Lulú. Carne de mi carne … hasta que la muerte nos separe

Resultado de imagen de cartel de la obra de teatro Lulú en Teatro BEllas artesLulú, dirigida por Luis Luque y escrita por Paco Bezerra (colaboradores habituales sobre el escenario), es una obra breve, apenas rebasa los 60 minutos. Es, asimismo, una obra sin duda bien intencionada. Pero en última instancia es una obra fallida, simplista y predicible, en mi opinión.

Amancio (Armando del Río) y sus hijos Calisto (César Mateo) y Abelardo (David Castillo) cultivan manzanos en una gran plantación que requiere la ayuda de jornaleras, en femenino, pues son todas mujeres. Amancio ha dejado la supervisión de la plantación en manos de sus hijos. Está obcecado en la búsqueda de la serpiente que mordió a su mujer, causándole la muerte a ella y convirtiendo a él en viudo. Hacha en mano, pasa las horas vagando por la plantación hasta un día que encuentra a una joven media desnuda, herida en la espalda y desorientada. Solamente recuerda que su nombre es Lulú (María Adánez). Amancio lleva a Lulú a su casa y, con ella, una sensualidad que permea el hogar del padre y sus hijos.

Manzanas, una serpiente, una mujer que se llama Lulú, una sílaba repetida que podría ser cualquier nombre o el nombre de … No hay que pensarlo mucho. Adán y Eva. Lúcifer y Lilith. Sí, Lilith, la primera mujer de Adán (Génesis primer capítulo) que Adán rechazó. Y Dios le dio Eva, creándola de una costilla del propio cuerpo del hombre (Génesis segundo capítulo), y Adán quedó satisfecho. ¿Y la despechada Lilith? Atamos cabos y si aún nos cabe alguna duda no tenemos que preocuparnos que nos lo explicará Julián (Chema León), un clérigo confesor y cómplice de Amancio y sus hijos. Diría clérigo porqué lleva crucifijo y porqué su interpretación de la creación contado en el primer libro del Antiguo Testamento de la Biblia nos induce a creer que es un clérigo. Si no fuera porque llegamos a la conclusión de que Julián está sobre la tierra en representación de la Iglesia, no nos costaría mucho pensar que representa al mal. Barbudo, con un aspecto desaseado y un atuendo negro, sus arengas arremeten contra la maldad de la mujer pecadora.

Y llegamos al final cuando Lulú nos cuenta su versión, propiciando un giro menos previsible en la historia. He aquí la buena intención de la obra. Las palabras de Lulú, a punto de ser sacrificada, nos hablan de los hombres que tienen miedo frente a una mujer que se yergue como si fuera su igual. De los hombres que sienten la necesidad de controlar a la mujer. De los hombres que se alzan como dueños y señores de la mujer. Palabras habladas con serenidad ante una fortaleza de ignorancia que aún perdura.

El diseño de la escenografía y de la iluminación no desentona. Mas, no puedo decir lo mismo de la música. Desde las primeras escenas de Lulú, me sentía frente a una telenovela (y no de las mejores) y la música sería perfecta, si Lulú fuera una telenovela.

Lulú se está representando actualmente (hasta el próximo 25 de marzo) en el Teatro Bellas Artes de Madrid. A continuación, comenzará una gira por diversos teatros del territorio nacional.

Para más información sobre el Teatro Bellas Artes y su programación, consultar la página web del teatro:

http://www.teatrobellasartes.es/

Diana Shoffstall

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Perdido. No todo está perdido

Mon Garcón (mi chico o mi hijo) es el título original de este thriller francés dirigido por Christian Carion. Bien podría haberse titulado “le père” (el padre) porque el verdadero protagonista de esta historia del secuestro de un niño de 7 años es el padre, Julien, interpretado por Guillaume Canet. Incapaz de dejar la investigación en manos de la gendarmería, Julien, alimentándose con una mezcla de amor paternal y de un latente sentido de culpabilidad, se guiará por sus instintos y agudizará su intelecto -al margen de la ley- para dar con el paradero de su hijo.

Resultado de imagen de imágenes de la película perdidoBuscar a su hijo es, en parte, un acto de redención para Julien, un hombre que  se ha dejado llevar, permitiendo que las responsabilidades de su trabajo priman sobre las responsabilidades para con su familia. Debido a sus prolongadas ausencias en el extranjero, su matrimonio fracasó y su hijo es un recuerdo, una foto en la cartera. Cuando su exmujer le llama y le comunica la desaparición de su hijo, Julien vuelve para enfrentarse a sus sentimientos. Tomará decisiones que determinarán que su futuro discurrirá de un modo hasta entonces impensado. Un futuro incierto y un pasado -un hijo- recuperado.

¡Y de qué manera transcurre la transformación de Julien! El talento de Guillaume Canet en el papel de Julien es desbordante. La tensión en los músculos de su cara y su cuerpo.  Las dudas que acompañan a Julien a lo largo de la historia (¿Puedo? ¿Debo? ¿Esto soy yo? ¿Quién soy?). Su respiración y su mirada. El actor nos transmite uno a uno los estados de ánimo del padre. Dolor, miedo, ira, arrepentimiento, … Y también alivio, alegría y esperanza. Como si nosotros, los espectadores, estuviéramos dentro del cuerpo y cabeza de Julien.

Guillaume Canet y Christian Carion son amigos y colaboradores y ambos respetados y reputados creadores. Canet tiene en su haber, como actor, películas como The beach (La playa de Danny Boyle, 2000) o Jeux d’enfants (Quiéreme si te atreves de Yann Samuell, 2003). Y, como director, mereció el premio César por Ne le dis à personne (No se lo digas a nadie) en el año 2007 (y en la que Christian Carion formó parte del reparto). Por su parte, Christian Carion ha dirigido a Guillaume Canet en algunas de sus películas más conocidas y logradas, como son Joyeux Noël (Feliz Navidad, 2005), o L’Affaire Farewell (El caso Farewell, 2009).

En Mon Garçon Canet y Carion constituyen un dúo formidable, y en este caso han podido contar también con el buen hacer de Eric Dumont (responsable de la fotografía) y de Laurent Pérez Del Mar (compositor de la banda sonora).

La película es sobria. Su mirada es desnuda. Es una reflexión límpida sobre el amor y la superación. Y es, también, un logrado thriller que el espectador disfruta y agradece.

Perdido está en la cartelera de los cines de España desde el pasado día 16 de marzo de 2018.

Diana Shoffstall

Un pliegue en el tiempo. Sálvame peliculado

Hacía tiempo que no me encontraba con una película que fuera tal despropósito.

Resultado de imagen de un pliegue en el tiempo cartel oficialIntento ver el lado bueno de las cosas … Pero os aseguro que por más que me esforcé no lo encontré en esta producción firmada por Disney y dirigida por Ana DuVernay ¡Para mayor sorna encima! El guión, ridículo, noooo, lo siguiente. Absurdo tampoco; surrealista se le acercaría más.

Desconozco qué ha pretendido vendernos Disney ni a qué tipo de espectadores, pues tampoco creo que consiga deleitar a nadie, y menos a los peques de la casa, que cada vez más van teniendo el paladar exigente con maravillas como CocoLa forma del agua, por ejemplo.

Podría ser que hayan intentado hacer su Interstelar particular versión infantil, pero ni eso. A ver, con guión inexistente poco podemos hacer … La trama es peor aún, el ritmo monótono, previsible y ñoño. Los personajes a cual más histriónicos y ridículos. De veras que recuerda al plató del televisivo Sálvame. Eso sí, ¡Deluxe edition! Las interpretaciones sobreactuadas. Los diálogos se llevan quizás la palma a la absurdez y pedantería

En definitiva, que estás viendo una cosa que me niego a calificar de película, que ni tiene mensaje, ni noción alguna de estética y que da vergüenza ajena.

Chris Pine … ¡Jamás te lo perdonaré! O sea, sales de Comanchería por la puerta grande, después de una decente interpretación del Capitán Kirk, y vas y te nos echas a perder en este bodrio inclasificable … Esperemos que al menos cobraras bien y que la industria no te lo tenga en cuenta y te lo perdone.

Me duele, repito, criticar de esta forma a una película, pero creédme que no encontré el mínimo atisbo de algún aspecto positivo. Han intentado hacer un mejunje entre La historia interminableLas crónicas de NarniaIt, El exorcistaEl día de mañanaInterstelar, y tantas otras pelis de tan diversos géneros y tramas que realmente roza la perfección de la absurdez y ridiculez.

Disney, ni intentes hacer de esto una saga o trilogía, porque no te lo perdonaremos los fieles.

Sólo advertiros que destinéis el dinero de las entradas de Un pliegue en el tiempo (A wrinkle in time) a cualquier otra cosa más productiva. Más bien, cualquier otra cosa os resultará más productiva. ¡Palabrita de niño Jesús!

Iván García Ventosa

Cronología de las bestias. En todas las casas cuecen habas y en esta obra también comen lentejas

Resultado de imagen de cartel cronología de las bestias para copiarEl Teatro Español acoge desde ayer 9 de marzo hasta el 8 de abril Cronología de las bestias, obra del director Lautaro Perotti, quien ha conseguido con la gran interpretación de la actriz Carmen Machi y los demás personajes de la obra (también magníficamente interpretados por Pilar Castro, Santi Marín y Jorge Kent) enseñarnos la forma más fácil de poder resolver un trauma que afecta a toda una familia y al pueblo entero donde residen. El pueblo, representado por un cura, intenta resolver un delito que ocurrió hace más de diez años con la desaparición del único hijo de una de las protagonistas, que regresa a casa, y que es representado por el actor Patrick Criado, debutante en el teatro y pisando firme.

Dos hermanas y sus respectivos hijos que al final comen todos lentejas sin rechistar. Un guiso que, aparte de cocinarse con legumbres, es lo más sano y sencillo que aparece en la obra. También incluye mentiras que todos asumen como verdades para poder hacer mejor la digestión de sucesos pasados y evadirse de la obviedad de la tragedia.

Los personajes se van vistiendo de rojo, un color que, aparte de evocarnos pasiones que nunca han sido ocultas, complicidad y delitos, nos va desvelando en forma de eje quien sabe la verdad y asume la mentira de la que se benefician todos en la familia.

Una escenografía algo lúgubre y oscura que resulta inquietante acorde con los acontecimientos que nos narra la obra.

Por último, hay que resaltar el vestuario por Sara S. de la Morena y la iluminación llevada a cabo por Carmen Martínez, matices imprescindibles para comprender los estadios de la trama y sus bucles temporales.

Resumiendo, el Teatro Español ha vuelto a acertar en su programación con esta obra que nos muestra hasta donde es capaz de llegar el ser humano para mantener una mentira tras la que se esconde una atroz verdad, con unos logrados flashbacks donde vemos los verdaderos acontecimientos.

Dentro de las actividades paralelas asociadas a esta obra, tendrá lugar una actividad pedagógica el 14 de marzo a las 17 horas, con la presencia del equipo artístico que nos contará el trabajo realizado en esta producción y sus experiencias en el proceso creativo. El habitual encuentro con el público tendrá lugar el 22 de marzo tras la representación.

Para más información de horarios y venta de localidades, consultar la página web del Teatro Español:

https://www.teatroespanol.es/

Ana Chacón

Loving Pablo. La imposibilidad de amar a Pablo cuando Pablo no ama a nadie

Pues no. El espectador no puede amar a Pablo Escobar, un narcotraficante colombiano despiadado, carente de las virtudes y características que humanizan al animal y responsable de miles de muertes violentas y grandes sufrimientos en su país.

Pero Fernando León de Aranoa (director y guionista) ha sabido contar en esta biopic esos 10 años del ascenso y caída del asesino y narco con una cierta objetividad. Esos 10 años que comienzan con la escena en la que Pablo Escobar y Virginia Vallejo (una guapa, famosa y querida presentadora de la televisión colombiana) se conocen y que terminan con la muerte a tiros de Pablo Escobar. Son los protagonistas, Pablo y Virginia, los dos empujados por la ambición irrefrenable y el ansia del poder; los dos finalmente derrotados en el intento. Pablo Escobar, muerto el 2 de diciembre de 1993; Virginia, refugiada en Miami, pero aún arañando pingües beneficios sobre el cadáver de su antiguo amante con la publicación en el año 2007 de su libro Amando a Pablo, odiando a Escobar. (Libro que, por cierto, fue una fuente de inspiración para Fernando León de Aranoa).

Loving Pablo se ciñe en casi todo a la realidad de la vida y muerte de Pablo Escobar. La película, como no, tiene escenas muy desagradables de una gran violencia. Incluso las escenas de Escobar con su familia (su mujer, fiel hasta el final; su hijo, que tenía 17 años cuando murió su padre; su hijita, de solo 9 años en diciembre de 1993) son desagradables. No nos creemos ni un momento en la sinceridad de los sentimientos de Pablo Escobar. Por mucho que él hable de lo importante que es para él su familia. Y mucho menos creemos que quería verdaderamente a Virginia. En la escena en la que ella acude a él pidiendo ayuda y garantías de que su vida no corre peligro -su relación ya ha hecho aguas- Pablo Escobar la trata -verbalmente- con una crueldad lacerante. Virginia no era ninguna santa desde luego, pero el desprecio que él muestra hacia ella no lo merece nadie.

Un excelente trabajo de los actores: Javier Bardem como Pablo Escobar (muy lograda la caracterización del personaje; hay un gran parecido entre el actor y el narco), Penélope Cruz como Virginia Villena (otra lograda caracterización), Julieth Restrepo como la sufrida esposa y Peter Sarsgaard como el agente de la DEA (agencia estadounidense para el control de las drogas).

Fernando León de Aranoa también supo sacar provecho del equipo multinacional de técnicos y extras que han intervenido en la película. Esta espectadora tuvo la ocasión de estar presente en un coloquio, tras el visionado de la cinta, en el que participaron el director, Javier Bardem y Julieth Restrepo. León de Aranoa nos reveló que todos los policías y soldados colombianos que aparecen son verdaderos policías y soldados. Más realismo no se puede esperar.

Finalmente, unas palabras de elogio para la banda sonora de la película, a cargo del español nacido en Buenos Aires, el premiado virtuoso Federico Jusid.

En definitiva, en Loving Pablo Pablo Escobar y su entorno (esposa e hijos, amantes, socios, sicarios y perseguidores) cobran vida y esas vidas recorren la pantalla, arrastrándonos a su mundo. Un mundo inmundo que existió en aquel entonces y que forma parte ahora de la historia de Colombia y, hay que decirlo, también de los Estados Unidos.

Loving Pablo se estrena en las pantallas de España mañana 9 de marzo de 2018.

Diana Shoffstall

Foxtrot. Odio creado que mata y desangra

Esta segunda obra del joven cineasta israelí­ Samuel Maoz continúa con su personalísimo estilo tan visualmente potente. Ácido y desgarradoramente atroz y explí­cito a la hora de denunciar, digamos, “crí­menes de estado” que quedan evidenciados en la forma que nos imponen de pensar y de temer, y de actuar en consecuencia. 

Bravo Samuel. Pocos se atreven y aventuran en ese difí­cil y peligroso campo, y más cuando el aludido es nada menos que el todopoderoso estado israelí … ¡ahí­ es ná!

Por otro lado comparto absolutamente su visión crí­tica del militarismo actual y su obsesión en crearnos enemigos imaginarios a los que odiar y exterminar.

Reprobable absolutamente, desde cualquier punto de vista, pues como también reza el mensaje de otra brillante pelí­cula como Tres anuncios en las afueras: “El odio sólo engendra odio”. No creo que sea ese el camino en absoluto, y sí­ que puede que sea una justificación para mantener a toda máquina esa industria armamentí­stica que sólo engendra muerte y sufrimiento a gran parte de la población y un gran rédito económico, y puede que mezquino orgullo criminal, a sus responsables.

Salvando, por tanto, el interesante mensaje de la película, pasemos al apartado técnico y artístico.

Visualmente es realmente impactante, luce unas originalí­simas, a la par que bellas, escenas que opino que pasarán a los anales del séptimo arte. Como ejemplo, valga el baile del joven soldado con su fusil reglamentario como pareja. ¡Sencillamente arrebatador!

Es tan viva la fotografí­a y composición que me recordaban al mejicano Carlos Reygadas en su Post tenebras lux.

En su peculiar estilo de contar las cosas, he creído ver homenajes a obras maestras como Blade Runner, La bestia de la guerra y alguna otra del género bélico …

También me recordó bastante a otra película de sucesos dramáticos que protagonizaba el siempre insuperable hasta la fecha Brad Pitt, Babel, ya que, igual que esta, la historia se cimentaba sobre un, en principio, suceso menor que desencadenaba un señor dramón de proporciones épicas.

No quiero olvidarme de las magníficas interpretaciones de todos los actores, especialmente padre-hijo. Ni tampoco dejarme en el tintero otro importante detalle. Se trata de una coproducción, agarraos … francesa-alemana-suiza-israelí … para más mérito aún del director y su obra, ya que gestionar un equipo multicultural, multinacional y multitodo resulta más complejo, pero a la vez puede que más enriquecedor y plural.

Pues eso, en líneas generales estamos ante una obra, para nada menor, que es fresca e hiriente y resulta como una bofetada en la cara de la más dura actualidad y que invita a una seria reflexión de cuestionarnos en manos de quién estamos y hacia donde vamos.

Me veré sin duda su primera película Líbano.

Iván García Ventosa

 

 

 

Muchos hijos, un mono y un castillo. La incombustible Dña. Julita

Entrañable, tierna, sentimental, afectuosa y rebosante de autenticidad pero también un poco triste esta película documental de Gustavo Salmerón que se alzó con el premio Goya en esa categoría hace unos días. (El segundo Goya para Gustavo; ganó el premio Goya en el año 2002 por su cortometraje Desaliñada).

Resultado de imagen de cartel muchos hijos, un mono y un castilloY es que Julita Salmerón, de 82 años, la madre de Gustavo, es única. Durante años Gustavo grababa vídeos de la vida familiar para el disfrute de sus padres y sus hermanos. Pero fue hace 14 años cuando decidió realizar una película documental con su madre como alta mater, nunca mejor dicho. Cuatrocientas horas grabadas para producir una cinta que dura 90 minutos. ¡Una gozada los 90 minutos! Y cuantas escenas y anécdotas magníficas se habrán desechado.

Sobre todo Julita rebosa una vitalidad enorme. Entre grabación y grabación de Gustavo, se intercalan home movies de la familia, cuando los niños eran pequeños y adolescentes, y fotografías sacadas de los álbumes familiares. Y allí está Julita, sonriente, como una gallina con sus pollitos, feliz y orgullosa. Julita y Antonio García se enamoraron (y siguen enamorados; Antonio es una presencia omnipresente en la película aunque no siempre en primera plana) y tuvieron 6 hijos. El primer deseo de Julita se había cumplido: tener muchos hijos. Julita también siempre había deseado tener un mono (¿porqué no?) y ese sueño asimismo se cumplió (aunque finalmente hubo que regalar a Óscar porque era bastante agresivo). ¿Y el tercer deseo? Sería algo más difícil para una familia numerosa de clase media (Antonio era ingeniero industrial y propietario de una fábrica) comprar un castillo, pero una herencia inesperada pudo hacer realidad ese tercer deseo de Julita de vivir en un castillo.

Un castillo con hijos, nietos, animales y jardines. Y todo lo que debe tener un castillo (armaduras, grandes cuadros y retratos familiares, pesados muebles, vajillas para todos los gustos, …) más todo lo que rodeaba a Julita. Y es que Julita guardaba (¿guarda?) todo -incluso las cosas más inverosímiles-, porque todos esos objetos, prendas y cachivaches significan algo para ella. Cuando Julita menciona que había guardado unas vértebras que había sido de su abuela (la abuela era una de las víctimas sin sentido de la Guerra Civil española), Gustavo se empeña en que las encuentran para darles sepultura. La familia entera recorre el castillo, abriendo armarios y cajones, y con cada descubrimiento conocemos un poco más a Dña. Julita quien, con un desparpajo y naturalidad refrescante, se nos muestra con todas sus idiosincrasias y sin complejo alguno. Le encanta la Navidad; ergo, un gran Belén se monta sobre una mesa en el jardín y allí permanece. Julita se encarga de refrescar las figuras en los meses más calurosos con la manguera. Había pensado en ser monja cuando era joven, antes de casarse; ergo, Julita se vestirá de monja cuando muere e insta a la familia a hacer un simulacro para que todo vaya sobre ruedas en su momento.

Con cada nuevo descubrimiento, con cada reflexión ingeniosa (y totalmente sin artificio) de Julita, el espectador se va encariñando más y más con ella. La pérdida del castillo (la crisis y las deudas pudieron con la familia) nos entristece a nosotros y a Julita (y mucho también a Antonio a quién se ve en algún momento realmente desalentado). Ya no hay castillo, ya no hay mono, pero …

Queda la famiia: Julita, la matriarca; Antonio, el patriarca; sus hijos y sus nietos. Y quedan los recuerdos y las fotografías y esta maravillosa película de un hijo que honra a su querida madre.

Muchos hijos, un mono y un castillo está exhibiéndose en los cines de España en la actualidad. Lleva ya unas cuantas semanas en la cartelera. Si no la han visto ya, no la pierdan.

Diana Shoffstall

Sorteo de dos entradas dobles para Alta Seducción en el Teatro Amaya

Vuelve Arturo Fernández más divertido y seductor que nunca.

¿Qué es la seducción? ¿Un arte que quien lo posee lo exhibe casi involuntariamente? ¿Un don innato? ¿Una técnica aprendida? O, ¿Se puede hacer de la seducción un modo de vida, una profesión?

Alta seducción es alta comedia teatral protagonizada por Arturo Fernández y Carmen del Valle que a nadie decepcionará por su texto sorprendente, inteligente, ágil y divertido. Prepárense para reír y déjense seducir por el inigualable Arturo Fernández.

El Teatro Amaya tiene la gentileza de que sorteemos entre nuestros lectores y seguidores, para esta obra que llena el teatro todos los días, dos invitaciones dobles para el viernes 9 de marzo de 2018 a las 20h.

Os contamos los requisitos para entrar en el sorteo:

  • Seguir en Twitter a @teatroamaya y a @olescreen
  • Rt este post

Comunicaremos los afortunados/as el día 7 de marzo.

¡Mucha suerte a tod@s!

Podéis consultar la interesante y variada programación del Teatro Amaya a través de este enlace:

 

Todo el dinero del mundo. Nunca es suficiente el dinero, pero en este film sobra talento

Resultado de imagen de cartel all the money in the worldAll the money in the world (título original en inglés de este largometraje) nunca es suficiente y no lo fue para que John Paul Getty III, de 16 años, fuera devuelto a su familia “íntegro”.

El muy británico Ridley Scott (nombrado caballero por la reina Isabel II en 2003) y, a la vez, muy hollywoodense (director de Alien, Blade RunnerThelma y LouiseGladiatorThe Martian, entre otros films) ahora nos trae Todo el dinero del mundo, un thriller sobre el secuestro de John Paul Getty III, nieto del magnate multimillonario John Paul Getty, que tuvo lugar el 10 de julio de 1973 en Roma. Con guión de David Scarpa, inspirado en el libro Painfully rich: The outrageous fortunes and misfortunes of the heirs of J. Paul Getty del escritor inglés John Pearson III publicado en el año 1995, la película se ciñe con bastante fidelidad a la realidad, siguiendo los desesperados pasos de Gail Harris, madre del joven, divorciada de su padre John Paul Getty II y tomada en muy poca consideración por su ex-suegro, para reunir el dinero del rescate exigido por los mafiosos italianos autores del secuestro (en un principio 17 millones de dólares, cantidad que fue rebajada hasta quedar finalmente en algo menos de la sexta parte de la suma inicial).

Los esfuerzos de Gail Harris para recuperar a su hijo (con la ayuda de Fletcher Chase, un ex-agente de la CIA y hombre de confianza del patriarca) es una de las tres historias contadas por Ridley Scott. La segunda es el día a día del joven secuestrado en las manos de sus raptores. Y la tercera se centra en la figura del abuelo que era la única persona que tenía el dinero necesario para pagar el rescate (y, de hecho, los mafiosos secuestraron a su nieto porque creían que el abuelo pagaría sin rechistar). ¡Que craso error! El magnate notoriamente argumentó que tenía 14 nietos y que si pagaba el rescate de uno de ellos, los demás serían secuestrados y se sucederían nuevas demandas. Cuando finalmente accedió a aportar una cantidad, eligió la cantidad que sería deducible en sus impuestos.

Realmente merece la pena leer sobre John Paul Getty, sus negocios y su familia, y sobre el secuestro de su nieto (y la vida posterior del mismo hasta su muerte en el año 2011 con 54 años de edad).

Pero centrémenos en la película que está bien construida y que cuenta con excelentes actores. El joven estadounidense Charlie Plummer en el papel del nieto, Michelle Williams como la madre, Mark Wahlberg encarnando al ex-agente de la CIA que se pone al servicio de la familia y, sobre todo, Christopher Plummer (ningún parentesco con el primer nombrado) como el patriarca.

Muchos espectadores sabrán que el papel del magnate era de Kevin Spacey y que prácticamente había finalizado el rodaje cuando estalló el escándalo sexual alrededor del actor estadounidense de 58 años. Kevin Spacey fue apartado de la película y Christopher Plummer, canadiense de 88 años, le reemplazó. La interpretación de Christopher Plummer es magnífica. Tanto es así que está nominado para el Oscar este año como mejor actor secundario. Veremos si es ganador o no dentro de unos días.

Sea como fuere, todos los actores (los principales aquí nombrados, como otros en papeles menores) cumplen con creces su cometido en una película bien hecha de un gran profesional del celuloide. El dinero no es suficiente, pero en Todo el dinero del mundo sobra el talento.

¿Qué más podemos esperar?

Distribuida por Diamond Films España, Todo el dinero del mundo, se estrenó en los cines de España el pasado día 23 de febrero de 2018.

Diana Shoffstall

La forma del agua. Despertando sentimientos dormidos a través de un bello cuento-homenaje

Nos sorprende de nuevo, salvando los clásicos del terror sobre monstruos con corazoncito, el ya consagrado director mejicano Guillermo del Toro, especialista y casi podríamos coronarlo rey en el fascinante género de terror y fantástico.

La forma del agua

Una vez más Guillermo hace también de guionista, junto a Vanessa Taylor (guionista ésta de la saga Divergente y de las series Juego de Tronos y Alias). Quizás sea esta su obra más íntima y a la vez bella, tierna y emotiva. También me atrevería a calificarla de original, por el hecho de rescatar las ya clásicas criaturas de las películas de terror de los primeros años del cine y que, vistas ahora, nos podrían llegar a parecer cutres y casi cursis (en mi opinión personal y respetando todos los gustos). Con un ritmo narrativo de extraordinaria belleza y sencillez, nos transmite un cariño y comprensión hacia los diferentes nada desdeñable. ¡Gracias por ello Guillermo!

Es una historia que se deja ver y que enamora, con unas dosis de sencillez y humildad muy de agradecer. La sinopsis, brevemente y sin spoilear, sería: mujer limpiadora con vida triste y solitaria se cruza en su camino con una criatura prisionera y torturada, y entre ambos surge una bella historia, que podríamos calificar de amor, en parte imposible, que desembocará en un final a la par alegre y triste. Otra historia de nuevo, de sentimientos encontrados, al igual que la también reciente y maravillosa, Tres anuncios en las afueras. Me chiflan estas películas en parte autointerpretables y en parte abiertas, que hacen al propio espectador medio guionista y que además invitan a la reflexión. Espero que más películas futuras recojan el testigo de estas dos maravillosas obras.

En el apartado interpretativo, destacan cuatro actores con sus personajes creíbles y humanos al 100% (extraña criatura incluida). Esto es:

1) Sally Hawkins como la limpiadora protagonista Elisa Esposito. Actriz casi desconocida para mi pero con una gran proyección.

2) Michael Shannon como el agente sin escrúpulos Richard Strickland. Tiene en su mochila dos apasionantes títulos: Take shelter y Animales nocturnos.

3) Octavia Spencer como la compañera de trabajo de Elisa. Simpática y más que correcta intérprete, protagonista recientemente de Figuras ocultas.

4) Doug Jones como la criatura anfibia, a la que curiosamente creo recordar no ponen nombre, ni siquiera su querida y protectora Elisa. Este actor, al que podríamos definir de monstruo camaleónico por ser el que se ha metido en la piel de todas las creaciones de Guillermo: Hellboy, El laberinto del fauno y, en breve, Nosferatu (¡jo, qué ganas!).

Producción, fotografía, vestuario y efectos cumplen con creces. Apartado musical, también a la altura. El encargado de la banda sonora original es esta vez el francés Alexandre Desplat, responsable de las bandas sonoras de títulos como Argo, El discurso del reyPhilomena y The queen.

Poco más que decir. Ya sabéis que siempre que tengo ocasión, y más cuando me gusta la peli, me explayo bien a gusto …

Iván García Ventosa