Factor Limitante. La crudeza de la realidad

La escena es casi apocalíptica. Preside el espacio un asiento de construcción precaria de más de un metro de altura. Bolsas de plástico, negras y abultadas, amontonadas al pie de la construcción. A la izquierda un rudo banco de madera. El Hombre (Chema Abellón), la Mujer (Vanessa Moor) y la Sociedad (Eliana Santander) vestidos con prendas que podrían haberse provenido de la saga de Mad Max.

Factor Limitante es una provocación. Nos obliga a cuestionar los roles del Hombre y de la Mujer en la continuidad de nuestra raza, en la reproducción de la especie. Tanto el Hombre -la fuerza, el poder, el que riega con su esperma la semilla- , como la Mujer -la receptora, la diosa madre- quieren rebelarse pero ahí está la Sociedad, el statu quo, para recordarles su papel, asegurando que no se aparten de su misión.

Si bien a veces el texto es algo denso, la obra poco a poco va penetrando en nuestras cabezas y allí se queda, palpitando, revoloteando, creando imágenes, cavando en nuestra memoria. La labor de los tres actores es encomiable. Junto a ellos, José Ramón Arredondo -actor, músico, cantante- salpicando la obra con sus cancioncillas y su musiquilla- , introduciendo un tono burlón, un contrapeso necesario para contrarrestar la seriedad de la obra. Ochenta minutos. Solo ochenta minutos dura Factor Limitante. Pero no hay límites a lo que se puede conseguir en 80 minutos.

Yolanda Vega es la responsable de la dramaturgia y dirección de esta obra y es también la fundadora de Meister Studio Madrid que la ha producido. Sanford Meisner (estadounidense, 1905-1997) había compartido estudios con Stella Adler y Lee Strasberg, pero fue el maestro ruso Constantin Stanislavski quien ejerció mayor influencia sobre Meisner. Su propio método interpretativo, hoy conocido como la Técnica Meisner, lo enseñó durante más de 50 años en el Neighborhood Playhouse of the Theatre en Nueva York, del cual era co-fundador. Entre los alumni, una plétora de nombres conocidos: James Caan, Robert Duvall, Mary Steenburgen, Diane Keaton y otros muchos, incluyendo jóvenes valores como lo es Mackenzie Davis.

En la página web de Meisner Studio, Yolanda Vega incluye una frase de Sanford Meisner: “Toda buena actuación viene del corazón y no hay nada mental en ella”. En Factor Limitante hay muestras de sobra de buen oficio, sin duda ejercido con mucho corazón.

Factor Limitante está en cartel los miércoles del mes de octubre. Ojalá se prorrogue.

Para más información sobre esta obra y sobre la demás programación de Sala Intemperie (Twitter: @intemperieteatr), consultad la página web del teatro:

http://intemperieteatro.com/

Diana Shoffstall

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7 años. Una condena de siete años y una penitencia para toda la vida

Las obras dirigidas por Daniel Veronese (Buenos Aires, 1955) suelen llevar el sello de éxito garantizado y si el veterano Miguel Rellán, muy querido por el público, es uno de los protagonistas, el triunfo es casi asegurado.

La trama de 7 años fue idea de José Cabeza y, como co-guionista, su idea fue llevada al cine por Netflix. Para los Premios Goya del año 2017, presentó candidaturas en 16 categorías aunque finalmente no fue nominada en ninguna. Ahora, Daniel Veronese se ha encargado de la versión teatral y la dirección sobre el escenario, contando con un elenco de actores de reconocida solvencia. Además del ya mencionado Miguel Rellán, Juan Carlos Vellido, Daniel Pérez Prada, Eloy Azorín y Carmen Ruiz.

7 AÑOS en los Teatros del CanalCuatro socios de una empresa de diseño de aplicaciones tecnológicas, Marcel (Juan Carlos Vellido), Verónica (Carmen Ruiz), Carlos (Daniel Pérez Prada) y Luis (Eloy Azorín) están reunidos para llegar a un acuerdo decisivo para su futuro. Han desviado fondos al extranjero y pesa sobre ellos una posible condena de cárcel de hasta 7 años. Pueden ser condenados los cuatro y la empresa desaparecería. O uno de ellos puede asumir toda la responsabilidad y ser condenado, salvando a los otros tres socios y la empresa. O dicho de otro modo, uno de ellos será sacrificado por los demás o se sacrificará él mismo. Reconocen su cobardía para tomar una decisión de tal envergadura y por ello reciben a José (Miguel Rellán) quien actuará como mediador.

El público aplaudió con ganas al término de la obra, pero para esta espectadora 7 años no es más que una nueva aproximación (de las muchas que ha habido y habrá) a la condición humana. Los socios irán descubriéndose, pasando de una cierta cordialidad y complicidad a escupir revelaciones mejor no pronunciadas, secretos a voces e intimidades. Cada uno defenderá su postura con ferocidad y fiereza. Sí, enseñarán dientes y sacarán garras. Por debajo de la pátina de personas civilizadas y civiles se asomarán el egoísmo, el miedo, la envidia,  el “sálvese quien pueda”. Ciertamente, hay momentos de tensión que resultan hasta graciosos. En particular, el personaje de José, el mediador, nos hará sonreír alguna vez. De hecho, José le saca de quicio a Carlos, uno de los socios. No se fía de su sonrisa. Pero en último término, lo que vemos sobre el escenario lo hemos visto antes, más de una vez, y esta versión no aporta nada nuevo. Es predecible; no creo que yo he sido la única espectadora que haya presentido el final. Finalmente, para mi, la puesta en escena no ha sido la más eficaz. A la izquierda, muy a la izquierda, una mesa de trabajo donde gran parte de la acción discurre con los personajes alrededor de ella, con lo que ni oímos nítidamente todos los diálogos al estar los actores de espalda ni los vemos de frente, algo imprescindible en el teatro. Todos sabemos que el lenguaje corporal y gestual es de enorme importancia.

Habiendo dicho todo esto, y a pesar de los “peros”, también diré que pasé un rato agradable en el teatro. La obra se deja ver y me han gustado especialmente las interpretaciones, muy logradas, de Juan Carlos Vellido y de Daniel Pérez Prada. Aunque 7 años no tendrá un recorrido de 7 años ni de 7 meses sobre el escenario, es entretenida y sin duda llenará la sala estas próximas semanas.

7 años estará en cartel hasta el próximo día 4 de noviembre. Consulten la página web de Teatros del Canal (Twitter: @TeatrosCanal) para conocer todos los detalles de esta obra y de la demás programación que nos ofrecen (entradas, horarios, …).

http://www.teatroscanal.com/

Diana Shoffstall

Ni con tres vidas que tuviera. Humanidad a raudales.

Resignación y esperanza. Rabia y empatía. Calma y vehemencia. Condena y perdón. Arrepentimiento, rechazo, … Podríamos seguir eligiendo, una tras otra, palabras llenas de intención, contrapuestas. Pero seguramente no lograríamos describir adecuadamente todo lo que observamos, vivimos, sentimos durante los 80 minutos que dura esta obra de José Pascual Abellán.

Ni con tres vidas que tuviera se inspira en personas reales y en algo que sucedió de verdad: un episodio del programa de televisión Salvados de La Sexta. El periodista Jordi Évole frente al ex-terrorista repentido Iñaki Rekarte. En esta obra, ejemplar y sobriamente representada en Sala Intemperie, los personajes no tienen nombres. Son simplemente el ex-terrorista, el periodista y la víctima. Sí, la víctima, hija de un matrimonio muerto en el atentado perpetrado por el entrevistado. A un lado del escenario, una mesa, dos sillas, una jarra con agua. Con su grabador y su cuaderno, el periodista, ora dubitativo, ora sobrecogido. El entrevistado, ora parco de palabras y gestos, ora -repentinamente- profuso en sus respuestas. Y al otro lado del escenario una mujer. Había dejado atrás el episodio que cambió su vida hace 20 años. Hasta que la entrevista publicada en la prensa hizo aflorar en ella nuevamente el sufrimiento y la atroz pérdida.

Las cuestiones que se plantean son universales y relativas a cualquier crimen cometido por un humano contra otro. El que comete el crimen, ¿puede sentir un arrepentimiento verdadero? La que es víctima, ¿puede otorgar su perdón de todo corazón?  ¿Existe la rehabilitación? El arrepentimiento, el perdón, la rehabilitación, ¿son duraderos? Aunque no lo fueran, hemos de creer que lo son. Porque hemos de seguir viviendo, hemos de construir un mundo mejor, hemos de legar a nuestros hijos la seguridad de que la superación -en todos sus sentidos- es posible.

Soberbios los actores. Nacho Hevia, como el periodista, transmite la dicotomía de su misión. Es un profesional de la información, debe ser imparcial, objetivo. Pero es un hombre y se esfuerza por mantener la ecuanimidad y no mostrar repugnancia ante las confesiones de su interlocutor. Jorge Cabrera es el ex-terrorista. Es estremecedor ver y oírlo. Ha cumplido su condena. Se arrepiente pero es culpable, culpable, culpable, … Él vivirá con ello el resto de su vida. Quiere tener una segunda oportunidad pero él mismo duda de que lo merece. Lucía Esteso es la víctima y su interpretación es desgarradora. Era una niña, una criatura, cuando el atentado que la dejó huérfana. No olvidará nunca, pero el asesino tiene hijos. ¿Será capaz ella de perdonarle por el bien de sus hijos?

Ni con tres vidas que tuviera es una obra necesaria. Nunca debemos de olvidar las cosas que han pasado, pero tampoco debemos dejar de reflexionar sobre su significado. El ex-terrorista verdadero, Iñaki Rekarte, escribió un libro sobre su vida. Su título: Lo difícil es perdonarse a uno mismo. Y yo añadiría: Ni con tres vidas que tuviera.

Para más información sobre esta obra (que está en cartel hasta el próximo día 14 de octubre), y sobre la demás programación de Sala Intemperie (Twitter: @intemperieteatr), consultad la página web del teatro:

http://intemperieteatro.com/

Diana Shoffstall

El curioso incidente del perro a medianoche. Un inolvidable Christopher Boone nos transporta al séptimo cielo

Christopher John Francis Boone tiene 15 años, 3 meses y 2 días y a lo largo de dos horas nos permite acompañarle en su viaje de descubrimiento. Terminamos rendidos a sus pies, emocionados, felices, agradecidos. Christopher Boone es la creación de Mark Haddon, un escritor británico que se ha dirigido primordialmente con sus obras al lector joven. The curious incident of the dog in the night-time (2003) fue su primera novela, que llegó a ser un best seller entre todos los públicos y cuya adaptación para el escenario (a cargo del dramaturgo británico Simon Stephens) ha cosechado numerosos premios tanto en Londres como en Broadway. Esta producción, que ahora ha aterrizado en Madrid (con traducción al castellano de José Luis Collado), es una maravilla, una experiencia teatral de primerísimo nivel, una categórica muestra del talento de los profesionales de las artes escénicas de España.

Resultado de imagen de cartel el incidente del perro a medianocheChristopher Boone es un joven afectado por el síndrome Ausperger (aunque Mark Haddon nunca lo definió así en su novela y ha preferido utilizar el término “diferente”). Su mundo lo vive en el sentido literal. Es incapaz de mentir y es un superdotado para las matemáticas. Asiste a un colegio para jóvenes con necesidades especiales donde su profesora y mentora Siobhan le anima a escribir el libro de su vida, un libro que Christopher lleva a cuestas en todo momento. Cuando Christopher encuentra a Wellington, el perro de una vecina, muerto, con una horca clavada en su cuerpo en el jardín de su bloque de viviendas, él decide investigar el incidente para descubrir el autor del crimen. El padre de Christopher se pone nervioso cuando lee los resultados de las pesquisas de su hijo y le castigará, quitando y escondiendo el libro. Christopher buscará y encontrará el libro y también las cartas, sin abrir, dirigidas a él por su madre a quien creía muerta. Ante la reacción violenta de su padre, Christopher se escapa de casa para emprender el viaje solo a Londres en busca de su madre. No es el lugar para develar el desenlace de esta historia. Es suficiente decir que Christopher encontrará no solo a su madre sino que propiciará el acercamiento de sus progenitores entre sí y de ellos con él y que él enriquecerá a las personas que le rodean con las experiencias vividas y sus descubrimientos al mismo tiempo que él mismo se enriquecerá.

Esta espectadora no había leído el libro de Haddon, ni falta me hace ahora. Me quedo con esta preciosa representación que es una obra dentro de una obra, unas pocas semanas en la vida de Christopher que conocemos por las palabras escritas por él en su libro y la recreación por él mismo de los acontecimientos y el reconocimiento de su propia valía. “Fui valiente”, dice Christopher, y nosotros lo celebramos.

Impecable la dirección y visión de José Luis Arellano García y magnífico el trabajo del equipo técnico liderado por Gerardo Vera (escenografía) y compuesto por Juanjo Llorens (iluminación) y Álvaro Luna (videoescena), entre otros. Sobre un escenario amplio, profundo, apenas unos soportes de madera en forma de cajas cerradas o media abiertas, y sobre el gran fondo los pensamientos y ensoñaciones de Christopher son transformados en “mapas” que nos guían. Tantos momentos mágicos que hemos visto que es difícil destacar ninguno por encima de los otros. A modo de ejemplo, la escena en la que Christopher sueña viajar por el espacio entre las estrellas es puro arte (la coreografía de Andoni Larrabeiti sublime, elegante).

Los actores, magistralmente dirigidos por Arellano son magníficos. Marcial Álvarez como Ed, el padre; Mabel del Pozo en el papel de Judy, la madre; Lara Grube, encarnando a Siobhan, la mentora; y Carmen Mayordomo, Anabel Maurín, Boré Buika, Eugenio Villota, Alberto Frías y Eva Egido haciendo de múltiples personajes. Y por encima de todos Álex Villazán, como Christopher. Despliega todo su enorme talento, nos cautiva y nos asombra con sus dotes de interpretación de un personaje que no abandona el escenario en ningún momento. Álex Villazán, madrileño de apenas 25 años, y miembro de La Joven Compañía, cuyo director artístico es José Luis Arellano García. Ovaciones sostenidas a la finalización de la obra. Ovaciones merecidísimas para una producción que aúna la veteranía y la juventud y que no olvidaremos.

Para más información sobre El curioso incidente del perro a medianoche, horarios y precios, consulten la página web del espectáculo o la del Teatro Marquina (Twitter: @TeatroMarquina). Esta obra estará en la cartelera del teatro hasta el próximo día 14 de octubre de 2018.

https://www.elcuriosoincidente.es/teatro

https://www.grupomarquina.es/

Diana Shoffstall

El Lazarillo de Tormes. El pícaro por antonomasia hechiza al público en este espectáculo protagonizado por dos grandes talentos

¿Quién no ha oído hablar de El Lazarillo de Tormes? (Aunque no haya leído esta novela anónima del siglo XVI titulada -para que no haya dudas sobre las intenciones del autor- La vida de Lazarillo de Tormes y de sus fortunas y adversidades). Quizás la palabra más mentada para describir a Lazarillo es pícaro. El pícaro de Lazarillo de Tormes. Y picardía tiene en abundancia esta adaptación -o aproximación- a la vida de Lazarillo de Tormes, protagonizada por Antonio Campos con el acompañamiento a la guitarra (y a la picardía) de José Luis Montón.

Resultado de imagen de imagenes de el lazarillo de tormes con antonio camposEn la novela, Lazarillo de Tormes “se asentó” con varios personajes de la época, desde un ciego hasta un alguacil. Entre medias su vida se cruzó con las de un clérigo, un escudero arruinado, un fraile de la Merced, un buldero (vendedor de bulas) y un capellán. Cada cual más mísero o cruel o inútil. Esta versión de El Lazarillo de Tormes comienza donde hay que comenzar, con el nacimiento de la criatura, y le sigue los pasos al lado del ciego, del clérigo y del escudero, resumiendo los siguientes capítulos para llegar a su fin. Una proeza que dura poco más de una hora. Y un enorme Antonio Campos que ahora es Lazarillo niño, ahora Lazarillo adulto, y también su madre, y, como no, asimismo el ciego, el clérigo y el escudero, así como algún que otro personaje accesorio. Sobre un escenario prácticamente desnudo, declamando, cantando y bailando, transmitiendo con su vez, sus gestos y su cuerpo lo esencial de cada personaje.

Todo ello, como digo, aderezado con la guitarra de José Luis Montón, y con un texto salpicado con referencias a temas de hoy en día y personas públicas de la actualidad que el actor deja deslizar como si no hubiera pasado nada, haciendo las delicias del público. Antonio Campos (albaceteño nacido en el año 1979) se ha formado y ha trabajado desde joven en el mundo del espectáculo, tanto en teatro como en televisión y cine. Es un actor a tomar en cuenta que se emplea a fondo, derrochando talento. Este Lazarillo de Tormes habla al público, cautiva a los espectadores con una sonrisa sobre la boca y en los ojos.

Hoy domingo 9 de septiembre, y después de su prórroga, se despide El Lazarillo de Tormes de la programación de Fiesta Corral Cervantes 2018. Si no pueden ir hoy, estén atentos para la reaparición de este ameno espectáculo en otro escenario.

En todo caso, la fiesta en el Corral Cervantes levantado en la madrileña Cuesta de Moyano continúa con otras dos obras que podemos ver todavía durante este mes de septiembre. Para toda la información sobre la programación, horarios y precios, consulten la página web:

https://corralcervantes.com/

Diana Shoffstall

Lehman Trilogy. Balada para sexteto en 3 actos. Un tour de force con 7 caras

Estos días Sergio Peris-Mencheta bien podría decir veni, vidi, vici. No ha lugar a susurrar ni siquiera un “modestia aparte” en este caso. Lehman Trilogy es un tsunami que inunda el escenario, una ola gigantesca empujada por los múltiplos talentos y savoir faire de los seis artistas y su director. Foto - Sergio Parra

Sergio Peris-Mencheta nació en el año 1975. El mismo año que nació, en Italia, el dramaturgo y director teatral Stefano Massini (actualmente está a frente del Piccolo Teatro de Milán). Massini estrenó una primera versión de su obra en París en 2013, seguido de su debut definitivo en Milán en enero de 2015. El director británico Sam Mendes ha llevado la versión inglesa de Lehman Brothers a Londres. Un exitazo, está en cartel hasta el 20 de octubre y todas las entradas están sold out. Semejante éxito podemos esperar de la versión en castellano de esta Lehman Brothers de Sergio Peris-Mencheta. La historia de los tres hermanos bávaros que llegaron a los Estados Unidos unos años antes de la mitad del siglo XIX para comenzar vendiendo telas y terminar legando a la historia  el mastodóntico negocio financiero y comercial que era Lehman Brothers, que cayó estrepitosamente en el año 2008, la queremos conocer. El humilde que llega al poder. El poderoso que es humillado.

Pero Lehman Brothers es mucho más que la historia de Henry, Emanuel y Mayer Lehman y sus herederos. Es también la historia de los Estados Unidos. Tres inmigrantes alemanes judíos y pobres a quienes las autoridades estadounidenses alteran nombres y apellido (en realidad Hayum, Mendel y Mayer Lehmann) que, con el espíritu emprendedor y oportunista que hizo los Estados Unidos el país que es hoy en día, sobrevivieron la Guerra Civil, la Revolución Industrial, la Gran Depresión y dos Guerras Mundiales. Comenzaron en el sur profundo de  Montgomery, Alabama (¿quién lo diría?) y terminaron en la Gran Manzana. En Lehman Brothers lo vivimos todo, con un ritmo desenfrenado acompañado de las canciones de la época y referencias agudas a los personajes coetáneos de los tres hermanos y sus descendientes.

Sergio Peris-Mencheta hizo de las suyas dirigiendo 26 actores en otro tour de force de hace dos años, la extraordinaria La Cocina de Arnold Wesker. Una obra con una duración de dos horas y quince minutos y que dejaba al espectador exhausto y con la boca abierta. Lehman Brothers tiene una duración similar (tres horas, incluidos dos descansos), y también el espectador siente que haya corrido un maratón cuando finalmente cae el telón. Peris-Mencheta aquí dirige a seis músicos-actores que interpretan a más de 120 personajes. Interpretar que quiere decir que nos hacen creer cada uno de los personajes que encarnan en la obra, hombres y mujeres, jóvenes y mayores, con sus tics y sus acentos, con sus ademanes y sus gestos. Habría que poner sus nombres en mayúscula: Litus Ruiz, Pepe Lorente, Aitor Beltrán, Víctor Clavijo, Darío Paso, Leo Rivera. Todos ellos son grandes, muy grandes en esta obra.

Peris-Mencheta es un director cuya visión es hipnotizante y ha podido contar con los mejores profesionales para dar cuerpo a la misma. Divertidos y funcionales tanto el vestuario como la escenografía, cuyos responsables son, respectivamente, Elda Noriega y Curt Allen Wilmer.

Gracias, Sergio. Gracias, Litus, Pepe, Aitor, Víctor, Darío y Leo. Sois colosales.

Lehman Brothers la podemos ver en Teatros del Canal hasta el próximo 23 de septiembre. Para toda la información sobre horarios, precios y demás programación, consulten la página web:

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Finalizadas las funciones en Madrid, la obra comenzará una gira por todo el territorio nacional.

Diana Shoffstall

Viaje al Parnaso, el Talent Show. Una farsa que aleja al espectador de los clásicos del Siglo de Oro

En Viaje del Parnaso, la obra de Cervantes, el escritor recluta un ejército de los mejores poetas españoles para llegar al monte Parnaso y emprender batalla contra los poetas malos o mediocres. Ganan la batalla “literaria” los buenos, claro está. Y con buenos versos. La intención de La Farsa Barroca Teatro, la compañía responsable de este Viaje al Parnaso, el Talent Show, que aún se podrá ver los próximos días 24 y 25 de agosto en la Cuesta de Moyano de Madrid, es otra. La palabra farsa lo dice todo. En esta recreación, los buenos poetas -Lope de Vega, Calderón de la Barca y Tirso de Molina- participan en un talent show televisivo presentado por -como no- Miguel de Cervantes. Los tres ilustres escritores deberán defender su persona y obra ante el público quien votará para determinar el ganador.

Resultado de imagen de imágenes de Viaje al Parnaso el Talent ShowEn Viaje al Parnaso, el Talent Show predomina la personalidad sobre el poemario y la rimbombancia sobre la rima. No se priva de ninguno de los elementos característicos de un talent show en directo de hoy en día. Anuncios, interrupciones por problemas técnicos, salidas del “guión”, azafata llamativa (y tontaina), participación del público y conexiones en directo con el extranjero. La intervención de Güi·ly Xa·ques·pe·are -ganador del concurso homónimo celebrado en Inglaterra- es uno de los momentos más logrados de esta obra. Quizás porque su intervención es de solo medio cuerpo y se limita a hablar mediante pantalla. A Lope de Vega, Calderón de la Vega y Tirso de Molina los hemos de ver de cuerpo entero. Lope de Vega se jacta de su atractivo e intentará ganar el favor del público hasta con un striptease. Tirso de Molina apelará a los sentimientos sociales de los espectadores con sus recitaciones raperas. Calderón de la Barca quiere convencernos con su sobriedad; faltaba la guadaña para completar su atuendo. Y el pobre Cervantes, relegado al papel de presentador, fuera de la competición. Los actores son entregados y, fieles al espíritu de esta producción, son dados a la exageración y, a veces, la improvisación. Cosas del espectáculo en vivo y en directo.

Viaje al Parnaso, el Talent Show fue finalista en el año 2016 en la categoría de teatro del concurso Talent organizado por los Teatros del Canal y ha pasado por el Teatro Lara de Madrid en estos dos últimos años. La noche que asistió la que escribe a la función de Cuesta de Moyano, el público lo pasó bien y aplaudió con ganas durante y al final de la misma. Pero esta obra no es más que un divertimento y hace un flaco favor a Miguel de Cervantes y los demás escritores del Siglo de Oro. Sus versos son camuflados y su grandeza es empequeñecida.

Estaba previsto que finalizara la Fiesta Corral Cervantes el próximo 26 de agosto, pero, en vista de su buena acogida, tres de las obras podrán verse en nuevas funciones programadas hasta el 9 de septiembre. Para toda la información sobre las obras, horarios y precios, consulten la página web:

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Diana Shoffstall

La Estancia. Un duelo de identidades y deseos

El Siglo de Oro español (Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Quevedo y tantos otros) tuvo su reflejo en el reinado de Isabel I de Inglaterra (1558-1603) y en el de Jacobo I que le seguía (1603-1625), y La Estancia, la intrigante obra de Chema Cardeña, indaga en la relación-espejo que quizás fuera cierta -o no- entre dos de los escritores ingleses de la época: William Shakespeare y Christopher Marlowe, ambos nacidos en el año 1564.

La estanciaLa Estancia recoge algunos hechos de las vidas de estos dos ilustres escritores y juega con otras posibilidades sobre su relación. En esta obra Will irrumpe en la estancia de Chris, presentándose como un gran admirador de la persona y obra de este último y pidiéndole consejos sobre sus propias e incipientes composiciones literarias. En un primer instante, Chris le rechaza pero en las sucesivas escenas, que representan el transcurso de semanas, si no meses, Chris y Will estrechan su relación, comparten confidencias, cama y confabulaciones.

Existe la denominada “teoría Marlowe” y en La Estancia estamos frente a frente con ella. Christopher Marlowe había estudiado en Cambridge y en 1593, el año de su muerte a los 29 años de edad, ya era una figura pública. No solamente por sus obras (Tamerlán el Grande cosechó un gran éxito en Londres en el año 1587), sino también por los rumores que constituían una estela permanente alrededor de su persona. Espía (cierto), ateo y homosexual (posible), con un carácter violento (lo más probable), Christopher Marlowe atrajo al menos urbano y sofisticado -pero sobre todo ambicioso- William Shakespeare. La teoría Marlowe sustenta que Marlowe manipuló su presunta muerte (como consecuencia de una reyerta) para escapar de sus justicieros a Francia y desde allí seguir escribiendo aunque sus obras verían la luz bajo el nombre de un tal William Shakespeare. Expertos hay  que afirman que muchas de las obras de Shakespeare no eran suyas o al menos totalmente suyas. Y es cierto que se desconoce que Shakespeare escribiera alguna obra antes de la muerte de Marlowe.

Sea como fuere la realidad -y no lo sabremos nunca-, La Estancia es una gran aproximación a estas dos figuras. La obra fue escrita y escenificada hace más de dos lustros y esta versión de la Compañía Salvador Collado ha recorrido España y se ha consolidado en los últimos años. Javier Collado y José Manuel Seda, respectivamente Chris y Will, no defraudan. Su parecido y poderío físico (estatura, complexión), así como su caracterización (barba, atuendo) son intencionados, y la distancia -física, psíquica y emocional- entre ambos personajes se va achicando a lo largo de la obra mientras que la ambigüedad y las dudas van en aumento.

Una obra con una muy lograda “coreografía” sobre el escenario, La Estancia, sobre dos personajes inolvidables encarnados por dos actores en toda su plenitud creativa, es una apuesta segura. Y una que bien podría ser el argumento de una obra de Marlowe/Shakespeare.

La Estancia la podemos ver en el corral de comedias levantado en la Cuesta de Moyano de Madrid hasta el próximo día 25 de agosto (de jueves a sábado a las 20:30 horas). Consulten la página web de la Fiesta Corral Cervantes para conocer todos los detalles de su programación.

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Diana Shoffstall

Don Gil de las calzas verdes. Una comedia de enredos clásica triunfa cuatro siglos después

Cuatro siglos no es nada. Don Gil de las calzas verdes de Tirso de Molina se estrenó en el año 1615. Y en 2018 la compañía Ensamble Bufo la representa (hasta el 25 de agosto, de martes a sábado a las 18:30 horas) dentro de la programación de Fiesta Corral Cervantes que celebra por todo lo alto las tradiciones y entretenimientos teatrales del Siglo de Oro español.

Don Gil de las Calzas VerdesEsta Don Gil de las calzas verdes fue candidata al premio de mejor espectáculo revelación en la edición XXI (2018) de los Premios Max. Merecidísima su candidatura. Los componentes de esta agrupación teatral hacen las delicias del público con esta historia de amores cruzados, falsas apariencias, celos y engaños. La responsable es doña Juana, quien se disfraza de don Gil y también de doña Elvira, enredándose ella misma y toda persona que la conoce en este entramado alocado. Todo para conquistar a don Martín. Seis actores entregados y entusiastas sobre el escenario (alguno representando a más de un personaje). Con la ayuda del personaje Caramanchel -criado de doña Juana/don Gil y comentarista de las sucesivas escenas- el público se sumerge en este mundo “bufo”. Los actores no pierden ni ritmo ni rima para el regocijo de los espectadores.

Rima, sí. No olvidemos que Don Gil de las calzas verdes está escrita en verso. La adaptación/dramaturgia de Alberto Gálvez moderniza los versos con enorme respeto para la genialidad de los originales y, con referencias introducidas en el texto con maestría, hace guiños a la actualidad más actual para aún mayor gozo del público.

El equipo artístico y técnico -Hugo Nieto en la dirección, Paola de Diego al frente del vestuario- y los demás encargados del espacio contribuyen al éxito logrado de este refrescante espectáculo.

Y una última muestra de la calidad de esta obra. Detrás de la música original que sustenta Don Gil de las calzas verdes está nada menos que Miguel Magdalena, miembro fundador, director musical y componente imprescindible de la inigualable compañía Ron Lalá.

No pierdan esta versión remozada de Don Gil de las calzas verdes. Merece la pena enfrentarse a los calores de esta estación estival para gozar de este estupendo divertimento. El “corral de comedias” dispone de un modesto sistema de climatización, pero un abanico en mano no estará de más.

La programación de esta edición de Fiesta Corral Cervantes extiende hasta el 26 de agosto. Varios horarios y obras, cada día un descubrimiento.

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Diana Shoffstall