Gazoline. Arde París y los jóvenes arden de impaciencia, en deseos y por escapar

Para cerrar su temporada actual en Teatro Conde Duque de Madrid, LaJoven ha puesto en escena una obra escrita por Jordi Casanovas sobre los disturbios que tuvieron lugar en el otoño de 2005 en varios banlieues de París, esos barrios periféricos y marginados de la capital francesa donde residen muchas familias procedentes de la inmigración. Con esta producción LaJoven pretende atraer la atención de los jóvenes (y no tan jóvenes) de España sobre la problemática de la inmigración e integración, sobre la diversidad cultural y sobre las frustraciones y dudas que atormentan la juventud. Para ello, cinco actores jóvenes interactúan sobre el escenario para situarnos en París, en Seine-Saint-Denis, frente a un coche de alta gama que es su objetivo. Prenderle fuego, eso han venido a hacer. Dar a conocer sus reivindicaciones. Ser el centro de atención de los medios de comunicación. Son novatos, aficionados. Intentan convencerse. Quieren y no quieren. Tienen sus razones, pero … Y, además, sus relaciones los unos con los otros son complicadas. Tres chicos, dos chicas. Han crecido siendo una peña y ahora su mundo está cambiando. Ellos están cambiando.

Si bien la obra está basada en hechos reales que ocurrieron en París, su acción y sus personajes podrían situarse en cualquier gran ciudad del mundo. Las diferencias entre ricos y pobres, clases privilegiadas y clases deprimidas, comunidades de oportunidades y núcleos desaventajados son universales y no conocen raza ni lugar geográfico. Naïm, André, Eunice, Omar y Christine están en medio de esa vorágine de sucesos y gentes. Sus sentimientos son intensos, sus pasiones desatadas. Sobre el escenario estos cinco actores jóvenes vuelcan toda su energía. Hábilmente dirigidos por José Luis Arellano García (un reputado director teatral que simultánea sus otras colaboraciones con su trabajo como director artístico de LaJoven), los actores se mueven, dialogan, se reprochan y se reconcilian. La situación es tensa. La expectación va in crescendo. ¿Estallará o no en llamas el coche y con ello el futuro de estos cinco jóvenes?

Mard B. Ase, Jean Cruz, María Elaidi, Prince Ezeanyim y Delia Seriche son los actores que interpretan a Naïm, André, Eunice, Omar y Christine. Recordemos que LaJoven se ha creado para formar a los jóvenes en las artes escénicas. Los cinco se dejan la piel en el escenario y aprueban con nota. Destacables sobre todo las actuaciones de Prince Ezeanyim y Delia Seriche.

Antes de empezar la función, un representante de LaJoven nos dijo que la obra estaba dirigida especialmente a los estudiantes de los institutos de Madrid que acuden al teatro para funciones programadas para ellos. Quizás ésta sea una de las obras de la compañía que emprenda una gira por el territorio nacional. Ojalá que más jóvenes -y no tan jóvenes- puedan conocer esta obra y acercarse a una realidad que se ha implantado en nuestra sociedad, puede que para siempre.

Gazoline la podemos ver en Teatro Conde Duque hasta el próximo día 10 de mayo. Para más información, consulten las páginas web del Teatro (Twitter: @CondeDuqueMad) o de LaJoven, anteriormente La Joven Compañía (Twitter: @LaJovenCompañia):

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Diana Shoffstall

Leto. Rock and roll en Rusia. Una fiesta para los ojos y los oídos

Leto para esta espectadora ha significado el feliz encuentro con una película rusa que emite destellos, que está envuelta en un halo de música rock and roll de hace cuatro décadas, que lanza gritos enloquecidos propios de la desinhibición de la juventud, que irradia alegría con un toque de cinismo.

Dirigida por Kirill Serebrennikov (también es uno de los guionistas), Leto nos lleva a la década de 1980 a Leningrado donde tuvo sus comienzos el cantante y compositor Viktor Tsoï, fundador del grupo Kino, una de las más destacadas bandas de rock en los albores del cambio político aperturista -conocido como la Perestroika- de la antigua Unión Sovietica. El ídolo del momento en Leningrado es Mike Naumenko con su banda Zoopark. Las puertas a la fama abrirán para Viktor cuando entabla amistad con Mike y su mujer Natalia. Todo comienza ese verano cuando Viktor conoce a Mike. (Leto significa verano, en castellano, summer, en inglés).

Leto es visualmente una fiesta. Aunque filmada en blanco y negro, fiel a la existencia cotidiana gris del pueblo soviético de aquel entonces, Serebrennikov ha intercalado episodios llenos de color y fantasía para ilustrar el entusiasmo y lucha de estos jóvenes de Leningrado por hacerse visibles y abrirse camino. Blanco y negro y color. Y música a raudales, en ruso principalmente pero también en un inglés poco comprensible. El idioma es lo de menos. La ardiente pasión de los músicos y la fuerza de su música traspasan barreras culturales y lingüisticas. Leto nos introduce al underground cultural de Leningrad con Viktor y Mike en su centro. Es una celebración de su talento, su perseverancia y su fe en un mundo mejor.

En la realidad y después de convertirse en un icono para los jóvenes soviéticos, Victor Tsoï murió prematuramente a los 28 años en un accidente de tráfico. Mike Naumenko tenía tan solo 36 años cuando falleció de una hemorragia cerebral en circunstancias no aclaradas. Podría haber sido por una caída accidental en su casa o por una agresión callejera.

Pero en Leto Viktor y Mike están muy vivos. Me sorprende un poco que en el sinopsis de la película el énfasis está puesto en la figura de Viktor. Tal vez sea porque Viktor Tsoï alcanzó una fama increíble en la URSS. (Se dijo que 65 adolescentes se suicidaron al conocer su muerte). Para la que suscribe la figura clave de la película es Mike Naumenko. Sin Mike, quizás Viktor no hubiese salido adelante. En todo caso, sin duda no todo lo que transcurre en la película es un reflejo de la realidad. Pero su esencia es muy real y sumamente atractiva.

Que Leto finalmente llegase a las pantallas es casi un milagro. Kirill Serebrennikov estuvo bajo arresto domiciliario (sus problemas con el actual régimen de Rusia es otra historia) durante las últimas semanas del rodaje de la película. Finalmente el arresto ha sido levantado hace pocas semanas, al principio de abril. El hecho de que el director se hiciera con el premio Nika (los Goya de Rusia) al mejor director y su película recibiera otros reconocimientos, también en Cannes o en Venecia el año pasado, no parece que haya influido mucho. El arresto domiciliario se le había impuesto en agosto del año 2017.

Finalmente, un largo y cálido aplauso para todos los actores de esta cinta. Increíble el parecido del actor alemán-coreano Teo Yoo con Viktor Tsoï (cuyo padre tenía ascendencia coreana). Y hay un parecido también de Roman Bilyk (nombre artístico Roma Zver) con Mike Naumenko. Roman Bilyk ha debutado como actor en Leto. Como Roma Zver, es el cantante del grupo Zveri. Él y su grupo son los responsables de interpretar muchas de las canciones de la película. La actriz nacida en Moscú, la bella Irina Starshenbaum, es Natalia, fiel esposa de Mike y fiel amiga de Viktor. Y un largo etcétera de actores y actrices que, todos juntos, hacen una buena labor para que disfrutemos -y mucho- con Leto.

Leto  se estrenó en las pantallas de España el pasado día 26 de abril de 2019.

Diana Shoffstall

Mula. El ocaso de un vividor.

La más poderosa razón que impulsa el espectador a visionar la película Mula es -o tal vez deba ser- la oportunidad de ver a Clint Eastwood en la que puede ser su última aparición en la pantalla grande y también detrás de ella. ¿Qué decir de Clint Eastwood? Actor, director, productor, ganador de múltiples premios por su labor profesional, mujeriego (dos matrimonios/dos divorcios, hasta cuatro amantes y al menos ocho hijos reconocidos … y, aunque Clint Eastwood esté a punto de cumplir 89 años, por su trayectoria hasta la fecha, no se descarta que aumenten los números), activista político (está afiliado al partido Republicano y fue alcalde de la población de Carmel, California durante un par de años en la década de 1980) y uno de los últimos de su generación aún en activo. Ha sido el vaquero Rowdy Yates en la serie de televisión Rawhide (1959-1965), el “hombre sin nombre” de los spaghetti westerns de Sergio Leone en los años siguientes, y después el implacable policía Harry el Sucio, … Y eso solamente ha sido el comienzo de una carrera que dura ya 65 años.

Resultado de imagen de cartel  de la película mulaMula, protagonizada y dirigida por Eastwood (el guión es de Nick Schnek), está inspirada en un artículo escrito por Sam Dolnick y publicado en The New York Times Magazine en junio de 2014 sobre Leo Sharp, un hombre octogenario de un pueblo del estado de Indiana que cultiva flores con gran éxito y que, necesitado de dinero, pasa al otro lado de la ley, transportando droga para el cartel mexicano Sinaola a través de los Estados Unidos. Fue detenido, juzgado y encarcelado (falleció de causas naturales en diciembre de 2016 después de haber servido solamente un año de su sentencia judicial debido a su frágil estado de salud). Para los que quieren saber más sobre Leo Sharp, podéis leer el artículo de Sam Dolnick aquí: https://www.nytimes.com/2014/06/15/magazine/the-sinaloa-cartels-90-year-old-drug-mule.html?module=inline

En lo esencial la película de Clint Eastwood no difiere en demasía de la historial real de Leo Sharp, transformado en Earl Stone, nuestro protagonista de Mula, un hombre encantador y generoso con todo el mundo, con la notable excepción de su propia familia, a quien presta poca atención. ¿Sabe que está infringiendo la ley? Desde luego que sí, pero Earl pondera las consecuencias y finalmente se deja seducir por la más que sustanciosa  “paga” que le proporciona su nuevo “trabajo” y que le permite asumir nuevamente su papel de hombre de bien, amigo de sus amigos y hasta ser condescendiente con su familia.

La película se deja ver. Su protagonista Earl Stone no es un hombre que nos cae bien (Eastwood ya tiene abundante experiencia en este tipo de personajes). Pero la trama se desarrolla con corrección y los papeles secundarios están bien interpretados (el siempre atractivo Bradley Cooper como el agente de la DEA –Drug Enforcement Agency, la agencia federal estadounidense que lucha con el contrabando y consumo de drogas-, o Dianne Wiest como la sufrida esposa de Earl, entre otros). De hecho, la película es más bien light; hay algo de redención y reconciliación en su final.

Si Mula efectivamente resulta ser la última película de Clint Eastwood, hubiéramos deseado que fuera una película algo más potente. Pero Clint Eastwood es mayor. En este film -y en la realidad- es un hombre viejo físicamente pero lúcido mentalmente. Para el caso de que no vuelva a interpretar ningún papel en el cine, nos conformamos con ésta, ¿su última película?

Mula (The Mule) la podemos ver aún en algunas pantallas de España. Se estrenó en los cines de este país el pasado 8 de marzo.

Diana Shoffstall

Sí, quiero. El amor, el desamor, una mujer desesperada y al borde de un ataque de nervios y el desenlace

Lara Torre ha debutado sobre el escenario de Teatros Luchana de Madrid con fuerza. Sí, quiero es una obra escrita por ella, co-dirigida por ella (junto a Bea Badahó) y protagonizada por ella (intervienen también en la obra Vanessa Gil y David Carrascosa).

Elena, nuestra protagonista, ha tenido mala suerte en el amor. Ella desea pronunciar las palabras “sí, quiero”, pero eso no será ni hoy ni mañana. Mañana es el día de la boda de su ex-novio. ¡Y se casa con su mejor amiga! Aún peor, su mejor amiga le ha pedido a Elena que sea la dama de honor. Elena está que no puede más y convencida de que se está volviendo loca cuando su Mente y su Corazón aparecen a su lado como dos personas de carne y hueso, cada una de ellas tirando de ella.

Lo que sigue durante los 70 minutos que dura Sí, quiero, sin descanso para el espectador, es un volcán en irrupción, un tsunami arrasador, un huracán de grado máximo, un torrente de palabras que no cesan, … La balanza ahora se inclina al lado de la Mente, ahora en favor del Corazón. Elena narra sus intimidades y debilidades, se lamenta y se autocompadece; es una mujer herida que saca fuerza de flaquezas. La boda puede ser el día más feliz de su vida para la pareja de novios o puede terminar en catástrofe. El desenlace depende de Elena.

Lara Torre es imparable sobre el escenario, muy expresiva en todo lo que hace y dice, y está bien acompañada de Vanessa Gil y de David Carrascosa. Ahora bien, hay que decir que el ritmo es trepidante; los diálogos se suceden con los actores hablando frecuentemente a la vez o, en muchas ocasiones, uno por encima del otro; frases o palabras en inglés son utilizadas a lo largo de la obra … O sea, los espectadores deben acudir al teatro bien despiertos para no perderse entre tanta verbosidad y acometidas a los sentidos visual y auditivo. Porque la obra también se desarrolla con un excelente acompañamiento musical y audiovisual.

Sí, quiero es una obra moderna, el texto es ingenioso y los actores nos hacen reír con sus exageradas interpretaciones. ¿Qué más queremos para un domingo por la tarde?

Sí, quiero la podemos ver los domingos en Teatros Luchana (Twitter: @Teatros Luchana). Una buena apuesta sin duda para finalizar esta Semana Santa. Consulten la página web para toda la información sobre esta obra así como para conocer todo sobre la variada programación de Teatros Luchana, sus precios y horarios.

Diana Shoffstall

 

Beautiful boy: siempre serás mi hijo. No temas; el monstruo se ha marchado y tu padre está aquí

¿Qué hacer cuando tu hijo ha bajado al infierno? ¿Cuando todo cuanto haces para intentar ayudarle a superar sus adicciones termina en fracaso? La respuesta puede parecernos anti-natural. Aceptar que tu no eres la Causa, que tu no puedes Controlar la conducta de tu hijo ni mucho menor Curarle es una píldora que se nos atraganta. Sin embargo, no dejaremos de quererle ni le rechazaremos. Aprenderemos a ser fuertes y constantes y le haremos saber que siempre estamos allí, que no le abandonaremos nunca.

Resultado de imagen de imágenes de beautiful boyBeautiful boy, siempre serás mi hijo ilustra la difícil, dolorosa y siempre desesperante lucha de David Sheff para salvar a su hijo Nic de su drogadependencia a la metanfetamina. El cineasta belga Felix van Groeningen (su película de 2012 The Broken Circle Breakdown -distribuida en España como Alabama Monroe– fue honrada con varios premios y nominaciones) ha dirigido y co-escrito (junto a Luke Davies) ésta su primera película en inglés basada en los libros-testimonio de David y de Nic Sheff, el primero, Beautiful Boy: A Father’s Journey Through his Son’s Addiction, y, el segundo, Tweak: Growing up on Methamphetamines, ambos de la primera década de este siglo.

¿Porqué algunos jóvenes pasan de ser consumidores ocasionales a engancharse? El film no aborda esta cuestión aunque, en una escena, Nic intenta explicarse. Describe la experiencia como la de vivir no en blanco y negro sino en tecnicolor. Sin embargo, la vida de Nic no parece que fuese una vida de tonos grises. Sus padres se habían separado desde hacía muchos años. Nic vive con su padre, un periodista freelance, y su nueva pareja, la artista Karen Barbour. Completa su familia sus dos hermanos pequeños, niña y niño. Además, Nic tiene una buena relación con su madre. La familia goza de una situación económica más que holgada, y a Nic se le supone un futuro, si no exento de dificultades, al menos cargado de oportunidades. A pesar de todo ello, Nic consume y es consumido. Se desintoxica y recae. Pone en peligro su propia vida y la de otros. Van Groeningen narra los acontecimientos sin tomar partido. La película no es una película-denuncia ni un dramón sensacionalista. Aquí no hay buenos ni malos sino personas reales -tu y yo, nuestros vecinos y compañeros de trabajo, los dependientes en las tiendas y los empleados de bancos- que deberán afrontar y superar -si pueden- una situación desgarradora y destructiva.

Nadie es un héroe en Beautiful boy. David Sheff indudablemente tuvo que encararse con sus propios demonios cuando escribió su libro. Tuvo que ser honesto consigo mismo. Hay dos escenas en la película que no deberían pasar desapercibidas. En la primera -cuando Nic aún está sano pero cerca del precipicio- el hijo Nic pregunta al padre David si él ha probado drogas. David pone cara de circunstancias y admite que sí, jaja, alguna vez pero que no pasó a mayores, que la “droga recreativa” es algo aceptable, … Y en otra escena, cuando Nic está tocando fondo y David, el padre, está quedando sin recursos, él -el padre- se echa mano de la cocaína. No sabemos si es para evadirse o si es un intento de sentir las sensaciones que han conducido a Nic al abismo y de esa manera mejor entenderle para socorrerle. Es una escena terrible … la perenne fragilidad del ser humano.

En Beautiful boy los personajes son representados por actores que asumen sus papeles con empatía y arte. Steve Carell (David Sheff en el film) se dio a conocer en la serie de televisión The Office y su dominio del oficio de actor entonces y hasta ahora está probado (Battle of the SexesFoxcatcherLittle Miss Sunshine, entre otros títulos, en la gran pantalla). Timothée Chalamet (Call Me by Your NameLadybird) es Nic Sheff; es una interpretación llena de ternura y tristeza. A este joven actor de 23 años se le vaticina un futuro propicio. Maura Tierney enfunda la figura de Karen Barbour con fuerza, sensibilidad y mucho cariño. (El espectador conocerá algunas de las obras de la artista Karen Barbour; fueron prestadas por ella para la realización de la película).

Por otro lado, les ruego presten atención a la banda sonora que incluye canciones de Neil Young, David Bowie y Nirvana, entre otras. Pero especialmente presten atención a la canción de John Lennon “Beautiful Boy (Darling Boy”). Canta Lennon:

Close your eyes
Have no fear
The monster’s gone
He’s on the run and your daddy’s here

Y finalmente les recomiendo esperen hasta que terminen los créditos finales para conocer el poema de Charles Bukowski, “Let it unfold you”, que es recitado en su integridad (voz en off) por Timothée Chamalet/Nic Sheff. Todo él es precioso, pero me quedo con estas frases del comienzo y del final del verso:

I was living a hell in small rooms

I entered the world once more

Beautiful boy, siempre serás mi hijo se proyecta en las salas de España desde el pasado día 15 de marzo.

Diana Shoffstall

Federico hacia Lorca. El mismísimo Lorca se habría puesto de píe para aplaudir este homenaje de La Joven Compañía

Hace 100 años que Federico García Lorca, con apenas 20 años, arribó a la capital de España. La Comunidad de Madrid ha querido dedicar el presente año a este español universal y así 2019 es el Año Lorca por todo lo alto.

Resultado de imagen de federico hacia lorca imágenes¡Y de qué manera hemos disfrutado Federico hacia Lorca! Una coproducción de la Comunidad de Madrid y de La Joven Compañía, este acercamiento a Lorca escrito por Irma Correa y Nando López a partir de textos originales del poeta y dramaturgo ha sido dirigido por Miguel del Arco, su debut como director de la obra de Lorca. Los elogios hay que repartirlos entre todos, incluyendo todo el equipo técnico que sustenta esta producción (escenografía, iluminación, música, vestuario, coreografía, …).

Resultado de imagen de federico hacia lorca imágenes¡Qué maravilla los 12 jóvenes actores que recorren la vida -y muerte- de Lorca, intercambiando papeles y demostrando sus dotes no sólo para la interpretación. Ahora son cómicos, ahora bailarines. Ahora cantan, ahora trepan por el columpio que domina el escenario y que gira y gira, evocando el viaje de ida y vuelta de Lorca a Granada. La energía, magnetismo, pasión y entusiasmo del elenco son contagiosos. Las escenas se suceden, representando los períodos de aprendizaje y de creación de Lorca. La Residencia de Estudiantes de Madrid y el contacto con otros escritores y artistas. Fue la génesis de la Generación del 27 y de la vanguardia de las artes plásticas. La etapa en Nueva York; una experiencia sensual, desbordante de color y diversidad. El grupo de teatro universitario La Barraca (hilarante la representación del teatro itinerante). Las conversaciones entre Federico hijo y Federico padre. El desgarrador llanto de su madre. Alegría y dolor, goce y sufrimiento. Me emocionó esta Federico hacia Lorca, una obra que quiere reflejar toda la obra literaria de Lorca. Ojalá perviva más allá de los 38 años que tenía él de Granada un fatídico 18 de agosto de 1936.

Federico hacia Lorca estuvo en los Teatros del Canal de Madrid pocos días, apenas una decena de funciones entre el 21 de marzo y el 7 de abril. La Joven Compañía suele llevar algunas de sus obras de gira por el territorio nacional. Ojalá Federico hacia Lorca llegue a otras ciudades de España en los próximos meses. Estén atentos.

En todo caso, aún está por estrenar la última obra de la temporada 2018/2019 de La Joven Compañía. Se trata de Gazoline, texto de Jordi Casanovas y dirección de José Luis Arellano García. La podremos ver en el Teatro Conde Conde próximamente. Consulten la página web de La Joven Compañía para más información sobre este proyecto de formación:

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Diana Shoffstall

Dolor y gloria. Almodóvar revela cuán vulnerables son los creadores

Simplemente Almodóvar. Ya no hace falta que su nombre precede al apellido en los créditos de sus películas. Leemos sobre la pantalla: un film de Almodóvar. Y está dicho todo.

En Dolor y gloria nuestro protagonista es Santiago Mallo, un escritor y director de cine prácticamente retirado. Sufre dolencias físicas de diversa índole -algunas reales, otras quizás psicosomáticas- y desde hace años solo escribe para si mismo. Son historias íntimas, fruto de su soledad. Aún añora a Federico, el amor encontrado y perdido. Aún sueña con su infancia y su madre. Sin embargo, el mundo del cine no ha olvidado a Santiago. Le han llamado para participar en un coloquio-homenaje tras un nuevo visionado de su último éxito -¡cuántos años hace de ello!- y Santiago tomará contacto con Alberto Crespo, el actor que protagonizó el film, para invitarle a compartir ese acto. El reencuentro con Alberto propicia un cambio en la vida de Santiago. ¿Será para bien o para mal?

El mismo Almodóvar (y otros guionistas y directores de cine) reconocen que en el acto de creación asoman rasgos y recuerdos personales del creador. Santiago Mallo en Dolor y gloria (y también Pablo Quintero en La ley del deseo y Enrique Goded en La mala educación) son homosexuales y directores de cine. La figura de la madre ha destacado en otras tantas películas de Almodóvar. En cada uno de sus films Almodóvar sin duda revela algo de si mismo. Pero en ningún caso debemos pensar que Santiago Mallo es Pedro Almodóvar. Santiago Mallo lo debemos respetar y querer porque es él, un hombre atractivo con mucho talento, pero con un carácter difícil. Un hombre atormentado por su doloroso y también glorioso pasado y que en la actualidad está a la deriva. La película no nos sobresalta. Paso a paso, escena tras escena, vamos conociendo a Santiago y le vamos cogiendo cariño. Es un protagonista imperfecto, sumamente humano que merece una segunda oportunidad -como todos nosotros- para alcanzar, si no una envolvente felicidad, al menos un estado repleto de esperanza y posibilidades.

Almodóvar se ha rodeado de un gran equipo. Antonio Banderas es sencillamente brillante como Santiago Mallo. Se conocen bien Antonio y Pedro y, aunque Santiago Mallo no es Pedro Almodóvar, Banderas ha incorporado a su personaje gestos, muecas y hasta entonaciones de voz que evocan al cineasta. (La estética de la película es “almodovariana” cien por cien: el vestuario; el apartamento de Santiago con sus muebles, objetos y cuadros; la luminosidad resplandeciente de los interiores y exteriores; colores vivos … Todo ello en gran parte gracias al director de fotografía José Luis Alcaine quién aceptó nuevamente el reto lanzado por Almodóvar).

Y los demás actores, sin excepción, acompañan a la magistral interpretación de Antonio Banderas con sus propias actuaciones impecables: Penélope Cruz es Jacinta, la madre del niño Santiago, de carácter franco y arrojado; Julieta Serrano asume el papel de la madre del adulto Santiago, la madre que no perdona; un magnífico Asier Etxeandía como Alberto Crespo, inteligente y tolerante; Leonardo Sbaraglia con un sentido interpretación de un Federico reaparecido; un desconocido Raúl Arévalo que encarna al padre del niño Santiago; Susi Sánchez como la beata del pueblo que asegura que el niño Santiago irá interno al colegio de curas; Nora Navas infunde ternura y comprensión en el personaje de Mercedes, la agente de Santiago y su apoyo incondicional. Menciones especiales para Asier Flores, el niño Santiago, y para César Vicente, el joven del pueblo a quién el niño Santiago enseña a leer y a escribir.

Sí, me ha gustado casi todo de Dolor y gloria. Me hubiese gustado que la película durara un poquito más, que el final no fuese tan precipitado (en mi opinión) y más desarrollado. Pero la perfección puede escapársele también a Almodóvar, aunque no sea necesario pronunciar su nombre para conocerle.

Dolor y gloria se estrenó en España el pasado día 22 de marzo.

Diana Shoffstall

Oscuridad. Una excelsa comedia negra que nos conduce al fin del mundo

Si algún día llegase el fin del mundo, Dios quiera que no pase mis últimos instantes en esta tierra en compañía de un personaje tan enigmático  y espeluznante como lo es “B”.

En esta comedia negra escrita por Jan Vilanova (Andorra, 1982), llega a un pequeño y aislado pueblo nuestro protagonista, un conocido reportero (para nosotros no tiene nombre, es simplemente el personaje “A”), con la intención de cubrir la noticia del inminente fin de mundo vaticinado por algunos -esos otros personajes “locos” que no aparecen en escena- que deambulan por el pueblo y sus alrededores. La mala fortuna hace que se le estropea el coche a nuestro protagonista y él se adentra en un edificio -parece que es una oficina del Ayuntamiento- para pedir auxilio. Cierra tras si la puerta para que no entre el calor sofocante del exterior.

Y comienza la pesadilla para nuestro desventurado reportero.

El hombre que sale al encuentro de “A” quizás sea un empleado del Ayuntamiento o quizás sea una aparición – incluso podría ser un extraterrestre- . Es el personaje “B” que confunde y aturulla a “A”, cada vez más frustrado e impotente. “A” no se percata de que “B” se ausenta por una puerta lateral. Cuando se da cuenta que está solo, va en busca de “B” y encuentra otro hombre igual que “B” que dice ser el gemelo del primero. “B2” le podemos llamar y es igualmente indescifrable. La turbación y ansiedad de “A” van in crescendo. La situación es absurda, surrealista. Encerrado, sediento, sin que nadie le dé respuestas, “A” se enfrenta a la más absoluta oscuridad sin retorno.

Magníficamente representada sobre el escenario de Sala Intemperie, Oscuridad podría ser una parábola de la vida misma. Todos los días hemos de hacer frente a sucesos inverosímiles y a falsas noticias. Nos topamos con personas que nos resultan inescrutables, obstinados en sus creencias o impermeables a la razón. Nuestra ansiedad ante las cosas y personas desconocidas o incomprensibles puede desembocar en una depresión de lo más oscura.

Pero no nos pongamos depresivos, por favor. En clave de comedia negra, esta Oscuridad  también provoca en el espectador una risa algo nerviosa pero totalmente espontánea y saludable. Y ello gracias no solo al original e ingenioso texto de Jan Vilanova, sino también a la labor de los co-directores Gorka Lasaosa y Abel Vernet -ambos íntimamente ligados a Intemperie Teatro- , quienes han logrado imponer un ritmo a la obra que mantiene al espectador clavado en su asiento y fascinado por los diálogos. Y gracias sobre todo a las interpretaciones de Dafnis Balduz, como nuestro desdichado reportero “A”, y de Karlos Aurrekoetxea, en el doble papel de los gemelos “B”. Este último demostrando una encomiable utilización de la expresión corporal y gestual. Una maravilla.

Oscuridad la pueden ver en Sala Intemperie (Twitter: @intemperieteatr) los viernes, sábados y domingos hasta el 14 de abril. No la pierdan.

Para más información sobre la programación completa, horarios y precios de Sala Intemperie, consulten su página web:

http://intemperieteatro.com/

Diana Shoffstall

Van Gogh, a las puertas de la eternidad. La creatividad explosiva de un pintor que no era de este mundo

A Julian Schnabel (nacido en Nueva York en el año 1951) le gusta hacer películas sobre individuos singulares, individuos que se han sumergido en sus mundos interiores para después ofrecer sus creaciones al exterior. Basquiat (1996) nos lleva al mundo de Jean-Michel Basquiat, joven pintor vanguardista y drogadicto en Nueva York en los años 80 del siglo pasado. Antes que anochezca (2000) nos aproxima a la vida del escritor homosexual cubano Reynaldo Arenas que tuvo que exiliarse a los Estados Unidos por esa misma época y donde se suicidó pocos años después. La escafandra y la mariposa (2007) está basada en las memorias del periodista francés Jean Dominque Bauby publicadas en Francia en el año 1997, año de la muerte de Bauby, quien, a causa de una lesión cerebral, había quedado parapléjico y mudo en el año 1995. A Julian Schnabel le va bien hacer este tipo de películas; las nominaciones y premios en los grandes festivales de cine de los Óscar, Globos de Oro, Cannes, BAFTA, Venecia, … no han sido pocos. Además, Schnabel no es únicamente un director de cine; también él es pintor (y miembro de la Royal Academy of Arts de Londres).

Van Gogh, a las puertas de la eternidad : CartelEn At Eternity’s Gate (título original de la película), Schnabel ha elegido la vida y obra de Vincent Van Gogh, ese pintor holandés que se trasladó a la campaña francesa, al pueblo de Arlés, para calmar su ansiedad. Pero Van Gogh era un ser atormentado que se automutiló, amputando parte de su oreja izquierda, en el año 1888 y murió a los pocos meses, con 37 años, de las complicaciones de un disparo de bala en el estómago y después de pasar voluntariamente por diversos sanatorios psquiátricos. Durante esos últimos meses de su vida Van Gogh pintó, en una explosión de creatividad, hasta medio millar de cuadros.

Schnabel, para transmitir el sufrimiento y el genio creador de Van Gogh, nos obliga a mirar el mundo a través de los ojos del pintor. Muchas secuencias sin diálogo; solamente la presencia de Van Gogh acompañada de la música compuesta por Tatiana Livoskaya. Vemos lo que él ve: los colores, la luz, las figuras, los objetos, la naturaleza … todo a través de sus ojos. Imágenes a veces borrosas, cegadoras, quizás soñadas por Van Gogh. Y después vemos la cara de Van Gogh e intentamos entender cómo él está viendo el mundo. Un espléndido trabajo del actor estadounidense Willem Dafoe como Van Gogh. Dafoe, como pocos actores, se expresa maravillosamente a través de sus ojos y gestos faciales. Dafoe, como Van Gogh, es ahora exasperante y beligerante, ahora tremendamente necesitado de afecto y aprobación. Un actor idóneo para recrear la angustia de Van Gogh en busca de la eternidad.

A Dafoe le hacen compañía una media docena de actores sólidos, entre otros: Rupert Friend como el hermanísmo Theo Van Gogh; Oscar Isaac en el papel del queridísimo amigo y también pintor Paul Gauguin; Emmanuelle Seigner interpretando a Madame Ginoux, propietaria de un establecimiento hotelero en Arlés que sentía compasión hacia el pintor; … Y vuelvo a la banda sonora que es oída a lo largo de la película. Compuesta por Tatiana Livoskaya para piano (y, en alguna pieza, para piano y violín), la música evoca los estados mentales de Van Gogh.

Un buen trabajo de Schnabel y de sus co-guionistas Louise Kugelberg y Jean-Claude Carrière (este último un gran colaborador del entonces mayor Luis Buñuel), de Benoît Delhomme (fotografía), nuevamente de Kugelberg y Schnabel (montaje) y de la ya mencionada Lisovkaya (banda sonora). Ellos, junto con un entregado Willem Dafoe y los demás actores, han creado una obra imperfecta pero que sin duda perdurará como la memoria y obra de Vincent Van Gogh.

Van Gogh, a las puertas de la eternidad está proyectándose en los cines de España desde el pasado día 1 de marzo.

Diana Shoffstall