El hoyo. La barbarie de que somos capaces todos si no reflexionamos sin mayores dilaciones en el futuro que nos espera

Esta espectadora, no siendo fan del género de ciencia ficción, no puede sino aplaudir esta película de Galder Gaztelu-Urrutia, su primer largometraje que, desde su presentación en sociedad, está recibiendo kudos tanto de la crítica como del público, llenando las salas de proyección. (Véase: Premio del Público, sección Locura de Medianoche en el Toronto International Film Festival; Premios Mejor Película, Dirección Novel y del Público en el Festival de Sitges).

Estamos en el presente -la comida es la misma que comemos nosotros, las personas se visten como nosotros, sus experiencias  -vividas tanto por error como con acierto- no difieren de las nuestras, pero no es nuestro mundo. La “Asociación” rige los destinos de las personas y es la máxima ley en un centro de reclusión. Un centro de reclusión que es la alternativa a la cárcel para algunos -los que han cometido delitos- y una terapia, para dejar de fumar por ejemplo, en el caso de otros que entran voluntariamente en el centro. Una torre gigante y hermética cuya luz y temperatura son controladas por la “Asociación”, dos personas por nivel y una especie de montacargas que se origina en el nivel 0 y que todos los días está repleto de comida exquisita preparada con esmero por el cohorte de cocineros y ayudantes. Un banquete de exquisiteces que irá bajando, nivel a nivel, y parando solo unos pocos minutos para que coman los ocupantes de cada nivel. ¿Pero es lo mismo estar en el nivel 6, como en el nivel 48, o  -dios quiera que no- en el nivel 172? ¿Podrán comer todos? ¿Podrán sobrevivir todos?

Nuestro protagonista Goreng (Iván Massagué) quería dejar de fumar y en el centro no se puede fumar. Aceptó una “terapia” de 6 meses. A su compañero de nivel (por no decir de celda), el viejo Trimagasi (Zorión Egileor), le faltan solamente un par de meses para cumplir su condena, porqué en su caso sí que es una condena por un delito cometido. Empiezan a transcurrir los días, que pronto son semanas y después meses, y Goreng se verá arrastrado a un infierno de barbarismo a su alrededor que resiste con todas sus fuerzas al principio y que después utilizará él mismo, impulsado por la mínima posibilidad de cambiar el futuro. Luchará hasta el fin, sin que por ello, y a pesar de que se vislumbra un atisbo de esperanza de que pueda haber un futuro mejor en el que la “Asociación” haya perdido el poder y las personas hayan retomado las riendas de sus destinos, la desolación del espectador -o al menos de esta espectadora- es abrumadora cuando los 94 minutos de la película han llegado a su término.

El hoyo (The Platform, título de la película en inglés, que se refiere al montacargas que significa vivir un día más o morir) es una distopía en toda regla (“una representación ficticia de una sociedad futura de características negativas causantes de la alienación humana”, según el Diccionario de la Real Academia Española). La visión de Galder Gaztelu-Urrutia y de los guionistas David Desola y Pedro Rivera no es bonita. Es despiadada e implacable. No es nuestro mundo actual, no, pero nuestro mundo está sufriendo. Hay sobrepoblación -o casi- y los recursos para sostener a tanta gente disminuyen y se destruyen. ¿Y si el futuro es ese? Matar o morir. La supervivencia de uno mismo sobre todo y que los demás se vayan al infierno. Yo no lo veré -y deseo con todo mi ser que nadie llegue a verlo- pero El hoyo nos obliga a contemplar ese otro mundo y preguntarnos “Qué haría yo?”.

Antes de terminar, mi enhorabuena a Aránzazu Calleja por la música que nos acompaña a lo largo de la película, un Boom! Boom! de fondo que rima con el Doom! Doom! que reverberaba en mi interior (doom es muerte, perdición y destrucción en castellano). Una enhorabuena que extiendo a todo el equipo técnico y artístico detrás de esta película que yo no tenía mucho interés en ver y que me alegro de haber visto.

El hoyo se está exhibiendo en las salas de España desde el pasado día 8 de noviembre de 2019.

Diana Shoffstall

Parásitos. El olor de la pobreza que el perfume de los ricos no puede disimular

Ver Parásitos, la última película del surcoreano Bong Joon Ho y ganadora de la Palma de Oro en la más reciente edición del Festival de Cannes, ha sido para la que suscribe un verdadero placer. Una película inteligente, mordaz, entretenida, con giros inesperados, a la vez absurda pero no de todo alejada de la realidad y con un final dramático, si bien no carente de humor negro.

Resultado de imagen de cartel de la película parásitos wordpress"La familia Kim no pasa por sus mejores momentos, si es que alguna vez tuvieran momentos mejores. Viven malamente el padre Ki-taek, la madre Chung-sook, el hijo Ki-woo y la hija Ki-jung en un pisito destartalado en un semi-sótano en un barrio deprimido y sucio. Sin un trabajo estable ninguno de los cuatro, tampoco se les ve ambiciosos ni emprendedores -en el sentido noble de ambas palabras calificativas- . Al contrario, nos parecen perezosos, vulgares y aprovechados, especialmente los padres. Los hijos se salvan en parte de tan mala opinión debido a su juventud y frescura. De hecho, Ki-woo comparte con un amigo -cuyas circunstancias son mucho más favorables a un futuro prometedor- sus sueños e inquietudes. Y el amigo, deseoso de ayudar, recomienda a Ki-woo para sustituirle como profesor de inglés de una joven de una familia pija. Aunque Ki-woo tiene sus reticencias, se convence -y tanto el amigo como su familia- le convencerán de no desperdiciar la ocasión de ganar un dinero fácil. Y así comienza la aventura desventurada de la familia Kim.

Catapultado a un entorno fastuoso, Ki-woo será seducido por las posibilidades que se le presentarán, ayudado por la superficialidad y poca perspicacia de los Sres. Park. A Ki-woo pronto le ocurrirá el primer plan: Ki-jung entrará al servicio de la casa de los Park como terapeuta experta -con credenciales falsos, como no- para encauzar los talentos artísticos del niño de la familia. Y sucederá el segundo plan y el tercero hasta que finalmente la familia Kim esté al completo empleado por los Sres. Park, el padre como el chófer y la madre como la encargada de llevar la intendencia de la casa. Es previsible que las artimañas de la familia Kim no podrán prosperar durante mucho tiempo y así es. Mientras traman para conseguir sus propósitos, nos reímos porque disfrutamos con su ingenio y la patética inocencia de la Sra. Park. Reír, reír, sí, hasta que da un vuelco la historia y lo absurdo y cómico se transforman en locura con sangrientas consecuencias.

Bong Joon Ho retrata en Parásitos dos grupos sociales opuestos. Lo hace con un humor negro que le permite también arrojar una dura y ponderada crítica sobre unos y otros. Las desigualdades entre ricos y pobres que condicionan su presente y su futuro son presentes en todo momento en Parásitos. Y cuando no son abordadas a tiempo, desembocarán en tragedia. Damos las gracias a Bong Joon Ho por el enorme talento -el suyo, el de su equipo técnico y el de los actores- que nos ha traído este film tan atractivo y acertado.

Parásitos llegó a las pantallas de España el pasado día 25 de octubre.

Diana Shoffstall

Tardes con Colombine. La pasión y visión de una gran mujer

He de confesar, con bastante pudor, que desconocía quién era Carmen de Burgos -conocida popularmente con el seudónimo de Colombine- hasta hace un par de meses. Una joven amiga mía -Isabel Albertos Johnston- fue la encargada de ilustrar el libro “Cócteles de Colombine y otras bebidas modernas” de Descrito Ediciones que homenajeaba la figura de Carmen de Burgos (https://descritoediciones.com/product/cocteles-de-colombine-y-otras-bebidas-modernas-carmen-de-burgos-colombine/). Yo me preguntaba entonces: ¿Quién era Carmen de Burgos? y descubrí un personaje fascinante. Una mujer polivalente y valiente: periodista, escritora, traductora, conferenciante, maestra, activista en pro de los derechos de la mujer y hasta corresponsal de guerra (estuvo en Melilla durante la llamada Guerra del Rif). También amante de la buena cocina. Una mujer que vivió apasionadamente y que defendió sus principios hasta el final. (Almeriense de nacimiento, murió en Madrid en 1932 a los 64 años). Luchó toda su vida por la igualdad de la mujer en la sociedad española y fue castigada por ello. Al término de la Guerra Civil española, el nuevo régimen censuró sus libros y su nombre fue incluido en la lista negra de autores prohibidos. Sus libros fueron retirados de las librerías.

Después de esta introducción -algo larga- los lectores comprenderán que yo tendría mucho interés en ver Tardes con Colombine, de La Culebra Producciones, dirigida por Juan Carlos Talavera. Sobre el escenario dos mujeres: las actrices Carmen Sánchez Molina, como Carmen de Burgos (y también la responsable de la dramaturgia de la obra), y Luz Juanes, como la portera Dolores (y en alguna escena encarnando a María, la hija de Carmen de Burgos, o a la hermana de la escritora, o incluso a cualquier mujer anónima que asistía a una de sus conferencias). Carmen de Burgos (“la Sra. Carmen”) y Dolores son mujeres opuestas, por lo menos eso parece al principio. Carmen es una mujer independiente, progresista, feroz en su lucha por los derechos de la mujer y en su crítica de la sociedad que le rodea, dominada por los hombres y la iglesia católica. Dolores es una mujer analfabeta que se escandaliza ante los pronunciamientos de la Sra. Carmen. Dolores representa a la mayoría de las mujeres de la época: sumisas a sus maridos y a las instituciones, sin ambiciones y sin educación. Pero Dolores quiere poder leer las cartas que le envía su hijo mayor y le pide a la Sra. Carmen que le enseñe a leer y a escribir. Entre estas dos mujeres se creará un vínculo que les permitirá compartir sus historias, sus penas y sus esperanzas.

Y así, pasando de escena a escena, no siempre en orden estrictamente cronológico, llegaremos a conocer cada vez un poco más quién era Carmen de Burgos. Un matrimonio cuando ella tenía sólo 16 años, un marido infiel y desconsiderado, tres partos y tres bebés que fallecieron, el abandono de su hogar por parte de Carmen, su traslado a Madrid con su pequeña hija María, sus comienzos y su consagración como escritora, las tertulias en su casa (Carmen de Burgos se relacionó con Galdós, Blasco Ibañez, Juan Ramón Jiménez, Sorolla, Gregorio Marañón, entre otros), su idilio de muchos años con el mucho más joven periodista y escritor Ramón Gómez de la Serna (y la dolorosísima ruptura, cuando su hija María y Ramón se convirtieron en amantes), … Todo ello regado con la pasión con la que vivió Carmen de Burgos. A pesar de los obstáculos y de las críticas que recibía de algunos sectores de la sociedad, ella no desfallecía en su empeño de conseguir la emancipación real de la mujer.

La interpretación de las actrices nos cautiva, la utilización de la iluminación y los fondos con fotografías en blanco y negro es efectiva. Tardes con Colombine es una pequeña obra de gran calidad sobre una mujer que nunca debería caer en el olvido.

Podemos ver Tardes con Colombine en el Teatro Nueve Norte de Madrid (Twitter: @9NorteTeatro) los sábados a las 19:30 horas. Para toda la información sobre esta obra y demás programación de la sala, consulten la página web:

http://www.nuevenorte.com/

Diana Shoffstall

La trinchera infinita. La infinitud del recuerdo

La trinchera infinita es el último trabajo colectivo de los tres jóvenes vascos Aitor Arregi (nacido en 1977), Jon Garaño (del año 1974) y José Mari Goenaga (1976; también es co-guionista junto a Luiso Berdejo). Son viejos conocidos los tres a pesar de su juventud.  Garaño y Goenaga fueron los co-directores y co-guionistas de la película En 80 días (2010). También lo fueron de Loreak (2014). Arregi formó equipo con ellos como co-guionista. Y en 2017 llegó la premiadísima Handia, ahora con Arregi y Garaño como co-directores y los tres -Arregi, Garaño y Goenaga- responsables del guión (junto a Andoni de Carlos). En La trinchera infinita los directores han contado igualmente con otros profesionales galardonados también por su colaboración en Handia: otro joven vasco -Javier Agirre Erauso (1975)- como director de fotografía; el veterano compositor francés, afincado en San Sebastián, Pascal Gaigne;  y los montadores Laurent Dufreche y Raúl López. Un equipazo. (Hablamos de Handia en este blog hace dos años: https://stageandscreenole.wordpress.com/2017/11/02/handia-la-tragedia-del-gigante-de-altzo/).

Resultado de imagen de imágenes de la trinchera infinita wordpressEn esta ocasión, los colaboradores se han fijado en la historia de los topos, esas personas que por temor a las represalias de los insurgentes -y finalmente conquistadores- de la guerra civil española, buscaron desesperadamente escondrijos y, una vez encontrados, quedaron allí encerrados hasta tener la seguridad de que, si salían, no iban a ser encarcelados o fusilados. En La trinchera infinita estamos en el año 1936 en un pueblo andaluz. Los partidarios de la sublevación se han envalentonado y andan a la caza. Higinio Blanco huye -es concejal de la izquierda- pero es presa fácil en el campo y vuelve a su casa -al hogar que ha formado hace poco con Rosa- para refugiarse en un hueco diminuto y disimulado tanto al observador casual como a sus perseguidores que destrozarán la casa pero no le encontrarán. Nosotros los espectadores nos convertimos en Higinio. La soledad, la oscuridad, el silencio, el miedo, pero no el olvido. Está siempre allí Rosa, velándole, enfrentándose con coraje a los que aún sospechan que Higinio no puede haber desaparecido sin más. Ellos tampoco han olvidado.

No es la primera vez que el calvario de los topos de la guerra civil y posguerra ha sido retratado en el cine. Manuel Cortés era el alcalde republicano de un pueblo de Andalucía -de Mijas en Málaga- cuando estalló la guerra. Se escondió en su casa, con el único cuidado de su mujer, y no salió de allí durante los 30 años siguientes. Manuel Hidalgo Martín relató los hechos en un documental animado en 2011 -30 años de oscuridad– que fue nominado al premio Goya en la categoría de mejor largometraje documental. Los actores Juan Diego y Ana Fernández fueron las voces del ex-alcalde y de su mujer.

En La trinchera infinita, Higinio Blanco y Rosa son ficticios pero representan a los topos históricos (y el resto del reparto son, por un lado, los familiares y amigos que arroparan a aquellos durante su encierro y, por otro, los que les buscaran para represaliarles). Antonio de la Torre (2 premios Goya y 13 nominaciones a los mismos -todo un récord- ) y Belén Cuesta (dos nominaciones a los premios Goya) encarnan a Higinio y a Rosa. Ambos actores nacieron en Andalucía y aflora aquí el hablar andaluz de sus raíces. (A veces el deje era tan fuerte que dificultaba el entendimiento a la que suscribe). Como también brota e inunda la historia el amor que une a Higinio y Rosa, un amor pasional en su juventud, un amor que sobrevive aunque se pondrá a prueba.

Y finalmente llegará el año 1969, año de la amnistía franquista, el año en que Higinio deberá vencer su aprensión y luchar contra el pánico. El año en que -33 años después- podrá pasear por las calles de su pueblo al lado de Rosa. Pero ha perdido 33 años de su vida y cuando Higinio se para frente a la vivienda de Gonzalo, su perseguidor más rabioso durante esos 33 años, y percibe la sombra de Gonzalo detrás de la ventana, nos damos cuenta que aún no se ha acabado la trinchera. Durante 33 años Higinio, desde su escondite o a através de una rendija en la persiana, podría ver a un Gonzalo vigilante. Ahora, ¿quién vigila a quién?

La trinchera infinita fue estreno en España el pasado día 31 de octubre de 2019.

Diana Shoffstall

Locos de contento. Euforia y desolación. Una comedia grotesca para tiempos de crisis.

Locos de contento salimos los espectadores del Teatro de Las Aguas al término de esta obra del uruguayo Jacobo Langsner, puesta en escena por el español Diego Molero y protagonizada por los argentinos Camila Bertone y Gabriel Tortarolo. Contentos por haber pasado algo más de una hora en compañía de dos actores que nos han hipnotizado. Y es que Jacobo Langsner creó dos personajes allá por los comienzos de la década de los años 90 del siglo pasado con quienes podemos identificarnos casi treinta años después.

Jacobo Langsner tiene nada menos de 92 años. Aunque nació en Rumanía, llegó con solo 3 años a Uruguay con su familia. Desde hace años reside en Buenos Aires. Se considera “rioplatense” y que su obra también es “rioplatense”. En Locos de contento posa su mirada sobre el matrimonio formado por Claudia y Román cuya economía familiar está en las últimas y cuyas esperanzas se han avivado ante la inminente visita a su casa de un Senador de la Nación. Claudia intentará alentar a su marido e infundirle ánimos mientras Román no está para la labor. No tiene trabajo, están a punto de perder su casa y, si eso no fuera suficiente para hundirle, su hombría está en cuestión. Los primeros minutos de la obra están dedicados a la lastimosa situación a la que ha llegado el matrimonio ante la imposibilidad de Román de mantener relaciones carnales con su mujer. Por muy gracioso e ingenioso que ha sido el diálogo en estas primeras escenas, yo esperaba que hubiera algo más que contar, y así fue. Porque Claudia y Román finalmente se revelarán frágiles, aterrados y desesperados, no ya porque Román no pueda consumir el “acto”, sino porque se quedan sin recursos, la esperanza es efímera, el Senador de la Nación les abandona y ellos permanecen solos – Claudia y Román, una con el otro, al tiempo que aislados entre si, cada uno consigo mismo, ante un futuro sin duda incierto, quizás peligroso y sobretodo angustioso.

Al término de la obra, los actores han agradecido la presencia del público y han caracterizado la obra como una comedia “grotesca”, un género muy propio del teatro rioplatense y del que Jacobo Langsner ha sido un maestro. Su obra de teatro Esperando la carroza fue llevada al cine en 1985 por Alejandro Doria con el mismo título y se ha convertido en una película de culto en Argentina.

Comedia negra, tragicomedia o comedia grotesca, Locos de contento es una obra que merece la pena. Nos hemos reído y mucho y también nos hemos refugiado en las butacas de la sala ante la creciente tensión.

No sé si Camila Bertone y Gabriel Tortarolo son pareja o matrimonio de verdad, pero sobre el escenario y como Claudia y Ramón, son un tándem con un engranaje bien engrasado, una pareja en crisis en una sociedad en crisis. Y 10 puntos para la puesta en escena. Todo en blanco y negro, casi de modo simbólico, incluido el vestuario. Blanco y negro, dos extremos que capturan perfectamente los extremos de euforia y desolación de Locos de contento.

El Teatro de Las Aguas (Twitter: @teatrodlasaguas) ha sido todo un descubrimiento. Nos dijeron que hace ya unos cuatro años que el local se reformó y se presentó de nuevo a su público en el barrio de La Latina de Madrid. Su programación es variada y para todos los públicos e incluye espectáculos de pequeño formato (como son los monólogos) en la “cueva”.

Para toda la información sobre la programación del Teatro de Las Aguas, consulten su página web:

http://www.teatrodelasaguas.com

Diana Shoffstall

Mientras dure la guerra. Seguramente vencerá, pero quizás no convenza.

En primer lugar, es menester aclarar que esta película no es una película bélica aunque la historia transcurre en los primeros meses de la Guerra Civil española, en la última mitad del año 1936, mayoritariamente en Salamanca, donde residía Miguel de Unamuno, escritor , filósofo, intelectual vasco y rector de la universidad salmantina desde el año 1931. En el año 1936 Unamuno tenía ya la respetable edad de 72 años.

Y en segundo lugar, es preciso decir que son las excelsas caracterizaciones de los actores principales lo que hacen grande esta película (sin menoscabo de la calidad de las interpretaciones del reparto en su conjunto). Son soberbios los actores Karra Elejalde, Eduard Fernández y Santi Prego como Unamuno, el general Millán-Astray y Franco, respectivamente. Merecedores de los más fervorosos elogios los tres.

El director, guionista, productor y compositor chileno-español Alejandro Amenábar tenía tan solo 24 años cuando su primer largometraje Tesis, del año 1996, llegó y  triunfó (premios Goya por mejor guión original y mejor dirección novel). En los veintitantos años siguientes Amenábar ha conquistado el mundo entero -1 Óscar y un total de 9 Goya entre otros muchos premios- con títulos tan apreciados y de alta calidad como Abre los ojosLos otrosMar adentro, o Ágora. Sin embargo, su último film es de hace cuatro años (Regresión, 2015) y tuvo una acogida más bien tibia entre el público y la crítica especializada.  Pues Amenábar ha regresado a la gran pantalla como director, co-guionista (junto a Alejandro Hernández), co-productor y compositor de la banda sonora de Mientras dure la guerra.

Y como ya he dicho, es una película que, sobretodo, retrata a Unamuno, siguiendo sus pasos en esos meses cruciales posteriores al hundimiento de la Segunda República y el  golpe de estado, llevado a cabo el 17 de julio de 1936 y protagonizado por un sector de las Fuerzas Armadas españolas, destacando entre los militares el general Francisco Franco. Unamuno había apoyado al gobierno legítimo hasta el último momento, pero su desencanto con los políticos hizo que en un principio refrendó el levantamiento. En pocas semanas supo que se había equivocado. Se le atribuye a Unamuno las frases “Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha, razón y derecho. Me parece inútil pediros que penséis en España” pronunciadas en un discurso el 12 de octubre de 1936 en el Paraninfo de la Universidad de Salamanca y frente a algunos miembros de la cúpula militar -incluyendo al general Millán-Astray- . Fue el comienzo del fin para Unamuno. Fue apartado de todo cargo público, fue destituido como rector de la universidad  y se le confinó a su casa bajo arresto domiciliario. Murió el 31 de diciembre de 1936.

Karra Elejalde transmite magistralmente todas las matices de la personalidad de Unamuno. Esperamos que quede debidamente recompensada su soberbia interpretación.

Y ahora vamos con el subtexto de Mientras dure la guerra: una fascinante representación de las intrigas y ambiciones, debilidades y secretos, fintas y cacareos de los generales sublevados que finalmente desembocaron el 28 de septiembre de 1936 con el nombramiento del “generalísimo” Franco como Jefe del Gobierno del Estado “mientras dure la guerra civil”. Las personas como yo de una cierta edad recordamos a Franco en vida. Sí, era de baja estatura y tenía una voz fina y aguda. Santi Prego encarna a Franco a la perfección. Y Eduard Fernández no deja títere con cabeza con su interpretación del general Millán-Astray, secuaz incondicional de Franco. Recordaremos a Millán-Astray por su papel en la Guerra Civil Española y porqué fundó la Legión. Y yo acabo de enterarme que también fue el fundador de Radio Nacional de España. Cosas del pasado y cosas del presente. Casualmente el estreno de Mientras dure la guerra coincide con el inminente y polémico traslado de los restos de Franco de su sepultura en el Valle de los Caídos.

Amenábar ha firmado una película interesante. Mientras dure la guerra gusta a los espectadores -a mi me ha gustado- aunque no es, en mi opinión, su mejor película. La transición entre las dos historias -la de Unamuno y la de los generales- es a veces abrupta. Pero me lo quedo todo. Podemos perdonar las irregularidades. Siéntense y disfruten del trabajo de tres grandes actores.

Mientras dure la guerra llegó a los cines de España el pasado día 27 de septiembre.

Diana Shoffstall

Usher. Un espectáculo de voluntades y mentes trastornadas en clave casi lúdica.

Teatro Karpas cambia de registro con Usher, una producción de la compañía invitada Studios Mirror. Dani Lardón es el cerebro detrás de esta producción (firma la dramaturgia y la dirección de la obra) y cuenta con la inestimable apoyo de la sala y de tres de los actores de la compañía de Karpas: Charo Bergón, Nacho Sirell y Javier del Arco.

Venta de entradas - Usher“La Caída de la Casa Usher” es un cuento de terror de Edgar Allan Poe. Los espectadores familiarizados con este cuento sospecharán que el título de esta obra –Usher– no es baladí. Efectivamente, en esta obra -mezcla de ilusionismo, terror y suspense, y utilización de prácticas dudosas de tratamiento de los psicóticos- la psiquiatra española Diana Lázaro ha “rescatado” un paciente (conocido como Usher) del londinense Hospital Real de Bethlam que data del siglo XIII. Más conocido como Bedlam (una palabra inglesa que significa manicomio), este hospital psiquiátrico arrastraba una reputación infame por el trato a los pacientes hasta los tiempos modernos. La Dra. Lázaro se propone a adentrarse en la mente de Usher para desentrañar la verdad sobre el asesinato de su familia que supuestamente él cometió y para ello involucrará al público para demostrar los secretos del subconsciente de Usher.

Charo Bergón es la Dra. Lázaro y conduce sus sesiones de “terapia” con una voz melosa, tranquilizando al público con palabras cargadas de su autoridad. Quiere llegar más y más lejos en sus “experimentos” y no duda en llamar al callado pero brutalmente eficaz enfermero (Javier del Arco) para someter al paciente a su voluntad. Usher es magníficamente interpretado por Nacho Sirell, ahora sumiso ahora astuto. ¿Quién es el psicópata? ¿Quién es el más avezado? ¿Quién ganará la apuesta?

En última instancia el público ganará. Solamente tiene que dejarse llevar y jugar este juego que entretiene, sorprende y, a veces, nos hace pegar un sobresalto.

Usher se está representando en Teatro Karpas los jueves a las 20,30 horas. Para más información sobre la programación de esta sala, cuya trayectoria data del año 1969, visiten su página web.

https://www.karpasteatro.com

Diana Shoffstall

Los informes sobre Sarah y Saleem. Atrapados en la telaraña.

Los informes sobre Sarah y Saleem ha tardado casi un año en llegar a España y bien ha merecido la pena esperar. Esta película palestina del año 2018 ha tenido una buena acogida allá por donde se ha visto; estuvo premiada en el Festival de Cine de Rotterdam y muy apreciada por los asistentes al último Seminici de Valladolid.

Los informes sobre Sarah y Saleem : CartelEsta historia de una aventura extramatrimonial -y las consecuencias que se derivan de ella- entre una judía (Sarah), casada con un coronel del ejército israelí (David) y madre de una niña, y un repartidor palestino (Saleem), casado con una joven (Bisan) de su comunidad y a punto de ser padre, es un retrato de una sociedad dividida, politizada y en guerra permanente -aún cuando no esté declarada- que se ceba en las vidas privadas de las personas.

El cineasta Muayad Alayan (y su hermano y guionista, Rami Musa Alayan) han sido testigos de situaciones parecidas en su Jerusalén natal (Jerusalén Este, donde vive la mayoría de palestinos, en contraste con Jerusalén Oeste, donde habitan los judíos) y con Los informes sobre Sarah y Saleem trasladan al resto del mundo (los que, aunque vemos las noticias y somos conscientes de la situación insostenible y violenta que se alarga en Israel y los Territorios Palestinos) la tensión e inseguridad que reinan y que condicionan la conducta de las personas: de Sarah, quien ha puesto en marcha una panadería y café; de Saleem, quien deberá pasar del Este al Oeste en su ruta de reparto y llegará hasta el negocio de Sarah; de David, quien deberá ser siempre un soldado leal; de Bisan, quien solamente quiere vivir en paz con el hombre que ama y el bebé que espera. Ni buenos ni malos. Ni héroes/heroínas ni víctimas. Personas, hombres y mujeres, que se verán atrapados en la telaraña que cubre esas tierras milenarias.

Muayad Alayan sólo tiene 34 años y ya tiene en su haber dos cortos, un documental y un largometraje (en colaboración con su hermano en muchas ocasiones). Éste, su segundo largometraje rodado en árabe, hebreo e inglés, es una película importante que no toma partido por ninguna religión o régimen, sino que pone toda su énfasis en las personas, débiles y fuertes, que se equivocan y piden perdón, y que sobreviven en un mundo hostil.

Los cineastas palestinos sin duda no lo tienen fácil. Apoyémosles. Vayan a ver Los informes de Sarah y Saleem. No se arrepentirán.

Los informes sobre Sarah y Saleem llegó a las grandes pantallas de España el pasado día 13 de septiembre.

Diana Shoffstall

Fedra. La incurable enfermedad del amor

El Teatro Karpas ha colocado una placa sobre la escalera que nos conduce al escenario y butacas. En ella, bajo el título de Fedra, leemos:

El Romanticismo que bebe en las fértiles aguas emocionales y estéticas del Medievalismo, recoge y transforma el salvaje trío que de la Grecia clásica le ha llegado. El triángulo pasional, Fedra, Hipólito, Marcelo, cobra tintes insospechados cuando se despoja de la intervención de los dioses.

Estas palabras son firmadas por Manuel Carcedo Sama, responsable de la dirección y dramaturgia de la versión romántica de Fedra que se ha estrenado hace unos pocos días en la sala madrileña.

Resultado de imagen de teatro karpasEn esta Fedra, Teseo, el esposo maduro de la joven Fedra, es un hombre de negocios que no se va a la guerra sino de viaje por asuntos profesionales. Hipólito, el hijo casi adolescente de Teseo de su anterior matrimonio y, por tanto, hijastro de Fedra, es aficionado a la caza pero también es un estudiante de los románticos. Su instructor es Marcelo, tan enamorado de la enseñanza como lo es de su alumno, que es objeto a la vez del deseo irrefrenable de Fedra. Y está también la omnipresente Ama: testigo de las mentiras, conocedora de los secretos, protectora de los inocentes y apaciguadora de las turbulencias. Pero el Ama finalmente es tan solo una persona al servicio de los demás. Ellos la quieren, pero no le escucharán y no podrá evitar el trágico desenlace.

Fedra ha fascinado a los poetas y dramaturgos a lo largo de los siglos: Eurípides, Séneca, Racine, Unamuno y muchos otros, desde antes de Cristo hasta nuestros días. Manuel Carcedo Sama ha trasladado esta historia de la incurable enfermedad del amor y de pasiones que pueden ser hasta delictivas hasta el período del Romanticismo, cuyos exponentes sobre todo dieron rienda suelta a los sentimientos en sus obras. Piensen si no en Bécquer, Víctor Hugo, Poe, Goethe, Schiller, Lord Byron, Mary Shelley, Keats, Jane Austen, Emily Bronté, Óscar Wilde … Este último fue juzgado por mantener relaciones íntimas con otro hombre y fue encarcelado por ello. Sin duda, este hecho histórico es el origen de la alusión del Ama; recela de Marcelo y de sus atenciones hacia Hipólito.

Pero es Fedra la figura central de la obra, una mujer consumida por el amor y la culpa. Marta Eguía, como Fedra, llena el escenario con su dolor desgarrador. Y está secundada por cuatro actores recurrentes de esta sala: Raúl Peñalba (Hipólito), Alberto Romo (Teseo), Jorge Peña Miranda (Marcelo) y Charo Bergón (Ama). Todos ellos, como es habitual, con sólidas interpretaciones de sus personajes.

Una vez más, con Fedra, Teatro Karpas cumple con su cometido de dar al público lo mejor de sí mismo, y el público responde, como no podría ser de otra manera, con sus aplausos.

Para más información sobre esta obra y la demás programación de Teatro Karpas, consulten su página web:

https://www.karpasteatro.com/

Diana Shoffstall

El amor médico. La ingeniosidad e inteligencia de la mujer que propone y dispone

¡Que nadie diga que el teatro clásico esté passé! La compañía de teatro Ensamble Bufo ha vuelto al escenario del Corral Cervantes este verano, nuevamente ofreciéndonos una versión de una obra de Tirso de Molina. (Los vimos el año pasado en el Corral Cervantes con una deliciosa versión de Don Gil de las Calzas Verdes). ¡Y que obra, damas y caballeros y queridos lectores! Nada más y nada menos El amor médico escrito por Tirso de Molina hace cuatrocientos años y escenificada por primera vez por esta compañía madrileña nacida en 2014 bajo la dirección de Hugo Nieto.

Resultado de imagen de cartel el amor médico corral cervantesEstamos en Sevilla, en casa de Jerónima, una joven estudiante de medicina. (Tirso de Molina, siendo un religioso de la Orden de la Merced, fue desde luego un adelantado de su época). Jerónima se ha quedado prendada del apuesto Gaspar, amigo de su hermano Gonzalo, pero Gaspar, que lleva un mes en la casa, no le presta atención. Gaspar, junto a su fiel criado Tello, finalmente deberá trasladarse a Portugal -por no decir huir- pues un asunto de amoríos en Toledo le persigue. Nuestra joven Jerónima, resolutiva y decidida, va detrás, acompañada de su también fiel criada Quiteria. Para el regocijo del público, la diversión continúa. Jerónima deberá idear estrategias cada vez más estrambóticas para lograr su objetivo, incluso se hace pasar por médico, el Doctor Barbosa, y también por una inventada Marta, hermano de éste. Gaspar -que es un enamoradizo por excelencia- recuerda el idilio de Toledo, se pregunta quien sería la misteriosa desconocida de Sevilla, se fija en la bella Estefanía, cuerpo presente en Portugal -la amada del tímido Rodrigo, amigo de Gaspar, quien sin embargo no osa profesarle su amor- . La bella Estefanía a su vez se siente cada vez más atraído por su médico el Doctor Barbosa. ¡Imagínense el enredo! Pero no desestimamos el ingenio de Jerónima y sus habilidades ¡hasta para hablar en portugués! Disfruten la final feliz y aplauden.

Disfruten toda la obra, una brillante adaptación cuya dramaturgia incluye versos de Tirso de Molina y versos nuevos de Alberto Gálvez. Un texto que enaltece la valía de la mujer y que cobra vida con las actuaciones de cinco grandes comediantes que también cantan, bailan y tocan instrumentos musicales, bajo la dirección musical de Miguel Magdalena, miembro fundador de la conocidísima compañía Ron LaLá. Nombremos a  los cinco: María Besant (Jerónima), Carlos Jiménez-Alfaro (Gaspar), Esther Isla (Quiteria/Estefanía), Dani Llull (Tello) y Jorge Muñoz (Gonzalo/Rodrigo). Ellos finalizan con una canción que recuerda y homenajea con mucho humor y respeto las muchas mujeres españolas que han sido pioneras, siguiendo la estela de nuestra ingeniosa e inteligente Jerónima.

El amor médico estará sobre el escenario hasta el 21 de septiembre. Corran, corran para no quedarse sin sus entradas.

Para toda la información sobre ésta y otras obras que podemos ver aún en el Corral Cervantes (Twitter: @Corral Cervantes) ubicado en la Cuesta Moyano de Madrid, consulten la página web:

Fiesta Corral Cervantes 2019

https://stageandscreenole.wordpress.com/2018/08/06/don-gil-de-las-calzas-verdes-una-comedia-de-enredos-clasica-triunfa-cuatro-siglos-despues/

Diana Shoffstall