pablo Escobar (muy lograda la caracterización del personaje; hay un gran parecido entre el actor y el narco), Penélope Cruz como Virginia Villena (otra lograda caracterización), Julieth Restrepo como la sufrida esposa y Peter Sarsgaard como el agente de la DEA (agencia estadounidense para el control de las drogas).

Fernando León de Aranoa también supo sacar provecho del equipo multinacional de técnicos y extras que han intervenido en la película. Esta espectadora tuvo la ocasión de estar presente en un coloquio, tras el visionado de la cinta, en el que participaron el director, Javier Bardem y Julieth Restrepo. León de Aranoa nos reveló que todos los policías y soldados colombianos que aparecen son verdaderos policías y soldados. Más realismo no se puede esperar.

Finalmente, unas palabras de elogio para la banda sonora de la película, a cargo del español nacido en Buenos Aires, el premiado virtuoso Federico Jusid.

En definitiva, en Loving Pablo Pablo Escobar y su entorno (esposa e hijos, amantes, socios, sicarios y perseguidores) cobran vida y esas vidas recorren la pantalla, arrastrándonos a su mundo. Un mundo inmundo que existió en aquel entonces y que forma parte ahora de la historia de Colombia y, hay que decirlo, también de los Estados Unidos.

Loving Pablo se estrena en las pantallas de España mañana 9 de marzo de 2018.

Diana Shoffstall

Foxtrot. Odio creado que mata y desangra

Esta segunda obra del joven cineasta israelí­ Samuel Maoz continúa con su personalísimo estilo tan visualmente potente. Ácido y desgarradoramente atroz y explí­cito a la hora de denunciar, digamos, “crí­menes de estado” que quedan evidenciados en la forma que nos imponen de pensar y de temer, y de actuar en consecuencia. 

Bravo Samuel. Pocos se atreven y aventuran en ese difí­cil y peligroso campo, y más cuando el aludido es nada menos que el todopoderoso estado israelí … ¡ahí­ es ná!

Por otro lado comparto absolutamente su visión crí­tica del militarismo actual y su obsesión en crearnos enemigos imaginarios a los que odiar y exterminar.

Reprobable absolutamente, desde cualquier punto de vista, pues como también reza el mensaje de otra brillante pelí­cula como Tres anuncios en las afueras: “El odio sólo engendra odio”. No creo que sea ese el camino en absoluto, y sí­ que puede que sea una justificación para mantener a toda máquina esa industria armamentí­stica que sólo engendra muerte y sufrimiento a gran parte de la población y un gran rédito económico, y puede que mezquino orgullo criminal, a sus responsables.

Salvando, por tanto, el interesante mensaje de la película, pasemos al apartado técnico y artístico.

Visualmente es realmente impactante, luce unas originalí­simas, a la par que bellas, escenas que opino que pasarán a los anales del séptimo arte. Como ejemplo, valga el baile del joven soldado con su fusil reglamentario como pareja. ¡Sencillamente arrebatador!

Es tan viva la fotografí­a y composición que me recordaban al mejicano Carlos Reygadas en su Post tenebras lux.

En su peculiar estilo de contar las cosas, he creído ver homenajes a obras maestras como Blade Runner, La bestia de la guerra y alguna otra del género bélico …

También me recordó bastante a otra película de sucesos dramáticos que protagonizaba el siempre insuperable hasta la fecha Brad Pitt, Babel, ya que, igual que esta, la historia se cimentaba sobre un, en principio, suceso menor que desencadenaba un señor dramón de proporciones épicas.

No quiero olvidarme de las magníficas interpretaciones de todos los actores, especialmente padre-hijo. Ni tampoco dejarme en el tintero otro importante detalle. Se trata de una coproducción, agarraos … francesa-alemana-suiza-israelí … para más mérito aún del director y su obra, ya que gestionar un equipo multicultural, multinacional y multitodo resulta más complejo, pero a la vez puede que más enriquecedor y plural.

Pues eso, en líneas generales estamos ante una obra, para nada menor, que es fresca e hiriente y resulta como una bofetada en la cara de la más dura actualidad y que invita a una seria reflexión de cuestionarnos en manos de quién estamos y hacia donde vamos.

Me veré sin duda su primera película Líbano.

Iván García Ventosa

 

 

 

Todo el dinero del mundo. Nunca es suficiente el dinero, pero en este film sobra talento

Resultado de imagen de cartel all the money in the worldAll the money in the world (título original en inglés de este largometraje) nunca es suficiente y no lo fue para que John Paul Getty III, de 16 años, fuera devuelto a su familia “íntegro”.

El muy británico Ridley Scott (nombrado caballero por la reina Isabel II en 2003) y, a la vez, muy hollywoodense (director de Alien, Blade RunnerThelma y LouiseGladiatorThe Martian, entre otros films) ahora nos trae Todo el dinero del mundo, un thriller sobre el secuestro de John Paul Getty III, nieto del magnate multimillonario John Paul Getty, que tuvo lugar el 10 de julio de 1973 en Roma. Con guión de David Scarpa, inspirado en el libro Painfully rich: The outrageous fortunes and misfortunes of the heirs of J. Paul Getty del escritor inglés John Pearson III publicado en el año 1995, la película se ciñe con bastante fidelidad a la realidad, siguiendo los desesperados pasos de Gail Harris, madre del joven, divorciada de su padre John Paul Getty II y tomada en muy poca consideración por su ex-suegro, para reunir el dinero del rescate exigido por los mafiosos italianos autores del secuestro (en un principio 17 millones de dólares, cantidad que fue rebajada hasta quedar finalmente en algo menos de la sexta parte de la suma inicial).

Los esfuerzos de Gail Harris para recuperar a su hijo (con la ayuda de Fletcher Chase, un ex-agente de la CIA y hombre de confianza del patriarca) es una de las tres historias contadas por Ridley Scott. La segunda es el día a día del joven secuestrado en las manos de sus raptores. Y la tercera se centra en la figura del abuelo que era la única persona que tenía el dinero necesario para pagar el rescate (y, de hecho, los mafiosos secuestraron a su nieto porque creían que el abuelo pagaría sin rechistar). ¡Que craso error! El magnate notoriamente argumentó que tenía 14 nietos y que si pagaba el rescate de uno de ellos, los demás serían secuestrados y se sucederían nuevas demandas. Cuando finalmente accedió a aportar una cantidad, eligió la cantidad que sería deducible en sus impuestos.

Realmente merece la pena leer sobre John Paul Getty, sus negocios y su familia, y sobre el secuestro de su nieto (y la vida posterior del mismo hasta su muerte en el año 2011 con 54 años de edad).

Pero centrémenos en la película que está bien construida y que cuenta con excelentes actores. El joven estadounidense Charlie Plummer en el papel del nieto, Michelle Williams como la madre, Mark Wahlberg encarnando al ex-agente de la CIA que se pone al servicio de la familia y, sobre todo, Christopher Plummer (ningún parentesco con el primer nombrado) como el patriarca.

Muchos espectadores sabrán que el papel del magnate era de Kevin Spacey y que prácticamente había finalizado el rodaje cuando estalló el escándalo sexual alrededor del actor estadounidense de 58 años. Kevin Spacey fue apartado de la película y Christopher Plummer, canadiense de 88 años, le reemplazó. La interpretación de Christopher Plummer es magnífica. Tanto es así que está nominado para el Oscar este año como mejor actor secundario. Veremos si es ganador o no dentro de unos días.

Sea como fuere, todos los actores (los principales aquí nombrados, como otros en papeles menores) cumplen con creces su cometido en una película bien hecha de un gran profesional del celuloide. El dinero no es suficiente, pero en Todo el dinero del mundo sobra el talento.

¿Qué más podemos esperar?

Distribuida por Diamond Films España, Todo el dinero del mundo, se estrenó en los cines de España el pasado día 23 de febrero de 2018.

Diana Shoffstall