Fedra. La incurable enfermedad del amor

El Teatro Karpas ha colocado una placa sobre la escalera que nos conduce al escenario y butacas. En ella, bajo el título de Fedra, leemos:

El Romanticismo que bebe en las fértiles aguas emocionales y estéticas del Medievalismo, recoge y transforma el salvaje trío que de la Grecia clásica le ha llegado. El triángulo pasional, Fedra, Hipólito, Marcelo, cobra tintes insospechados cuando se despoja de la intervención de los dioses.

Estas palabras son firmadas por Manuel Carcedo Sama, responsable de la dirección y dramaturgia de la versión romántica de Fedra que se ha estrenado hace unos pocos días en la sala madrileña.

Resultado de imagen de teatro karpasEn esta Fedra, Teseo, el esposo maduro de la joven Fedra, es un hombre de negocios que no se va a la guerra sino de viaje por asuntos profesionales. Hipólito, el hijo casi adolescente de Teseo de su anterior matrimonio y, por tanto, hijastro de Fedra, es aficionado a la caza pero también es un estudiante de los románticos. Su instructor es Marcelo, tan enamorado de la enseñanza como lo es de su alumno, que es objeto a la vez del deseo irrefrenable de Fedra. Y está también la omnipresente Ama: testigo de las mentiras, conocedora de los secretos, protectora de los inocentes y apaciguadora de las turbulencias. Pero el Ama finalmente es tan solo una persona al servicio de los demás. Ellos la quieren, pero no le escucharán y no podrá evitar el trágico desenlace.

Fedra ha fascinado a los poetas y dramaturgos a lo largo de los siglos: Eurípides, Séneca, Racine, Unamuno y muchos otros, desde antes de Cristo hasta nuestros días. Manuel Carcedo Sama ha trasladado esta historia de la incurable enfermedad del amor y de pasiones que pueden ser hasta delictivas hasta el período del Romanticismo, cuyos exponentes sobre todo dieron rienda suelta a los sentimientos en sus obras. Piensen si no en Bécquer, Víctor Hugo, Poe, Goethe, Schiller, Lord Byron, Mary Shelley, Keats, Jane Austen, Emily Bronté, Óscar Wilde … Este último fue juzgado por mantener relaciones íntimas con otro hombre y fue encarcelado por ello. Sin duda, este hecho histórico es el origen de la alusión del Ama; recela de Marcelo y de sus atenciones hacia Hipólito.

Pero es Fedra la figura central de la obra, una mujer consumida por el amor y la culpa. Marta Eguía, como Fedra, llena el escenario con su dolor desgarrador. Y está secundada por cuatro actores recurrentes de esta sala: Raúl Peñalba (Hipólito), Alberto Romo (Teseo), Jorge Peña Miranda (Marcelo) y Charo Bergón (Ama). Todos ellos, como es habitual, con sólidas interpretaciones de sus personajes.

Una vez más, con Fedra, Teatro Karpas cumple con su cometido de dar al público lo mejor de sí mismo, y el público responde, como no podría ser de otra manera, con sus aplausos.

Para más información sobre esta obra y la demás programación de Teatro Karpas, consulten su página web:

https://www.karpasteatro.com/

Diana Shoffstall

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El amor médico. La ingeniosidad e inteligencia de la mujer que propone y dispone

¡Que nadie diga que el teatro clásico esté passé! La compañía de teatro Ensamble Bufo ha vuelto al escenario del Corral Cervantes este verano, nuevamente ofreciéndonos una versión de una obra de Tirso de Molina. (Los vimos el año pasado en el Corral Cervantes con una deliciosa versión de Don Gil de las Calzas Verdes). ¡Y que obra, damas y caballeros y queridos lectores! Nada más y nada menos El amor médico escrito por Tirso de Molina hace cuatrocientos años y escenificada por primera vez por esta compañía madrileña nacida en 2014 bajo la dirección de Hugo Nieto.

Resultado de imagen de cartel el amor médico corral cervantesEstamos en Sevilla, en casa de Jerónima, una joven estudiante de medicina. (Tirso de Molina, siendo un religioso de la Orden de la Merced, fue desde luego un adelantado de su época). Jerónima se ha quedado prendada del apuesto Gaspar, amigo de su hermano Gonzalo, pero Gaspar, que lleva un mes en la casa, no le presta atención. Gaspar, junto a su fiel criado Tello, finalmente deberá trasladarse a Portugal -por no decir huir- pues un asunto de amoríos en Toledo le persigue. Nuestra joven Jerónima, resolutiva y decidida, va detrás, acompañada de su también fiel criada Quiteria. Para el regocijo del público, la diversión continúa. Jerónima deberá idear estrategias cada vez más estrambóticas para lograr su objetivo, incluso se hace pasar por médico, el Doctor Barbosa, y también por una inventada Marta, hermano de éste. Gaspar -que es un enamoradizo por excelencia- recuerda el idilio de Toledo, se pregunta quien sería la misteriosa desconocida de Sevilla, se fija en la bella Estefanía, cuerpo presente en Portugal -la amada del tímido Rodrigo, amigo de Gaspar, quien sin embargo no osa profesarle su amor- . La bella Estefanía a su vez se siente cada vez más atraído por su médico el Doctor Barbosa. ¡Imagínense el enredo! Pero no desestimamos el ingenio de Jerónima y sus habilidades ¡hasta para hablar en portugués! Disfruten la final feliz y aplauden.

Disfruten toda la obra, una brillante adaptación cuya dramaturgia incluye versos de Tirso de Molina y versos nuevos de Alberto Gálvez. Un texto que enaltece la valía de la mujer y que cobra vida con las actuaciones de cinco grandes comediantes que también cantan, bailan y tocan instrumentos musicales, bajo la dirección musical de Miguel Magdalena, miembro fundador de la conocidísima compañía Ron LaLá. Nombremos a  los cinco: María Besant (Jerónima), Carlos Jiménez-Alfaro (Gaspar), Esther Isla (Quiteria/Estefanía), Dani Llull (Tello) y Jorge Muñoz (Gonzalo/Rodrigo). Ellos finalizan con una canción que recuerda y homenajea con mucho humor y respeto las muchas mujeres españolas que han sido pioneras, siguiendo la estela de nuestra ingeniosa e inteligente Jerónima.

El amor médico estará sobre el escenario hasta el 21 de septiembre. Corran, corran para no quedarse sin sus entradas.

Para toda la información sobre ésta y otras obras que podemos ver aún en el Corral Cervantes (Twitter: @Corral Cervantes) ubicado en la Cuesta Moyano de Madrid, consulten la página web:

Fiesta Corral Cervantes 2019

https://stageandscreenole.wordpress.com/2018/08/06/don-gil-de-las-calzas-verdes-una-comedia-de-enredos-clasica-triunfa-cuatro-siglos-despues/

Diana Shoffstall

El peral salvaje. Sobrevivir, superar, soñar

Tres horas y ocho minutos. Es la duración de El peral salvaje, la última película del cineasta turco de 60 años, Nuri Bilge Ceylan. Ocho minutos menos de Sueño de invierno que se alzó con la Palma de Oro de Cannes en el año 2014. Tres horas y ocho minutos de inmersión en la Turquía actual tal como es percibida por Sinan, un joven que, acabados sus estudios universitarios en Çanakkale (una ciudad portuaria sobre el estrecho de los Dardanelos que une el Mar Egeo con el Mar de Mármara), retorna a su pueblo natal de Çan, en el interior, a 70 kilómetros de distancia de la costa. El reencuentro con su familia y su pueblo es también un reencuentro con el pasado y una búsqueda de futuro.

Resultado de imagen de logo película el peral salvaje Sinan está nuevamente en su casa, y como muchos jóvenes procedentes de pueblos pequeños que se han trasladado a la gran ciudad para estudiar, se muestra algo beligerente, despectivo y pomposo. En realidad, Sinan intenta enmascarar el miedo y la inseguridad que le abruman. Rehúsa el ejemplo de su padre, un profesor muy querido y respetado durante muchos años, pero que ha desperdiciado su reputación por su afán al juego. Ha dejado a su familia al borde de la penuria y es objeto de las burlas sútiles por parte de sus colegas y vecinos. Sinan desprecia y culpa a su padre por su caída en desgracia, y recrimina y culpa a su madre por lo que él percibe como una actitud pasiva. Sinan está a la deriva. Su gran sueño es publicar el libro que ha escrito, alcanzar el éxito, ser una figura importante en el mundo literario, dejar atrás la herencia vergonzosa del fracaso de su padre.

La verdad dicha, en los más de tres horas del largometraje, el espectador lucha por empatizar con Sinan. Es difícil. Nos enforzamos pero Sinan no nos gusta, a mi no me ha gustado. Aborda en una biblioteca pública a un escritor que tiene cierta fama. Le habla de su libro y solicita su ayuda al mismo tiempo que le cuestiona su legitimidad y autenticidad. La paciencia del escritor se acabará. (La secuencia en la que el escritor se deshace del pegajoso y repelente Sinan es memorable). En otra escena Sinan se encuentra por casualidad con una joven amiga que se dispone a casarse por conveniencia. Tampoco puede Sinan reprimir su desdén a pesar del cariño que él le profecía a ella en el pasado. Discute con su madre, ignora a su hermana, se pelea con sus amigos, desatiende su preparación para el examen que le dará el título de profesor. En definitiva, nuestro protagonista prosigue la quimera de ser otra persona: no el hijo de su padre, no un profesor de escuela de pueblo, no el guardián de las tradiciones y la memoria, no un “don nadie” sino un “don alguien”, un “señor escritor”.

No es lugar para desvelar si Sinan consigue o no publicar su libro, si se reconcilia o no con su familia y su pasado. Sí podemos desvelar que al final de la película -que da un pequeño salto en el tiempo- Sinan no es el mismo joven desagradable, tendencioso, maldiciente que conocemos al principio. Quizás ahora sí Sinan tenga derecho a soñar.

Una película compleja ésta de Nuri Bilge Ceylan. Y unos actores que sintonizan con el director. Aprecio especialmente las interpretaciones de Dogu Demirkal como Sinan (Demirkal prácticamente es debutante en esta película; se ganaba la vida -se dice malamente- como cómico); Serkan Keskin como Süleyman, el escritor; y Murat Cemcir como el padre, Idris. Y aprecio sobre todo la larga escena entre Sinan y dos imames jóvenes, una escena cuyos diálogos -incluidas las palabras de Sinan- reflejan las contradicciones, controversias y contrastes de la Turquía actual.

El peral salvaje llegó a las pantallas de España el pasado día 1 de agosto y sigue en la cartelera.

Diana Shoffstall

La dama boba. Cada oveja con su pareja

La Fiesta Corral de Cervantes, el logrado homenaje a la creatividad literaria del Siglo de Oro, entra en la recta final de ésta, su tercera edición. La dama boba, de Lope de Vega, es un ejemplar exponente del teatro del Siglo de Oro. Una comedia de enredos, en ella los versos de Lope de Vega hacen piruetas para atrapar al espectador que sigue la acción trepidante de la obra con -nunca mejor dicho- grandes expectativas.

Resultado de imagen de cartel de la dama boba corral de cervantesLas hermanas Finea y Nise son aparentemente opuestas. Finea es la niña boba cuyas palabras y modales desesperan a su padre mientras que Nise es inteligente y reservada y desprecia las tonterías de su hermana. Los pretendientes les rondan pero pronto descubriremos que el amor es inconstante y que las apariencias no son fiables. Octavio, padre de las hermanas, consigue que Liseo se compromete en matrimonio con Finea sin que él conozca aún a su prometida. La bobedad de Finea le espantará a Liseo quien se sentirá irremediablemente atraído por Nise. Laurencio, poeta pobre, es aceptado como la pretendiente de Nise quien se cree enamorada de él, pero el mayor dote de Finea hace que Laurencio se acerca a la hermana boba. Lo que sigue incluye peleas entre las hermanas, cruces de sables entre Liseo y Laurencio y también entre Nise y Liseo, quebraderos de cabeza de Octavio, y la complicidad activa y/o el regocijo pasivo de los variopintos criados y cortesanos del entorno de los protagonistas, mientras Finea y Nise descubren nuevas facetas hasta ahora desconocidas de sus personas. Finea se mostrará valiente y firme y Nise se revelará tierna y sentimental. El amor vencerá. Cada oveja con su pareja.

La dama boba representada en el Corral de Cervantes es la creación de la compañía Clásicos on the road, dirigido por Antonio Alcalde (y que también encarna a Laurencio en la obra). Los seis miembros del elenco -cuatro hombres y dos mujeres- interpretan sendos personajes con la excepción de los actores que se ponen en la piel de Octavio y Finea. (Beatriz Morandeira destaca sobre todo por su interpretación como Finea). Hay que decir que el ritmo de la obra es muy rápido y no todos los espectadores tenemos la facilidad de comprender los versos clásicos. Pero la dinámica de la obra y el buen hacer de los actores logran que el público finalmente disfruta con la comedia.

Ya han finalizado las representaciones de La dama boba en el Corral de Cervantes, aunque seguramente seguirá de gira en otras localidades. Pero aún hay obras muy esperadas que podemos ver en la Cuesta de Moyano de Madrid. Hoy mismo se estrena El amor médico, obra de Tirso de Molina hasta ahora nunca representada sobre un escenario. El lazarillo de Tormes, que estuvo también en la anterior edición del Corral de Cervantes, asimismo está en la programación desde hoy. (Ver abajo el enlace a la reseña que se publicó en este blog el 9 de septiembre del año pasado). Y, entre otros espectáculos, Las mujeres sabias de Molière llegará al Corral de Cervantes en los próximos días.

Pueden consultar toda la información sobre esta 3ª edición de la Fiesta Corral de Cervantes en su página web:

http://www.corralcervantes.com/

https://stageandscreenole.wordpress.com/2018/09/09/el-lazarillo-de-tormes-el-picaro-por-antonomasia-hechiza-al-publico-en-este-espectaculo-protagonizado-por-dos-grandes-talentos/

Diana Shoffstall

Antígona. Una noche mágica, sublime, de ensueño

Casi 2500 años. Es la “edad” de Antígona. Bueno, vamos a concretar. La primera representación de la tragedia de Sófocles tuvo lugar en el año 441 a.C. y no ha dejado de representarse desde entonces sobre los escenarios de todo el mundo. Pero esta Antígona del Víctor Ullate Ballet-Comunidad de Madrid quizás sea la primera versión danzada. ¡Y con que maestría!

Víctor Ullate (director de la compañía que fundó en el año 1988) y Eduardo Lao (director artístico y compañero inseparable de Ullate desde hace 30 años) han creado una coreografía brillante para transmitir al público todas las emociones de los personajes de este texto universal sobre el deber personal o familiar (Antígona) y el civil o político (el Rey Creonte). Desde principio a fin el espectáculo cautiva, hipotiza y ciega al público a todo cuanto sea ajeno a los movimientos sobre el escenario.

Resultado de imagen de cartel antígona víctor ullateLas escenas se van sucediendo, cada una de ellas cargada de sentimiento. Antígona (la gran bailarina Lucía Lacarra) y su hermana Ismene (Min Kyung Lee) intentan consolar a su ciego padre Edipo (Cristian Oliveri); Polinices (Alejandro Bretones) y Eteocles (Avery Reiners), los hermanos de Antígona, se enfrentan en guerra y se dan muerte; Antígona e Ismene velan el cadáver de Polinices; Antígona desobedece al Rey Creonte (Mariano Cardano) quien ha ordenado que el cadáver sea arrojado por las murallas y no enterrado, … Y llegamos a las aún más bellas escenas, si cabe, que nos conducen al final de la tragedia. Antígona y Hemón, hijo de Creonte se aman (el joven pero ya consagrado Josué Ullate, hijo de Víctor Ullate es Hemón) y se desesperan pues el castigo de Antígona por su desobediencia al Rey es ser enterrada viva. El Rey Creonte sufre ante la angustia de su esposa Eurídice (Keiko Oishi) y tiembla ante las profesías del ciego Tiresias (Dorian Acosta). El desenlace es abrumador, con el Rey Creonte rodeado de los cuerpos sin vida de Antígona, Hemón y Euridice. Y llegaron los aplausos y las ovaciones del público en pie.

Fue una noche mágica, sublime, de ensueño. La escenografía, la iluminación, el vestuario y sobre todo la música, que evocaba los orígenes griegos -casi orientales- de la obra- , constituían un marco perfecto. Eso sí, he echado de menos una mención concreta de las músicas que han sustentado este ballet. El programa de mano es muda al respecto (“música: varios intérpretes”). He leído en otras crónicas que, además de creaciones de artistas como Peter Gabriel o Lisa Gerrard, la música original para el ballet ha sido obra de Rubén Lebaniegos, David Moñiz y Sergio Menem. Mi enhorabuena.

Antígona ha llegado a Madrid después de triunfar este verano en el Festival de Teatro Clásico de Mérida, el Festival de Verano de San Lorenzo de El Escorial y la Quincena Musical de San Sebastián. ¿Será la última coreografía de Víctor Ullate? Puede ser -o no- . Ya el año pasado Ullate declaró que en el futuro se dedicaría a su Fundación para la Danza. Eso fue con motivo del inolvidable 30 años de danza que homenajeaba la trayectoria de Ullate y que tuvo lugar también en los Teatros del Canal (se publicó una reseña de este evento el 28 de agosto de 2018; ver el enlace abajo). Sea como fuere, el legado de Víctor Ullate perdurará.

Antígona se está representando en los Teatros del Canal de Madrid hasta el próximo 8 de septiembre de 2019.

Encontrarán toda la información sobre éste y otros espectáculos de la programación de Teatros del Canal (Twitter: @TeatrosCanal) en este enlace:

http://www.teatroscanal.com/

https://stageandscreenole.wordpress.com/2018/08/28/30-anos-de-danza-victor-ullate-para-la-posteridad/

Diana Shoffstall

La importancia de llamarse Ernesto. Las genialidades de Oscar Wilde sobreviven más de 100 años después

El irlandés Oscar Wilde (1854-1900) fue un escritor prolífico a pesar de que muriese a la temprana edad de 46 años. Muchas son las obras que Wilde ha legado a sucesivas generaciones de escritores, a los estudiosos y a los lectores, entre otras el relato En Fantasma de Canterville, su única novela El Retrato de Dorian Gray, el poema Balada de la Cárcel de Reading, y un largo etcetera.

Resultado de imagen de la importancia de llamarse ernesto teatro lara cartelUna de sus obras más queridas es, quizás, esta obra de teatro, La importancia de llamarse Ernesto, escrita a finales del siglo decimonoveno. Es una comedia de enredos: dobles vidas, un hermano ficticio, identidades erróneas, mujeres fantasiosas, una alta sociedad que premia sobre todo las “referencias”. La historia gira en torno a Jack Worthing, que reside en el campo. Aunque carente de “referencias”, es tutor de la joven y rica Cecily Cardew. Jack se inventa un hermano algo canalla, Ernesto, para justificar sus escapadas a Londres. “Ernesto” y su amigo Algernon Moncrieff son extravagantes y muy atractivos. Tanto que Gwendolen Fairfax, hija de la formidable Lady Bracknell, se enamora de “Ernesto” y él la corresponde. Lady Bracknell, por supuesto, se opone a un matrimonio con un joven sin “referencias” y Jack/”Ernesto” no tendrá más remedio que intentar desenredar el enredo. Todos terminan en la casa de campo de Jack Worthing. Gwendolyn se escapa de su casa en Londres para unirse con “Ernesto” (sin que él lo sepa), Lady Bracknell le sigue a su hija, Algernon quiere saber qué pasa en el campo y quién es esa joven Cecily. No se le ocurre a Algernon nada más oportuno que presentarse en la casa de campo, haciéndose pasar por “Ernesto”, el hermano de Jack. Pronto se descubrirá que Cecily está locamente enamorada de ese “Ernesto”, algo canalla, hermano de su tutor, y, como no, Algernon se queda prendado de Cecily. Y ahora sabemos porque es tan importante llamarse Ernesto. Las jóvenes Gwendolyn y Cecily identifican a sus amados como “Ernesto”, el honesto Ernesto, y nadie se llama Ernesto en realidad.

Como es de esperar, hay más vueltas de tuerca y descubrimientos sorprendentes hasta el final que es, por supuesto, satisfactorio para todos los personajes y también para los espectadores. No es fácil que la sutileza del lenguaje y juegos de palabras empleados por  Oscar Wilde traspasen la barrera de la traducción a otro idioma. Pero esta obra, versionada y dirigida por Ramón Paso, no está nada mal. Y ha acertado con una estética que combina trajes de finales del siglo 19 con deportivos de colores. El diario en el que Cecily vuelca sus imaginaciones románticas es un tablet. Si bien, antes de levantar el telón, la música de Gilbert & Sullivan nos acompañaba, durante la obra suenan temas pop. (Gilbert y Sullivan fueron afamados libretista y compositor de numerosas operetas durante la época Victoriana; una amiga británica tuvo la gentileza de llamar mi atención sobre estas melodías previas).

Un texto divertido, sí, y una dirección y escenografía más que aceptables. Es una pena que algunas de las interpretaciones son muy flojas. Lady Bracknell es un personaje fuerte, con carácter, sus declaraciones y pronunciamientos son contundentes. Esto sobre el papel. Desafortunadamente, la actriz que interpreta Lady Bracknell no transmite la esencia de su personaje. Los jóvenes actores que interpretan a Jack Worthing y a Algernon Moncrieff son algo mejores (mejor aún el actor que encarna al Reverendo Chasuble que aparece en las últimas escenas de la obra), pero son las chicas que brillan: Ana Azorín como Cecily Cardew, Inés Kerzan como Gwendolen Fairfax y una estupenda Ángela Peirat como la omnipresente y sagaz criada Señorita Lane.

Aún con este “pero”, ésta La importancia de llamarse Ernesto es una obra para pasarlo bien. El teatro estaba lleno, y eso que estamos en pleno período de vacaciones estivales.

Las obras de la compañía Pazoazorín Teatro, responsable de esta producción, son habituales en el Teatro Lara. Aparte de La importancia de llamarse Ernesto, actualmente podemos ver Lo que mamá nos ha dejadoBesARTE, mimART y follARTE. Esta espectadora vio esta última obra en Sala Intemperie hace unos meses:

https://stageandscreenole.wordpress.com/2019/01/27/besarte-mimarte-follarte-mejor-aun-dejarte/

La importancia de llamarse Ernesto estará en cartel hasta el 29 de septiembre. Consulten la página web del Teatro Lara (Twitter: @teatrolara) para toda la información sobre esta obra y la demás programación en sus dos salas.

http://www.teatrolara.com

Diana Shoffstall

El despertar de las hormigas. La puerta se abre tímidamente a un futuro precario pero prometedor

Costa Rica no es conocido, digamos, por su industria cinematográfica. Por tanto, ver en España una película costarricense es todo un acontecimiento. El despertar de las hormigas, el debut en el cine de largometrajes de la joven Antonella Sudasassi (San José, 1986) es un digno ejemplo del talento creativo que brota en este pequeño país centroamericano.

Resultado de imagen de cartel el despertar de las hormigasNuestra protagonista es Isabel, una joven esposa y madre que vive en un pequeño pueblo no lejos de la costa. Sus hijas tienen 9 y 5 años. ¿Cuántos años tiene Isabel? No lo sabemos pero sin duda se ha casado a una temprana edad. Tendrá quizás 28 años. No sabemos nada de la familia de la que procede Isabel. Ella vive con su marido Alcides y sus hijas en el pueblo de él. A Isabel le rodean su suegra, sus cuñados, otros familiares y amigos de Alcides, y las reuniones familiares se multiplican. Se juntan para todo: para celebrar cumpleaños y para ir de vacaciones. Su entorno es modesto. Isabel cuida de su marido y de sus hijas y es costurera. Trabajando desde una pequeña estancia de su casa, confecciona ropa y hace arreglos; los pocos beneficios ayudan a sostener la economía familiar. El marido de Isabel la quiere, sus hijas son preciosas y su vida es por lo general apacible, aunque con algunas estrecheces por falta de ingresos. Pero más allá de las estrecheces en lo material, Isabel -de manera semiconsciente- comienza a padecer de un malestar de espíritu. Alcides desea tener un tercer hijo, por supuesto un varón para perpetuar su estirpe, algo a que Isabel se opone.

Efectivamente, en esta película asistimos al despertar de Isabel a un futuro en el que ella puede tomar decisiones. El despertar de las hormigas posa su tímida y modesta mirada sobre la sociedad actual de Costa Rica en la que las tradiciones y los hombres aún mandan en gran parte y los anhelos y las necesidades de las mujeres no están tomados en cuenta. Isabel querría ampliar su negocio de costura y alquilar un pequeño local para ello pero no se atreve a decirlo abiertamente a Alcides. Su pelo larguísimo ya no es de su agrado (en sus sueños el pelo se le cae a puñados) pero a Alcides le gusta el pelo largo. Sus hijas también tienen el pelo largo e Isabel se afana en presentar el cabello largo de las tres bonitamente arreglado para dar gusto a su marido. Isabel se rebela en su interior contra las ligeras injerencias de su suegra en su vida cotidiana. Su suegra perpetúa las tradiciones, dando prioridad a los hombres. Poco a poco, el cúmulo de las frustraciones de Isabel -a las que ella misma no sabe dar nombre y que son como un leve dolor de cabeza que no se va- le impulsarán a dar un paso que, intuimos, puede ser el primero de otros y que, aunque quizás no cambien radicalmente su propia vida, sí serán determinantes en la vida de sus hijas.

Resultado de imagen de cartel el despertar de las hormigasLos actores, todos ellos, están a la altura de sus personajes. Daniella Valenciano como Isabel. Leynar Gómez en el papel de Alcides. Isabella Moscoso y Avril Alpízar, interpretando a las hijas Valery y Nicole, son deliciosas, frescas, totalmente naturales, y sin artificio.

Son muchos los aspectos positivos de El despertar de las hormigas. Sin embargo, es, como ya he dicho, bastante light. Aquí no hay malos: la suegra y demás familia de Alcides son un poco molestos nada más. Alcides, aunque tenga su lado machista -un producto de la sociedad en la que vive- no es para nada ni violento ni represor. Es de todo sorprendente la reacción más bien pacífica de Alcides ante una breve “desaparición” de Isabel del hogar. Y la escena final de la película es totalmente anticlimática. Aún así, me ha gustado bastante esta película.

(Por cierto, a mi me parece que las hormigas nunca duermen. Me gustaría saber lo que ha motivado a Antonella Sudasassi a elegir el título).

El despertar de las hormigas llegó a las pantallas de España el pasado día 2 de agosto después de su paso por la sección oficial a competición de la última edición del Festival de Málaga.

Diana Shoffstall

La habitación. Teatro gótico en homenaje a Edgar Allan Poe, Estudio 1 y Chicho Ibañez Serrador.

La primera vez que la que suscribe ha acudido a la sala La Usina y ha sido para ver la obra La habitación de la compañía Teatro del Sótano dirigida por Francisco J. de los Ríos. Todo un descubrimiento esta pequeña pero acogedora sala. Y la obra no ha defraudado, asegurando que esta espectadora estará pendiente de la programación y volverá a probar suerte.

El mismísimo Francisco J. de los Ríos (al menos, creo que ha sido él) apareció ante el público antes del comienzo de la función para hablar de la gestación de esta obra, inspirada en el universo literario de Edgar Allan Poe y con el afán de seguir la estela de programas televisivas inolvidables como Estudio 1 (en emisión del año 1965 al año 1984) o Historias para no dormir (1966-1982) del reciente fallecido y añorado Chicho Ibañez Serrador. También mencionó que una de las actrices nombradas en el programa, por razones de otros compromisos profesionales –La habitación ha tenido un recorrido más largo que lo habitual- había sido sustituida por otra.

Finalizada esta introducción, los espectadores pudimos meternos de lleno en la casa de las hermanas Bierce que habían invitado al Dr. Edgar Stevenson a que acudiera a un encuentro con ellas. Estamos en una sola y lúgubre habitación, iluminada únicamente por velas. Arrecia una feroz tormenta afuera. Una escalera lleva a la planta superior donde las hermanas dicen habita su madre moribunda y de la que extraños ruidos proceden. Poco a poco se irá desvelando el motivo de la llamada de las hermanas Bierce al Dr. Stevenson, quien se verá obligado a revelar su propia historia envuelta en escándalo, por prácticas poco ortodoxas no aceptadas por sus colegas de profesión. Pero esas prácticas no ortodoxas son precisamente lo que interesan a las hermanas. Con gran astucia y contundencia por parte de una de ellas, y con halagos y súplicas por parte de la otra, llevarán al doctor a su perdición. Y en la trama final de la historia las hermanas nos descubrirán hasta que punto la locura se ha apoderado de ellas.

Sí, muy satisfactoria la experiencia. Teatro gótico que echa mano de todos los elementos propios de este género: la noche oscura y tormentosa, las velas parpadeantes, una habitación claustrofóbica, el contraste de la vestimenta negra y severa de una hermana y blanca y ligera de la otra, los ruidos no explicados, … Y una muy buena actuación por parte de los tres intérpretes: Jorge Bódalo, Jennifer Baldoria y -si no me equivoco- Susana Patier.

La habitación lleva representándose muchos meses, todo un logro para una compañía y teatro pequeños. Pero lo bueno se acaba, al menos de momento. Quedan únicamente cuatro oportunidades para ver la obra (los días 9, 10, 16 y 17 de agosto). Para toda la información sobre las funciones y entradas, deberán consultar la página web de La Usina (Twitter: @Sala_La_Usina). La habitación no es la única obra de Francisco J. de los Ríos en cartel en esta sala. También podemos ver aún este mes de agosto la obra La Bruja o, para los más pequeños, El monstruo que comía pesadillas.

http://www.lausina.es/

Diana Shoffstall

El gran Buster. Un homenaje coral al genio del cine mudo

¡Que gran legado ha dejado el gran Buster Keaton! Y nadie mejor para recogerlo que Peter Bogdonavich, el historiador, actor, productor, crítico y director de cine estadounidense de 80 años, que con sólo 32 años dirigió la memorable película The Last Picture Show (1971). Ha tenido una larga carrera dedicada al cine y su reto actual es preservar la huella de algunas de las personas que han ejercido mayor influencia sobre la industria cinematográfica, publicando libros sobre Fritz Lang, John Ford y Orson Welles y libros de sus experiencias como cineasta que incluyen entrevistas con directores y actores inolvidables (Raoul Walsh, Alfred Hitchcock, Sidney Lumet, Marlon Brando, Humphrey Bogart, Marlene Diettrich, Audrey Hepburn, y un largo etcetera de nombres que integrarán para siempre el panteón de los ilustres).

Resultado de imagen de imagenes El gran BusterEl gran Buster es un afectuoso homenaje a un cineasta y cómico cuyas obras son el deleite de espectadores de todas las generaciones y la fuente de inspiración de muchos profesionales veteranos y actuales. Joseph Frank Keaton nació en 1895, el primer hijo de Joe y Myra Keaton, que hacían el circuito de los teatros de vodevil -con bastante éxito- en los Estados Unidos. Su espectáculo – The Two Keatons – fue rebautizado como The Three Keatons cuando el pequeño Joseph (pronto apodado Buster) hizo su debut con apenas cuatro años. El aprendizaje de Buster al lado de su padre fue esencial para su futuro (y Buster no lo olvidó; su padre tuvo pequeños papeles en varios de las películas más conocidas de su hijo).

Este homenaje de Bogdanovich tiene dos vertientes. Por un lado recorre la vida de Buster Keaton desde sus comienzos en el cine mudo de la mano de Roscoe “Fatty” Arbuckle hasta el declive de su actividad profesional (breves intervenciones en películas del gran montón de consumo fácil, anuncios de grandes marcas en la televisión de blanco y negro, apariciones en programas como The Ed Sullivan Show) en los años previos a su fallecimiento en 1966, pasando por su participación como soldado en la Primera Guerra Mundial (donde una detonación le dejó con una pérdida apreciable de audición), su retorno a su país y su “descubrimiento” por el productor Joseph Schenck, los años de gloria (10 películas entre 1923 y 1929) como director, guionista, productor y protagonista, su pérdida de control sobre sus películas cuando su productora fue adquirida por MGM, su alcoholismo, sus dos matrimonios fallidos y su feliz encuentro con una bailarina de nombre Eleanor quien se convertiría en la tercera Sra. de Keaton en 1940 y sería su compañera fiel durante los próximos 26 años, hasta la muerte de él.

Por otro lado, Bogdanovich nos regala escenas de numerosos corto- y largometrajes de Keaton, los suyos propios y los de otros en los que intervino, los mejores, los buenos y los no tan buenos. Una verdadera fiesta para los ojos y los sentidos. Y todo ello salpicado con comentarios y recuerdos de cómicos y cineastas veteranos (Mel Brooks, Dick Van Dyke, Carl Reiner, Werner Herzog) y de las nuevas generaciones (Johnny Knoxville, uno de los creadores de Jackass; Bill Hader, un cómico de Saturday Night Live; Jon Watts, director de algunas de las películas de Spiderman; Quentin Tarantino).

La película El gran Buster respira cariño, respeto y admiración. Con su “cara de palo”, sus ojos grandes y expresivos, su cuerpo menudo y ágil, su sentido infalible de timing y ritmo, y, sobre todo, su visión clarividente, Buster Keaton fue, es y será un referente en el mundo del celuloide. Contemporáneo de Charles Chaplin, Harold Lloyd y el Gordo y el Flaco (Oliver Hardy y Stan Laurel), entre otros, su grandeza no es eclipsado por ninguno.

El gran Buster ha llegado a España el día 2 de agosto por tiempo limitado. Algunos cines están programando a la par algunos de los más afamados títulos que componen el legado del gran Buster Keaton, como son Seven ChancesThe General.

Diana Shoffstall

Fiesta Corral Cervantes 2019. El teatro clásico vuelve a la Cuesta de Moyano de Madrid. ¡Empieza el espectáculo!

Un año más la Cuesta de Moyano acoge este magnífico festival de teatro clásico, con el Siglo de Oro como protagonista. Más de 120 representaciones con 17 espectáculos (de compañías nacionales e internacionales) de teatro, danza, música y teatro familiar, desde el 25 de julio al 22 de septiembre.

Image previewLos espectáculos se representan en una construcción que se levanta elegantemente en este emplazamiento de Madrid entre el Parque de Retiro, la estación de Atocha y el Paseo de Prado y que es una réplica del Corral de Comedias de Almagro. En su entorno, el público tiene a su disposición y para su disfrute amplias zonas de ocio, restauración y artesanía también ambientadas en el Siglo de Oro.

La novedad de esta edición es su hermandad con el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Entre otras obras procedentes del festival manchego, Fiesta Corral Cervantes nos ofrece una sola función de La lengua en pedazos de Juan Mayorga (basada en El libro de la Vida de Teresa de Jesús), con montaje de la Compañía Nacional de Teatro de México. Será el 30 de julio.

Precisamente México ha sido el país invitado en el festival de Almagro de este año y Fiesta Corral Cervantes se suma al homenaje con un montaje de una segunda compañía del país azteca, Efe Tres Teatro de México, que representará El Merolico (entremeses de Cervantes) varios días.

De martes a sábado Fiesta Corral Cervantes ofrecerá dos espectáculos distintos cada día, a las 20:00 y a las 22:00 horas. Quevedo, Lope de Vega, Tirso de Molina, Molière, … Y también las noches de los jueves, viernes y sábados a las 24:00 horas danza y música.

La que suscribe ha tenido el placer de asistir a varias funciones de la Fiesta Corral Cervantes en años anteriores. Créanme, son espectáculos de gran calidad, con opciones para todos los gustos y todas las edades. El cálido verano de Madrid respira cultura y complicidad en la Cuesta de Moyano. Prueben.

Consulten la página web para toda la información sobre ésta, la III edición del único festival de teatro clásico de Madrid.

Los precios de las entradas para todos los espectáculos son más que accesibles para todos los públicos. Vean también la página de Atrapalo.com que, por tiempo limitado, ofrece entradas con descuento.

Fiesta Corral Cervantes 2019

https://www.atrapalo.com/entradas/corral-de-cervantes_l28016/

Diana Shoffstall