La Estancia. Un duelo de identidades y deseos

El Siglo de Oro español (Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Quevedo y tantos otros) tuvo su reflejo en el reinado de Isabel I de Inglaterra (1558-1603) y en el de Jacobo I que le seguía (1603-1625), y La Estancia, la intrigante obra de Chema Cardeña, indaga en la relación-espejo que quizás fuera cierta -o no- entre dos de los escritores ingleses de la época: William Shakespeare y Christopher Marlowe, ambos nacidos en el año 1564.

La estanciaLa Estancia recoge algunos hechos de las vidas de estos dos ilustres escritores y juega con otras posibilidades sobre su relación. En esta obra Will irrumpe en la estancia de Chris, presentándose como un gran admirador de la persona y obra de este último y pidiéndole consejos sobre sus propias e incipientes composiciones literarias. En un primer instante, Chris le rechaza pero en las sucesivas escenas, que representan el transcurso de semanas, si no meses, Chris y Will estrechan su relación, comparten confidencias, cama y confabulaciones.

Existe la denominada “teoría Marlowe” y en La Estancia estamos frente a frente con ella. Christopher Marlowe había estudiado en Cambridge y en 1593, el año de su muerte a los 29 años de edad, ya era una figura pública. No solamente por sus obras (Tamerlán el Grande cosechó un gran éxito en Londres en el año 1587), sino también por los rumores que constituían una estela permanente alrededor de su persona. Espía (cierto), ateo y homosexual (posible), con un carácter violento (lo más probable), Christopher Marlowe atrajo al menos urbano y sofisticado -pero sobre todo ambicioso- William Shakespeare. La teoría Marlowe sustenta que Marlowe manipuló su presunta muerte (como consecuencia de una reyerta) para escapar de sus justicieros a Francia y desde allí seguir escribiendo aunque sus obras verían la luz bajo el nombre de un tal William Shakespeare. Expertos hay  que afirman que muchas de las obras de Shakespeare no eran suyas o al menos totalmente suyas. Y es cierto que se desconoce que Shakespeare escribiera alguna obra antes de la muerte de Marlowe.

Sea como fuere la realidad -y no lo sabremos nunca-, La Estancia es una gran aproximación a estas dos figuras. La obra fue escrita y escenificada hace más de dos lustros y esta versión de la Compañía Salvador Collado ha recorrido España y se ha consolidado en los últimos años. Javier Collado y José Manuel Seda, respectivamente Chris y Will, no defraudan. Su parecido y poderío físico (estatura, complexión), así como su caracterización (barba, atuendo) son intencionados, y la distancia -física, psíquica y emocional- entre ambos personajes se va achicando a lo largo de la obra mientras que la ambigüedad y las dudas van en aumento.

Una obra con una muy lograda “coreografía” sobre el escenario, La Estancia, sobre dos personajes inolvidables encarnados por dos actores en toda su plenitud creativa, es una apuesta segura. Y una que bien podría ser el argumento de una obra de Marlowe/Shakespeare.

La Estancia la podemos ver en el corral de comedias levantado en la Cuesta de Moyano de Madrid hasta el próximo día 25 de agosto (de jueves a sábado a las 20:30 horas). Consulten la página web de la Fiesta Corral Cervantes para conocer todos los detalles de su programación.

https://corralcervantes.com/

Diana Shoffstall

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Don Gil de las calzas verdes. Una comedia de enredos clásica triunfa cuatro siglos después

Cuatro siglos no es nada. Don Gil de las calzas verdes de Tirso de Molina se estrenó en el año 1615. Y en 2018 la compañía Ensamble Bufo la representa (hasta el 25 de agosto, de martes a sábado a las 18:30 horas) dentro de la programación de Fiesta Corral Cervantes que celebra por todo lo alto las tradiciones y entretenimientos teatrales del Siglo de Oro español.

Don Gil de las Calzas VerdesEsta Don Gil de las calzas verdes fue candidata al premio de mejor espectáculo revelación en la edición XXI (2018) de los Premios Max. Merecidísima su candidatura. Los componentes de esta agrupación teatral hacen las delicias del público con esta historia de amores cruzados, falsas apariencias, celos y engaños. La responsable es doña Juana, quien se disfraza de don Gil y también de doña Elvira, enredándose ella misma y toda persona que la conoce en este entramado alocado. Todo para conquistar a don Martín. Seis actores entregados y entusiastas sobre el escenario (alguno representando a más de un personaje). Con la ayuda del personaje Caramanchel -criado de doña Juana/don Gil y comentarista de las sucesivas escenas- el público se sumerge en este mundo “bufo”. Los actores no pierden ni ritmo ni rima para el regocijo de los espectadores.

Rima, sí. No olvidemos que Don Gil de las calzas verdes está escrita en verso. La adaptación/dramaturgia de Alberto Gálvez moderniza los versos con enorme respeto para la genialidad de los originales y, con referencias introducidas en el texto con maestría, hace guiños a la actualidad más actual para aún mayor gozo del público.

El equipo artístico y técnico -Hugo Nieto en la dirección, Paola de Diego al frente del vestuario- y los demás encargados del espacio contribuyen al éxito logrado de este refrescante espectáculo.

Y una última muestra de la calidad de esta obra. Detrás de la música original que sustenta Don Gil de las calzas verdes está nada menos que Miguel Magdalena, miembro fundador, director musical y componente imprescindible de la inigualable compañía Ron Lalá.

No pierdan esta versión remozada de Don Gil de las calzas verdes. Merece la pena enfrentarse a los calores de esta estación estival para gozar de este estupendo divertimento. El “corral de comedias” dispone de un modesto sistema de climatización, pero un abanico en mano no estará de más.

La programación de esta edición de Fiesta Corral Cervantes extiende hasta el 26 de agosto. Varios horarios y obras, cada día un descubrimiento.

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Diana Shoffstall

Error 404. Mensaje no encontrado, comunicación defectuosa

Navegamos por internet y de repente aparece el mensaje “error 404 not found o no encontrado”. Un código de estado HTTP demasiado frecuente que significa que, si bien hay comunicación con el servidor, no existe la página que buscamos o posiblemente el enlace se ha roto o es defectuoso.

Resultado de imagen de imágenes de error 404 sala intemperieError 404, la obra que aún podemos ver esta semana en Sala Intemperie, nos lleva a un futuro incierto. El gobierno es totalitario, hay manifestaciones en las calles, los disidentes desaparecen porque huyen o porque son apresados, la policía tiene espías por doquier y los jóvenes menores de 21 años están recluidos en internados estatales. La joven Emma, a punto de cumplir los 21 años, se ha escapado del internamiento porque vive escondida en el bar “Youkali” que regenta su madre y es protegida por los camareros y los músicos que trabajan allí. Pero Emma se rebela y cuando se escabulle y se acerca a la zona de protesta, se encuentra con un joven desorientado a quien lleva al bar. Se llama Esteban y su aparición en el refugio de Emma coincide con la desaparición del hijo del Ministro de Propaganda.

La joven compañía de teatro Entropía Producciones se fundó hace apenas un año y sus componentes se han volcado en esta obra. La dramaturgia es de Alexandru Stanciu y Alba Celma, ambos se cuentan entre los fundadores de esta formación; Alba Celma, además, dirige la obra y encarna a Emma. La compañía incorpora a sus producciones la danza y la música, y añade la palabra cantada a la palabra hablada. Error 404, con el fondo del bar y sus músicos, es un vehículo apropiado para dar salida a los nacientes talentos de este joven equipo. Piano y guitarra, textos cantados, coreografías sugerentes y una provechosa utilización del espacio y de las luces para una obra llena de sutiles insinuaciones e incógnitas.

El elenco se esfuerza para dar credibilidad a esta obra cuyo texto deja pistas al público pero no facilita respuestas. Esta espectadora estaba a la expectativa, deseando escuchar una frase o un diálogo o captar de un modo u otro alguna revelación que aunara todos los hilos de la trama. No llegó ese momento de iluminación. Tampoco eso es tan malo. Mi acompañante y yo tuvimos un animado debate tras la función. Y eso sí es bueno.

Para más información sobre esta obra y la demás programación de Sala Intemperie (Twitter: @intemperieteatr), consultad la página web del teatro:

http://intemperieteatro.com/

Diana Shoffstall

Un musical barroco. Admiración e incomprensión, dos en uno

Un musical barroco promete. Nada más entrar en el corral de comedias levantado en la madrileña Cuesta de Moyano a propósito de la Fiesta Corral Cervantes que pretende recrear el Siglo de Oro con unos espectáculos innovadores, el espectador se deleita con la visión de ocho figuras inmóviles en sus respectivas posturas, ataviadas en blanco y con unos tocados  -también blancos- muy originales. La primera impresión es que son todas ellas mujeres -su atuendo principal es un faldón holgado- , pero enseguida percatamos de alguna barba y, consultado el programa de mano, nos cercioramos de que sobre el escenario estamos viendo a cinco mujeres y a tres hombres, representando una compañía de cómicos de finales del siglo XVII. La desgracia hizo que su carro de caballos chocó con otro y ellos murieron despeñándose. Se encuentran en un limbo; siendo cómicos, acorde con los usos de la época, su tumba está fuera del cementerio.

Un musical barrocoLa obra sigue prometiendo cuando los componentes de la compañía se presentan; el promotor y director de la compañía, una embarazada que se tiene por una diva y su acallada hermana, una mujer recia, otra con su hija inocentona, el cándido joven que pretende a esta última y uno más que no sabe leer ni escribir como la mayoría de ellos. No viven ni días ni noches pero se atienen a una especie de reloj interno, y el faldón se convierte ingeniosamente en su alcoba individual. Acurrucados y cubiertos de blanco, son lo más parecidos a unos huevos gigantes. Asomando las cabezas, unos y otros desvelan algo más de sus circunstancias personales en unas veladas nocturnas muy particulares. Aplausos para Karmen Abarca y Matías Zanotti, responsables del vestuario y escenografía.

Este espectáculo se define como una comedia musical para voces y a cuatro manos (dos personas al piano). Nos traslada al Siglo de Oro con fragmentos de textos de Calderón, Lope de Vega y Shakespeare, entre otros, recitados o cantados. Un musical barroco ya pasó por la presente edición del Festival de Almagro. La presenta el Proyecto Barroco, con la muy importante aportación de la joven pianista María Herrero como directora de la misma (aporta también dos de las cuatro manos).

La idea es buena, el vestuario genial, las cuatro manos sin parar aderezando la “acción” sobre el escenario. Pero “acción” hay poco, la verdad. Y las historias individuales a veces son más bien histerias y las voces cantadas de manera competente son, en algunos casos, voces chillones cuando declaman. La obra es algo reiterativa y podría durar menos (¡Cuántas noches de “huevos” eclosionándose! ¡Cuántos lamentos!) y concluye, se supone, con la salida del limbo en el que se encuentran nuestros cómicos. Llegó la última escena para el gran alivio de esta espectadora que estaba deseando salir del recinto sin llamar la atención. El público aplaudió con ganas. Por mi parte, un prometedor comienzo sin culminar.

La última representación de Un musical barroco dentro de la Fiesta Corral Cervantes tendrá lugar mañana domingo 29 de julio. Si compráis un libro en uno de los puestos de la Cuesta Moyano, habrá descuento en el coste de la entrada. Y llegad pronto. Este “corral de comedias” no tiene asientos numerados y se ve mucho mejor desde las primeras filas.

Para más información sobre esta obra y la demás programación ofrecida  hasta el próximo 26 de agosto dentro de la Fiesta Corral Cervantes, consultad la página web:

https://corralcervantes.com/

Diana Shoffstall

El sueño de Bambi. Un sueño reparador que libera las angustias

El sueño de Bambi es una colaboración de la compañía de teatro Entropel (Christian Avilés,  uno de los componentes de la compañía, es el autor de la obra y también uno de los actores sobre el escenario) y la Sala Intemperie. El texto retrata los miedos e inseguridades de los miembros de una familia cuyos desencuentros se manifestarán cuando Lucía declara que la muerte de su madre es inminente y que lo sabe porque su padre -fallecido hace años- se lo ha dicho. Es un texto muy acertado; algunas de las frases pronunciadas por los protagonistas reverberarán sin duda en los recuerdos de los espectadores de sus propias familias. La versión para esta producción y su dirección están a cargo de un más que capaz Gabriel Fuentes.

Texto, escenificación y dirección todo bien, pero son los actores el alma de esta obra.  Todos ellos excelentes, cada uno en su papel, en una actuación coral más que convincente. María Álvarez es la madre. La infelicidad que le causó su matrimonio le ha dañado y sus hijos son los damnificados sin que ella lo quisiera. Luis de Sannta es el hermano mayor Antonio que querría ser el puntal de la familia pero cuyo propio sufrimiento lo ha sumido en una letargia salpicada con la bebida. Thaïs Blume es Lucía, la hermana ni mayor ni pequeña, la “vidente” que podrá reconciliarse con su pasado y con sus progenitores y sus hermanos -y lograr que ellos también se reconcilien- porque creer de verdad en las voces que escucha y convencer a los demás será la salvación de todos. Pilar Bergés es la hermana que se marchó hace años, desesperada por la falta de entendimiento con su madre, y que ahora vuelve, impulsada por la llamada de Lucía. Y, finalmente, tenemos a Christian Avilés, que encarna a Carlos, el hermano disminuido psíquica y físicamente, quizás el más vulnerable pero también el menos consciente. Sin olvidar a Roberto Álamo que presta su voz en off, la voz del padre desaparecido.

Peleas familiares monumentales, diálogos desafiantes entre unos y otros que derivarán en última instancia en el descubrimiento y liberación de los sentimientos soterrados, abrazos que al principio son falsos y que al final constituyen un refugio.

Como en el cuento de Bambi, co-existen en esta familia la tristeza y la felicidad, la amargura y la dulzura, el rencor y el olvido. Una familia y una historia que merecen la pena conocer.

El sueño de Bambi la podemos ver en Sala Intemperie (Twitter: @intemperieteatr) hasta el próximo día 22 de julio de 2018. Para más información sobre horarios, precios y la demás programación, consultad la página web:

http://intemperieteatro.com/

Diana Shoffstall

El cuervo. Autómatas sobre el escenario y bostezos entre el público

Resultado de imagen de imagenes de el cuervo medea teatroInspirándose en el que es quizás el más conocido poema narrativo de Edgar Allan Poe, Alfonso Sastre escribió El cuervo para el teatro en 1957. La obra fue estrenada en octubre de ese año en el Teatro María Guerrero de Madrid. En aquel entonces, Alfredo Marquerie escribía sobre ella y su autor en el periódico ABC. Decía Marquerie, entre otras cosas, que “Los personajes viven en una tensión permanente de angustia” y que “la sensación de horror y misterio que dimana y trasmina de su obra es extraordinaria”. Para que no haya ninguna duda en la mente del espectador, el sinopsis de esta versión, de la compañía teatral Medea Teatro, nos advierte que “La obra recrea el horror cercano al pánico que sienten los personajes al percibir que se está repitiendo un pasado que los atormenta”.

Pues no. La obra El cuervo que se está representando en el Teatro Victoria desmiente lo anunciado. Ni horror ni pánico ni tormento. El desarrollo de la trama de la obra es tan lento y pausado que por poco adormece al público. Más desalentadora aún es la escasez de registros en las interpretaciones, tanto en lo vocal como en lo gestual o corporal. Una verdadera agonía para el espectador al que le da ganas de subir al escenario y sacudir a los actores que en esta obra, más que actores, parecen autómatas.

¿A qué se debe la pobreza de esta obra? La compañía Medea Teatro (la antigua “José Zorrilla”) tiene más de 25 años de experiencia sobre el escenario y cuenta con más de 50 títulos en su haber. No queda más remedio que atribuir este desafortunado remake teatral a la visión que guía -equivocadamente, en opinión de la que escribe- a Irene Martín, la directora (y también un miembro del elenco de los seis intérpretes).

Poco más que decir. Quizás salvar del chasco generalizado las actuaciones de Blanca Guridi y de Blas Ortiz que pugnaban por escaparse del corsé que les apretaba.  También decir que el Teatro Victoria está bien cuidado y bastante cómodo. El escenario es pequeño pero adecuado.

Y se acabó. Está todo dicho.

Para más información sobre El cuervo y la demás programación del Teatro Victoria, consultar su página web.

http://www.teatrovictoria.net/

Diana Shoffstall

Contratiempoymarea. El tránsito agridulce hacia nuestra última cita

En mi opinión, no hay nada más triste que los payasos. A que tiene gracia. Los payasos, por definición, deberán hacernos reír con su aspecto, actos, dichos y gestos. Pero yo les veo y me parece que son unos infelices que siempre están al borde de las lágrimas. Y los payasos viejos, desahuciados, aún más.

Plácido (Iván Villanueva) y Domingo (David González) habían trabajado como payasos. Tanto su oficio como los circos ambulantes en los que ejercían sus talentos están en vías de extinción. Ahora son pobres, vagabundos, que pasean por las calles o se atrincheran en los parques, guardando con recelo sus parcelas de tierra. Plácido y Domingo se conocerán y se harán amigos, eso dicen. Compartirán recuerdos y remordimientos, experiencias vividas y vanas esperanzas. Se reñirán e intercambiarán reproches. Como un matrimonio longevo pero desavenido. O como dos hombres perdidos en el mundo actual en el que no encuentran lugar.

Las responsables de esta obra son Sonia Madrid, la autora, y Raquel Pérez, en la dirección. Sonia Madrid es actriz y escritora dramática, y la versátil Raquel Pérez es actriz también y asimismo formadora, coach y cantante. En palabras de Sonia Madrid,  “Plácido y Domingo en su aparente delirio nos llevan de la mano a través de los entresijos de la condición humana. … Son dos personajes suspendidos en una ensoñación, perdidos en su mar de emociones, sensaciones y recuerdos. Son reflexivos, filósofos, poetas, payasos. …”.

Plácido y Domingo son también personajes que nos hacen reír con sus “payasadas”, sus palabras pretenciosas y su manierismo. Plácido es, cómo decirlo, el más “plácido” de los dos. Y Domingo, pues Domingo exhibe un cartel que reza su condición de esquizofrénico, y su hiperactividad está en claro contraste con la desgana en los gestos y palabras de Plácido. Los actores bien, aunque me parecía un pelín exagerada la interpretación de David González. Esos pasitos y saltitos que iba dando sobre el escenario me producían un poquito de risita tonta pero sobraban. A su vez la interpretación de Iván González es realmente comedida de tal forma que la personalidad de Plácido queda algo deslucida y eclipsada por la de Domingo.

Una comedia agridulce. Una breve obra (apenas 60 minutos) que habla del tránsito por esta vida hacia nuestra cita con la muerte.

Contratiempoymarea estará en cartel los martes, miércoles y jueves hasta el próximo día 7 de junio, Consultad la página web de Sala Intemperie (Twitter: @intemperieteatr) para toda la información sobre la programación de esta obra y otras, horarios y precios.

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Diana Shoffstall

Tu ternura molotov. ¿Los secretos explosivos del pasado harán fracasar la unión o la afianzarán?

¿Ternura molotov? ¿Un sentimiento de cariño entrañable y un artefacto incendiario? Así es, lo insondable de las emociones que en ocasiones se tornan explosivas.

En el año 2003 Tu ternura molotov del venezolano Gustavo Ott ganó el Certamen de Textos Teatrales Ricardo López Aranda (certamen creado por el Ayuntamiento de Santander en 1998 en homenaje al dramaturgo cántabro que había fallecido dos años antes). Esta obra gira en torno a Daniel y Victoria, un matrimonio joven de unos 40 y 30 años, respectivamente, que han decidido que ha llegado el momento de engendrar un hijo. Viven bien. Daniel es abogado en un prestigio bufete de abogados y aspira a llegar a lo más alto. Victoria es presentadora de la TV; su cara es conocida por el público. Todo a su favor. Entonces llega un paquete para Victoria cuyo contenido pertenece a su pasado antes de conocer a Daniel y se pondrá a prueba la solidez de su unión.

¿Quiénes somos realmente? ¿Qué transformaciones hemos vivido? Como dice Victoria una y otra vez a Daniel, ella no es ahora la persona que fue con 18 años. Le quiere convencer a Daniel que las evidencias aparecidas en el misterioso paquete y que son claros indicios de una etapa revolucionaria, incluso violenta, para ella corresponden a algo totalmente inconsciente por su parte y que, por tanto, carecen de importancia. Sucederá entonces una tira y afloja entre ellos. Daniel le quiere creer a Victoria, pero él mismo, en un momento de reflexión, también nos desvela algún recuerdo de su propia juventud idealista que ha quedado enterrado en la cuneta. ¿Superarán este bache? ¿Se revelerán finalmente quienes son en toda su crudeza? Al fin y al cabo se han criado como buenos chicos, en entornos algo privilegiados y conservadores. La pobreza o el hambre, los derechos de las minorías, las injusticias, … ¿De verdad van con ellos?

Provocadora e irreverente, esta producción de Intemperie Producciones y Cía. Entropel da en la diana. Gerard Iravedra es el responsable de la dirección de la obra y Gorka Lasaosa encarna a Daniel. Gerard y Gorka son los alma mater de Sala Intemperie y les veremos tanto en la dirección, como en la producción o sobre el escenario. En Tu ternura molotov les acompaña Thaïs Blume en el papel de Victoria. Thaïs es conocida por sus intervenciones en diversas series de la pequeña pantalla y aquí, en carne y hueso frente al espectador, nos sorprende y seduce como Victoria, con su desparpajo, inocencia fingida, ofensivas sutilmente afectuosas y contraataques razonados lanzados con sigilo.

Y volvemos a la pregunta anterior, ¿Quiénes somos realmente? Quizás mejor no indagar. Por si acaso, no dejen recuerdos de sus andanzas juveniles por ahí. No vaya a ser que resurjan contenidos en un paquete misterioso …

Tu ternura molotov se está representando en la Sala Intemperie (Twitter: @intemperieteatr) hasta el próximo 27 de mayo.

Para más información sobre la programación, horarios y precios de esta obra y otras de Sala Intemperie, consultad su página web:

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Diana Shoffstall

Óscar o la felicidad de existir. Aceptando lo inaceptable entre sonrisas y lágrimas

Óscar es un niño de 10 años que padece leucemia. Va a morir y sabe que va a morir. Durante los casi noventa minutos que dura esta obra, acompañaremos a Óscar en su viaje hacia la muerte y a través de sus ojos viviremos su reconciliación con la vida.

Esta producción de UNIR Teatro brilla por su puesta en escena , su iluminación y  música. La interpretación de Yolanda Ulloa de los múltiples personajes de la obra (Óscar, sus padres, la cuidadora Mami Rosa y otros profesionales de la clínica, los niños enfermos compañeros de Óscar, …) es emotiva. Hay un gran equipo técnico y artístico detrás de Óscar o la felicidad de existir, obra dirigida por Juan Carlos Pérez de la Fuente (fue Director del Centro Dramático Nacional entre 1996 y 2004 y de julio 2014 a marzo 2016 Director del Teatro Español).

Soy la primera en reconocer la excelente labor de director, actriz y técnicos y confesar que me saltaron algunas lágrimas al final, pero la obra en si, la historia que cuenta y, sobre todo, cómo se cuenta, no la acepto tan fácilmente.

Éric-Emmanuel Schmitt, escritor y dramaturgo francés nacido en el año 1960, ha tenido un enorme éxito en los últimos 25 años. En el año 2001 ya recibió el Gran Premio de Teatro de la Academia francesa por el conjunto de su obra. Óscar o la felicidad de existir (Oscar et la dame rose, 2002) pertenece a su denominado Trilogía de lo invisible que pretende acercarnos a distintas manifestaciones de la espiritualidad. El monólogo Milarepa (1997) se centraba en el budismo. El Señor Ibrahim y las flores del Corán (1999) versaba sobre puntos de visto musulmanes (tanto la obra adaptada al teatro como la versión cinematográfica de El Señor Ibrahim y las flores del Corán fueron merecedores de diversos premios; se llegó a representar en teatro en España, dirigida por Ernesto Caballero). Y en el año 2002 llegó Óscar o la felicidad de existir, sobre el cristianismo. Posteriormente la “trilogía” se ha convertido en “ciclo”. Schmitt escribió El hijo de Noé, que se adentra en el mundo espiritual del judaísmo, en el año 2004. Aún más recientemente ha querido volver al budismo zen con El sumo que no podía engordar. Y la última entrega, al parecer aún sin traducción al castellano, es Les dix enfants que madame Ming n’a jamais eux. (Según la página web oficial del escritor su premisa es la siguiente: “El increible secreto de madame Ming se une al de la China de ayer y de hoy, descifrado por la sabiduría inmemorial de Confucio”).

Bien, yo solamente conozco esta obra sobre Óscar y el cristianismo y me ha resultado algo empalagosa y propagandística. Es de valientes escribir sobre la muerte de un niño. Tiene mérito no ocultar la angustia de saber que la muerte es inminente. Es de todo respetuoso querer proporcionar “trucos” para hacer más llevadera la espera. Pero creo que la obra siempre será más aceptable para los creyentes cristianos o para las personas que hayan pasado por un trance similar de enfermedad y muerte en su entorno íntimo. Ojalá el espectador pudiese sustituir el “Dios” en mayúsculas de la obra por un “dios” simbólico en minúsculas. Empresa difícil, dada la simbología cristiana explícita presente sobre el escenario y en el texto.

En definitiva, meritoria la intención; arriesgada la manifestación de la intención. Que juzguen ustedes.

Sala Arapiles 16 es un espacio pulcro y cómodo y un proyecto de la universidad en internet Universidad Internacional de La Rioja (UNIR). Para más información sobre este proyecto, el teatro y su programación, horarios y precios, consultad su página web:

https://teatro.unir.net/

Diana Shoffstall